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Las bajas temperaturas que afectan a Santa Cruz en el marco de la ola polar y la alerta roja por temperaturas extremas por frío generaron un escenario complejo para quienes deben trasladarse diariamente por calles y veredas cubiertas de escarcha o nieve. En ciudades como Río Gallegos, caminar con seguridad se convirtió en una tarea que requiere atención, precaución y algunos conocimientos básicos para evitar accidentes.

Veredas y caños congelados en Río Gallegos. FOTO: JUAN SUAREZ / LOA.

Si bien las postales invernales ofrecen paisajes característicos de la Patagonia, las superficies congeladas representan un riesgo permanente para peatones de todas las edades. Una caída sobre el hielo puede ocasionar golpes, esguinces o lesiones de mayor gravedad, por lo que especialistas y vecinos experimentados coinciden en la importancia de adaptar tanto el calzado como la forma de caminar.

El mejor calzado para caminar sobre la escarcha

Uno de los aspectos más importantes para prevenir resbalones durante los días de frío extremo es elegir correctamente el calzado.

La principal recomendación es utilizar zapatos, botas o zapatillas con suela antideslizante. Aquellos modelos que cuentan con dibujos profundos o hendiduras en la base ofrecen una mejor adherencia y permiten ganar estabilidad sobre superficies congeladas.

Para situaciones más exigentes, especialmente en zonas rurales o de montaña donde la acumulación de hielo es mayor, existen accesorios específicos como crampones para botas o dispositivos similares a cadenas de nieve para calzado. Estos elementos, generalmente fabricados en goma y materiales resistentes, se colocan fácilmente sobre las botas o zapatillas y mejoran notablemente el agarre.

Además del calzado, contar con un punto de apoyo adicional puede resultar de gran ayuda.

Bastones y sticks: un apoyo extra en superficies resbaladizas

Los bastones de trekking o sticks pueden convertirse en aliados fundamentales cuando las condiciones del terreno son adversas.

Sin embargo, es importante utilizarlos correctamente. Antes de salir, se debe verificar que el bastón tenga una punta adecuada para superficies congeladas y que no presente elementos desgastados que puedan favorecer el deslizamiento.

Los especialistas recomiendan no apoyar todo el peso del cuerpo sobre el bastón ni adelantarlo demasiado respecto de la posición corporal. Ambas situaciones pueden aumentar el riesgo de perder el equilibrio.

Cuando existe una capa importante de hielo, un stick de trekking permite clavarlo en la superficie y obtener un punto de apoyo más seguro durante la marcha.

El “paso de pingüino”, la técnica más segura para caminar sobre hielo

Entre las recomendaciones más difundidas para desplazarse sobre superficies congeladas aparece una técnica sencilla y efectiva: caminar como un pingüino.

La sugerencia es compartida por montañistas, instructores de actividades invernales y hasta compañías aseguradoras debido a los buenos resultados que ofrece para mantener el equilibrio.

La explicación está relacionada con la forma en que las personas caminan habitualmente. En condiciones normales, cada paso implica pequeños movimientos del cuerpo que generan microsegundos de desequilibrio imperceptibles. Sobre una superficie seca no representan ningún problema, pero sobre una placa de hielo pueden provocar una caída.

Por eso, el denominado “paso de pingüino” busca reducir al mínimo esos movimientos.

¿Cómo hacerlo?

  • Dar pasos cortos y lentos.
  • Mantener el tronco lo más recto posible.
  • Llevar la cabeza levemente inclinada hacia adelante.
  • Apoyar completamente toda la planta del pie en cada paso.
  • Evitar movimientos bruscos.
  • Mantener el centro de gravedad sobre la pierna de apoyo.

La clave consiste en desplazarse con estabilidad constante, priorizando el equilibrio por encima de la velocidad.

Qué recomiendan los vecinos de Río Gallegos

Los habitantes de Río Gallegos, acostumbrados a convivir con las nevadas y las heladas durante buena parte del año, también desarrollaron sus propios métodos para caminar de manera segura.

Uno de ellos es precisamente el conocido “pie de pingüino”. La técnica consiste en mantener los pies cerca de la superficie y evitar levantarlos demasiado durante cada paso.

Otros vecinos sostienen que es importante pisar con firmeza y avanzar siempre atentos a las condiciones del terreno.

Nieve en Río Gallegos. FOTO: LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL

También están los que recomiendan caminar con los pies ligeramente orientados hacia adelante, apoyando primero la punta del pie para tener estabilidad y reducir el riesgo de resbalar sobre placas de hielo ocultas bajo la nieve.

Aunque cada persona puede adoptar el método que le resulte más cómodo, todos coinciden en un punto fundamental: la precaución es indispensable.

Qué hacer con las manos

Un error frecuente durante los días de mucho frío es caminar con las manos dentro de los bolsillos.

Aunque resulte tentador para combatir las bajas temperaturas, esta práctica puede dificultar la capacidad de reacción ante un resbalón.

Los brazos cumplen una función clave en el equilibrio corporal. Mantener las manos libres permite corregir movimientos inesperados, sujetarse de algún apoyo cercano o amortiguar una eventual caída.

Por ese motivo, se aconseja utilizar guantes adecuados para el frío, pero conservar las manos fuera de los bolsillos mientras se transita por superficies congeladas.

Más recomendaciones para prevenir caídas durante la ola polar

Además del calzado adecuado y una técnica correcta de desplazamiento, existen otras medidas simples que pueden reducir considerablemente los riesgos.

Entre ellas se destacan:

  • Reducir la velocidad habitual de marcha.
  • Observar constantemente el terreno.
  • Evitar distracciones como el uso del teléfono celular mientras se camina.
  • No transportar cargas pesadas si no es estrictamente necesario.
  • Elegir recorridos despejados y con menor presencia de hielo cuando sea posible.
  • Utilizar pasamanos o apoyos disponibles en escaleras y pendientes.

La acumulación de escarcha y nieve transforma calles y veredas en superficies impredecibles.

Cómo cuidarse al manejar con hielo o escarcha

Las bajas temperaturas y la presencia de escarcha no sólo representan un riesgo para los peatones. Los automovilistas también deben extremar las precauciones, ya que el hielo sobre la calzada reduce considerablemente la adherencia de los neumáticos y aumenta las posibilidades de sufrir despistes o colisiones.

Se debe evitar cualquier maniobra que pueda provocar la pérdida de control del vehículo. FOTO: LEANDRO FRANCO / LOA.

Durante jornadas de frío extremo, una calle aparentemente despejada puede esconder sectores congelados difíciles de detectar a simple vista. Por ese motivo, especialistas recomiendan adaptar la conducción a las condiciones climáticas y evitar cualquier maniobra que pueda provocar la pérdida de control del vehículo.

Entre las principales recomendaciones para manejar de manera más segura se encuentran:

  • Reducir la velocidad, incluso en calles y recorridos habituales.
  • Evitar frenadas, aceleraciones o maniobras bruscas.
  • Mantener una mayor distancia de seguridad respecto de otros vehículos.
  • Circular con luces bajas encendidas para mejorar la visibilidad.
  • Revisar periódicamente el estado de los neumáticos y del sistema de frenos.
  • Verificar que el parabrisas y las ventanillas estén completamente libres de hielo antes de iniciar el viaje.
Es importante verificar que el parabrisas y las ventanillas estén completamente libres de hielo antes de iniciar el viaje. FOTO: LEANDRO FRANCO / LOA.

Además, es fundamental prestar especial atención en puentes, esquinas, rotondas y sectores con sombra permanente. Estos lugares suelen registrar temperaturas más bajas que el resto de la calzada y favorecen la acumulación de hielo, incluso cuando otras zonas parecen estar en buenas condiciones.

Ante una ola polar como la que atraviesa Santa Cruz, la prudencia al volante resulta tan importante como las precauciones que toman quienes deben desplazarse caminando. Adaptar la velocidad, aumentar la distancia de frenado y mantener una conducción suave son medidas clave para reducir riesgos y prevenir accidentes durante los días de escarcha y nieve.

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