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Por Hugo Ferrer
En la previa del mundial, el cuerpo técnico de la Selección Argentina pasó a menudo por Miami. Antes del Mundial de Qatar, luego los amistosos y en éste último tiempo para ver las instalaciones donde la Selección iba a concentrar para el Mundial.
Elena omite su verdadero apellido. A La Opinión Austral le dio detalles del nombre de su emprendimiento: “OMG Elena” (“Oh My God, Elena”), la expresión que repetían quienes probaban su pastafrola.
Reconoció que Fabián Ayala, uno de los ayudantes del cuerpo técnico, la probó y subió esa foto a las redes. Así fue como ella se contactó y le acercó varias pastafrolas para todos. “Al rato, me mandó la foto de Lionel y todo el equipo en la mesa con las pastafrolas”. A partir de ahí, ellos lo asumieron como la cábala oficial.
Hace unos días viajó con su esposo Daniel y su hijo Joaquín desde Miami a Alabama: le llevaron las tres pastafrolas de la cábala.
Otra vez Fabián Ayala las recibió y las compartió. Al rato, la cábala oficial: llegó la foto de todos con la pastafrola.
Ella destaca que cómo los argentinos en el exterior buscan mantener sus tradiciones y vínculos culturales.
En relación a la receta de la pastafrola de membrillo, sólo adelantó que usan ralladura de limón y esencia de vainilla para darle identidad a la pastafrola.
La clave de la creación tiene otra protagonista: Marina, una maestra repostera peruana, quien le enseñó la receta.
La “relación” entre la pastafrola y la Scaloneta tiene su origen: en septiembre de 2022, antes del Mundial de Qatar, una foto publicada por Lionel Scaloni con el cuerpo técnico tomando mates alrededor de una pastafrola de membrillo. Esa imagen llamó la atención a los hinchas y eso “revivió” las diversas cábalas por la Selección. Elena, emocionada, recuerda la frase del “Ratón” Ayala: “Estaba riquísima, la devoramos, me dijo. Y me invitó para que en algún momento podamos ir a tomar unos mates.”
A La Opinión Austral le confesó que “viajamos a Alabama sólo para ver a nuestro amigo y darle la ‘Frola’”. Feliz. Felices.
Hace seis años dejaron la Argentina y se radicaron en Miami, donde su hijo “el kicker de un equipo de football, estamos a pleno llevándolo a cada lugar donde pueda practicar…y entre tanto sigo desarrollando mi negocio para aportar en economía familiar.”
Además, le adelantó a este medio que para los próximos partidos de Argentina “mi marido irá en mi nombre a llevar las Frolas”, a raíz del gran trabajo que tiene en Miami.
Sueña con conocer a Messi, aunque por ahora antes tiene otro sueño: “Vamos Argentina, vamos que podemos conseguir la cuarta”, relató eufórica.
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