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El cuerpo de Nancy Estela Godoy, la docente rural de 52 años que permanecía desaparecida desde el 7 de octubre, fue encontrado semisumergido en un bañado de una zona de monte del sur de Corrientes, a unos 15 kilómetros al este de la Escuela N° 626 del paraje El Malezal, donde trabajaba como suplente. El hallazgo se produjo en el marco de un operativo de rastrillaje y la investigación judicial apunta a un posible femicidio. Por el caso hay cinco detenidos, tres de ellos señalados por su presunta participación en el crimen.

El cuerpo fue localizado dentro de la estancia El Curupí, en un sector de muy difícil acceso, rodeado de bañados y al que solo se puede llegar a caballo. Según fuentes judiciales, la Policía habría obtenido la referencia geográfica del lugar a partir de información aportada por un familiar de Rosa Leguizamón, una de las personas detenidas en la causa.

Junto a los restos, los investigadores encontraron un objeto que podría ser un bolso perteneciente a la docente. El cuerpo será trasladado a Esquina para la realización de la autopsia, cuyo resultado será determinante para establecer la causa y la fecha de muerte, además de aportar elementos para confirmar o modificar la hipótesis de femicidio que sostienen los fiscales Javier Gustavo Mosquera y María Andrea González. Los estudios forenses también buscarán determinar si existieron indicios de violencia sexual.

La tapera de Ireneo Zarza dentro de la estancia El Curupy, donde habría sido asesinada la docente Nancy Estela Godoy

Femicidio en Corrientes: quiénes son los detenidos y qué investiga la Justicia

El juez de Garantías de Esquina, Gustavo Vallejos, dictó la prisión preventiva de Ireneo Antonio Zarza y Felipe Dionisio Sandoval, señalados como presuntos autores materiales del femicidio. Días antes, también había dispuesto la prisión preventiva de Sergio Nahuel Rojas, pareja de Rosa Leguizamón, a quien se considera coautora de un homicidio simple.

En tanto, Ernesto Ezequiel Bordón, un peón rural, permanece detenido acusado de falso testimonio. Fue quien inicialmente mencionó la posibilidad de que Godoy hubiera sido asesinada por dos peones, aunque posteriormente su abogado sostuvo que esas declaraciones se produjeron bajo presuntos apremios ilegales por parte de la Policía de Corrientes.

De acuerdo con la investigación del Ministerio Público Fiscal, cuatro personas habrían participado en el plan criminal, mientras que al quinto detenido se le atribuye haber aportado un testimonio falso para desviar la pesquisa.

Ireneo Zarza, el capataz detenido por el homicidio de la docente en Corrientes.

Entre los elementos incorporados al expediente figuran prendas de vestir quemadas encontradas en la tapera que utilizaba Zarza, capataz del establecimiento, ubicada a unos 150 metros de la escuela rural. En el lugar también se secuestró un bozal. Los investigadores analizan, además, la actividad de caza que se desarrolla en sectores de la estancia, donde funcionan cotos de caza, una línea que podría adquirir relevancia para esclarecer lo ocurrido.

Las identidades del director titular de la escuela y de la supervisora escolar denunciados por Godoy se mantienen en reserva, ya que, hasta el momento, no fueron imputados en la causa.

Las denuncias de Nancy Godoy y el reclamo de los docentes por su aparición

Nancy Godoy se comunicó por última vez con su familia el 7 de octubre, cuando envió un mensaje de WhatsApp desde la escuela situada en la estancia El Curupí, un predio de aproximadamente 12.000 hectáreas. Tenía previsto regresar a su casa, en el acceso sur de Esquina, el viernes 9, pero nunca llegó.

Debido a las lluvias y a las dificultades para transitar por los caminos rurales, era habitual que la docente permaneciera en el establecimiento durante varios días. Sin embargo, al comenzar la semana sin noticias de ella, su hijo Sebastián presentó la denuncia por desaparición el jueves 15 de octubre.

La docente debía recorrer un trayecto complejo para llegar a su lugar de trabajo: primero era trasladada en camioneta hasta un puesto de la estancia y luego continuaba durante aproximadamente tres horas a caballo, atravesando arroyos, lagunas y terrenos anegados.

Antes de desaparecer,  Godoy había denunciado al director titular de la Escuela N° 626 por concurrir muy pocas veces al establecimiento, pese a cobrar su sueldo. También había presentado una nota contra la supervisora escolar de la zona, a quien cuestionaba por no controlar el desempeño del responsable de la institución.

Las denuncias quedaron reflejadas en siete mensajes de audio que la docente envió a Erika, otra maestra. Los registros forman parte del expediente que tramita la Fiscalía de Esquina y aportan detalles sobre las condiciones en las que funcionaba la escuela rural, ubicada en una zona de difícil acceso dentro de la estancia El Curupí.

“Era una escuela fantasma, con alumnos fantasmas”, expresó Godoy en uno de los audios, al describir la situación del establecimiento y cuestionar la ausencia del director titular.

En otro de los mensajes, la docente profundizó sus críticas sobre la falta de asistencia a los estudiantes y las responsabilidades de quienes ocupaban cargos directivos. “El daño que le hizo el otro director a esos pobres gurises no tiene nombre. Si tenés un cargo y cobrás, tenés que ir a trabajar”, sostuvo.

En ese mismo audio, Godoy reconoció las dificultades geográficas y climáticas para llegar a la institución, aunque aclaró que esas condiciones no justificaban una ausencia prolongada. “No te digo que puede haber pasado que un mes no pudiste llegar, porque la escuela está muy lejos. Hasta un mes sin poder llegar es entendible porque se llena de agua”, señaló.

La maestra también relató el esfuerzo que debía hacer para cumplir con sus tareas. “En mi caso, para poder llegar, tuve que pasar por la estancia de [Lourdes] Bincle, de ahí, dos horas y media a caballo, pasando por arroyos y lagunas”, explicó.

Además de los audios, Godoy había grabado un video para documentar el estado de abandono del establecimiento. Según mostró en ese registro, había baños tapados, faltaba agua y el material didáctico estaba inutilizado.

De acuerdo con lo relatado por sus hijos, Sebastián, José y Adán, la docente había asumido el cargo interino de vicedirectora unos dos meses y medio antes de desaparecer, mientras el director titular se encontraba de licencia.

Por el momento, las identidades del director denunciado y de la supervisora escolar se mantienen en reserva, ya que no fueron imputados en la causa. La investigación deberá determinar si existe alguna relación entre los conflictos denunciados por Godoy y el crimen que se investiga.

El caso generó preocupación y movilización en el ámbito educativo. Gremios docentes de distintas provincias argentinas, entre ellos ADOSAC, reclamaron por la aparición con vida de la maestra rural y convocaron a un paro nacional y movilizaciones mientras continuaba la búsqueda.

El hallazgo del cuerpo abre una nueva etapa en la investigación, que deberá esclarecer cómo murió Nancy Godoy, quiénes participaron en el hecho y si las denuncias que había realizado por las irregularidades en la escuela guardan alguna relación con el crimen.

EN ESTA NOTA Nancy Godoy

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