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El juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan avanza en la ciudad de Río Gallegos y, tras las primeras jornadas de audiencias, uno de los principales imputados decidió hablar públicamente por primera vez.

Claudio Villamide, ex jefe del Comando de la Fuerza de Submarinos de la Armada Argentina, brindó una extensa entrevista junto a su abogado defensor Juan Pablo Vigliero en la que analizaron el desarrollo inicial del proceso judicial, defendieron su actuación y adelantaron qué esperan del debate oral que continuará el 23 de marzo.

La causa, que busca determinar responsabilidades penales por la tragedia ocurrida el 15 de noviembre de 2017, se desarrolla en el Tribunal Oral Federal de la capital santacruceña y tiene en el banquillo a cuatro ex altos mandos de la Armada. Tras la cuarta jornada del juicio, Villamide y su defensa eligieron hablar con La Opinión Austral para dar su visión sobre un proceso que, según remarcaron, consideran clave para esclarecer los hechos.

En una fastuosa oficina de un conocido hotel céntrico de Río Gallegos, Villamide invitó al equipo de La Opinión Austral, tras la última jornada de juicio. Junto a su abogado se sentaron de un lado de la mesa y, amistosamente comentaron como los había recibido la localidad, hablaron del clima y algunas cuestiones mientras los equipos de audiovisuales colocaban las cámaras antes de comenzar la entrevista.

Juan Pablo Vigliero dando cuenta de aspectos técnico legales del caso. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

Villamide comenzó la entrevista con un mensaje dirigido al público y a las familias afectadas por la tragedia. “Le agradezco a La Opinión Austral la oportunidad de esta entrevista y le doy un saludo a su audiencia. Este es un caso complejo que llevamos ya varios años, sumamente doloroso y en el cual, en lo personal, nos toca de cerca porque estamos hablando de camaradas con quienes hemos compartido destino, navegaciones y vivencias en común. Así que resulta doblemente doloroso para mí la situación del naufragio del submarino”, expresó.

El ex jefe naval sostuvo que durante las primeras audiencias los imputados se mostraron dispuestos a colaborar con el tribunal. “Después de esta primera semana, creo que los cuatro hemos estado dispuestos y abiertos a declarar y contestar todas las preguntas que se nos plantearon. Esperamos que esto ayude al tribunal para que se lleve luz a esta situación y nos permita resolverla de la manera justa que los familiares se merecen”, afirmó.

Por su parte, su abogado defensor, Juan Pablo Vigliero, remarcó que el proceso actual representa un cambio respecto de la etapa previa de la investigación. “Yo creo que es exactamente al revés. Hasta ahora lo que llevamos son varios años de una investigación escrita como se hacía antes, donde no hay publicidad, nadie oye nada y no hubo control. Los juicios de verdad son estos: el debate oral”, sostuvo.

Claudio Villamide y Juan Vigliero hablando con el periodista Martín Muñoz Quesada. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

“Me parece que lo que vamos a ver ahora es no solo escuchar a las personas acusadas, sino oír a los testigos y, por sobre todas las cosas, ver cuál es el caso que presentará la fiscalía y las querellas. Este es el momento de la verdad, porque más allá del dolor o la tragedia, tenemos ahora un juicio para establecer si Villamide y otras personas son responsables penalmente o no de estos hechos trágicos. Es el momento de presentar una acusación y defendernos”, señaló.

Durante la conversación también abordaron el funcionamiento interno de la cadena de mando en la Armada y, particularmente, en la fuerza de submarinos. Villamide explicó cómo se estructuran las decisiones operativas dentro de este tipo de unidades navales.

“Las organizaciones navales responden en general a la conformación de un Estado Mayor donde el comandante es la figura que ordena. En las organizaciones más grandes tiene un Estado Mayor que lo asesora: jefe de personal, operaciones, logística. En el caso particular de los submarinos, hay un jefe de armas de salvamento y rescate, pero la línea entre el comandante y sus comandos dependientes es directa”, explicó.

En ese marco, remarcó que la autoridad final en la navegación del submarino recaía en quien estaba a bordo. “El señor capitán Fernández y los otros comandantes de las otras dos unidades bajo mi mando me reportaban directamente a mí. Si bien por usos y costumbres se mantenía informado al jefe de Estado Mayor, siempre después de verme a mí iban a darle la misma información a él. El capitán Fernández era el comandante del San Juan, el que estaba a bordo, el que vivía la situación y el que mejor conocía el rumbo, el remanente de batería, el aire comprimido y la intensidad del viento”, explicó.

Luis Enrique López Mazzeo, Claudio Villamide y Héctor Aníbal Alonso, escuchando a su co imputado. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

También explicó cómo funcionaban las comunicaciones entre distintos niveles de mando dentro de la estructura naval. “Si es por el capitán Correa, él estaba justo en su casa. A veces el jefe de operaciones se entiende directo con su par y se arreglan así; son comunicaciones transversales directas. En realidad, a mí me llama el comandante directamente. Cuando hay un tema que se resuelve más abajo, lo resuelve con su par”, señaló.

Uno de los puntos centrales de la defensa se relaciona con el estado operativo del submarino al momento de zarpar. Vigliero planteó una pregunta que, según él, resume el argumento defensivo. “¿Alguien puede pensar que 44 tripulantes saldrían a navegar en un cilindro de acero a 100 metros bajo el mar si sospecharan que no estaba en condiciones? Es impensable. La decisión última de zarpar no es de un jefe o del presidente, es de su comandante, y si él dice ‘no estamos en condiciones’, la nave no zarpa”.

Villamide reforzó esa postura apelando al sentido común y al instinto de supervivencia de los marinos. “Es una cuestión de sentido común y de supervivencia propia. Las reparaciones previas se hacen 48 horas antes de zarpar; los mecánicos son la misma tripulación que revisa y acciona cada mecanismo. Se chequea paso a paso, sube por los jefes hasta el comandante. Se califica el material meses antes y hay un mantenimiento programado diario. Es mentira que el San Juan no estaba en buen estadoafirmar eso es subestimar a los 44 tripulantes“, aseguró.

Claudio Villamide, excapitán destituído tras el hundimiento del ARA San Juan, declarando este miércoles en el Juicio por la muerte de los 44 tripulantes.

Vigliero también destacó la seguridad histórica de este tipo de embarcaciones. “Un dato: desde 1933, sin contar guerras, solo se han perdido 54 submarinos por accidentes en todo el mundo. Es una nave muy segura y Argentina solo ha perdido uno”, señaló.

Villamide, por su parte, recordó el origen y las capacidades del submarino. “El San Juan, de fabricación alemana, llegó en el 86. En ese momento eran los submarinos convencionales más modernos del mundo, con prestaciones de autonomía, alcance y velocidad que muchos submarinos nuevos hoy todavía no tienen”, explicó.

“Los submarinistas somos pocos y nos conocemos. Yo conocía personalmente al capitán Fernández, al capitán Bergallo, a Villarreal, que fue mi oficial de navegación y jefe de comunicaciones. También a los tenientes Wagner y Mendoza, que navegaron conmigo en el Santa Cruz. Conocía a 11 de los suboficiales de a bordo”, recordó.

Y añadió una reflexión sobre la cultura profesional de los submarinistas. “Fíjese la confianza que tenemos: en las guardias a veces queda un solo suboficial a cargo de un submarino mientras el oficial supervisa dos unidades. Nuestro personal está altamente preparado y orgulloso de realizar una tarea extraordinaria; son hombres ordinarios que, por su amor al ‘fierro’ y su estudio, logran que un buque navegue sumergido”.

La entrevista también abordó las controversias surgidas durante las audiencias, entre ellas la presencia de un oficial de la Armada en la sala y el debate sobre la exhibición de carteles por parte de familiares de las víctimas. El abogado explicó la postura de la defensa. “La moción, que luego fue retirada, no fue para que ella no estuviera presente. El problema no era la remera, sino el cartel, porque consideramos que podía perturbar al tribunal o a los testigos“, sostuvo.

Y agregó: “Un tribunal debe ser un lugar neutro, casi como un ‘quirófano aséptico‘, donde se demuestre imparcialidad porque lo que está en juego es la libertad de las personas. En Argentina rige la presunción de inocencia; Villamide debe sentarse con la tranquilidad de que es inocente hasta que se demuestre lo contrario, sin muestras de partidismo”.

Respecto a la presencia del capitán Lorenzo, señalado por la querella como posible elemento de presión, Vigliero negó esa interpretación. “Eso de que la Armada controla los testimonios es infundado; si fuera así, no habríamos llegado a un juicio oral después de ocho años. El rol del capitán Lorenzo es facilitar la logística: coordinar viajes y traslados de testigos”, explicó.

En cuanto al futuro del proceso judicial, adelantaron que el cronograma será extenso. “Son más de 20 audiencias previstas hasta el 8 de julio. El cronograma incluye cuatro audiencias por semana, de lunes a jueves, con un cálculo inicial de aproximadamente cinco testigos por día”, señalaron.

Los primeros testimonios estarán vinculados a la preparación del submarino antes de su última misión. “Los primeros son testigos ofrecidos por la fiscalía, vinculados principalmente con el acondicionamiento del submarino en 2015, durante su última reparación de media vida. La idea es entender el contexto de cómo se preparó el buque y qué tareas se realizaron”, explicó Vigliero.

Villamide coincidió con ese enfoque. “La idea es entender el contexto, cómo se preparó el buque y qué tareas se hicieron. Hay cuestionamientos sobre tareas pendientes y para eso hablarán los testigos, incluidos los primeros comandantes que recibieron el barco”, afirmó.

El submarino ARA San Juan en la superficie. FOTO: ARMADA ARGENTINA / JUAN SEBASTIÁN LOBOS.

Vigliero también destacó el clima de trabajo entre las partes. “Quiero destacar la relación profesional y cordial que hay entre la fiscalía, los querellantes y esta defensa, lo que ha permitido llegar a consensos sobre el orden de los testigos para colaborar con el tribunal”, señaló.

Antes de finalizar, Villamide se detuvo en el impacto que tuvo la tragedia dentro de la propia Armada. “Este fue un hecho luctuoso y desgarrador que pegó muy fuerte en nuestra Armada. Perdimos lo más importante: una tripulación completa“, expresó.

También recordó el despliegue internacional que se realizó durante la búsqueda del submarino. “En aquel momento, la Armada toda se hizo a la mar en busca de sus compañeros y nos hicimos cargo de una operación inmensa que nunca habíamos practicado de forma real. Quiero destacar la participación de todas las armadas extranjeras que se sumaron: la Royal Navy, la Armada de Chile, la Marina de Guerra del Perú, las de Brasil Uruguay, la US Navy y la Armada de la Federación Rusa. También la Prefectura, la Fuerza Aérea y el Ejército Argentino; todos colaboraron en un esfuerzo máximo”.

Cuando se le pidió que definiera la tragedia del ARA San Juan en una sola frase, Villamide eligió dos palabras que, según dijo, resumen el impacto de aquel episodio que marcó a la Armada y al país entero. “Desgarradora luctuosa. Esas son las palabras que podría usar” dijo con los ojos llenos de lágrimas y concluir con la entrevista.

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