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La denuncia contra un joven santacruceño acusado de torturar y matar al menos 16 gatos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires provocó una fuerte repercusión nacional y puso nuevamente en discusión las penas previstas por la ley de maltrato animal en Argentina.
El acusado fue identificado como Adriel Santiago Caminos Ortega, de 27 años, oriundo de Puerto San Julián, quien actualmente es investigado por una serie de hechos ocurridos en el barrio porteño de Recoleta.
La causa tomó trascendencia nacional luego de que rescatistas, organizaciones animalistas y distintas víctimas comenzaran a compartir públicamente testimonios estremecedores sobre el accionar del joven. Según denunciaron, se hacía pasar por rescatista y amante de los animales para conseguir gatos en adopción a través de grupos de WhatsApp y redes sociales. Horas después de recibirlos, los animales aparecían muertos en circunstancias sospechosas.
El abogado Alexis Marrocco, quien representa a denunciantes y proteccionistas, aseguró que se trata de “uno de los casos más graves de maltrato animal en la historia del país”.
Convocatoria frente al Obelisco
En medio de la conmoción, organizaciones proteccionistas convocaron a una marcha para este sábado a las 18 horas en el Obelisco porteño. El objetivo será reclamar justicia por los animales y exigir una reforma de la ley nacional de maltrato animal.
“La ley actual tiene más de 70 años y contempla penas muy bajas. Estamos pidiendo condenas más duras”, sostuvo Marrocco en declaraciones televisivas.
@belen.sofia.c 🚨Necesitamos de todos para que Adriel Santiago Caminos Ortega vaya preso‼️Esto está pasando en Ciudad de Buenos Aires, Argentina📢 🙏🏼 adrielsantiagocaminosortega asesino gatos
Actualmente, la legislación vigente establece penas de entre 15 días y un año de prisión para quienes sean encontrados culpables de maltrato o crueldad animal. Los impulsores de la movilización buscan elevar las condenas hasta seis años de cárcel en casos de extrema violencia.
“Estamos ante un asesino serial de gatos. Ojalá se endurezcan las penas, por los gatitos y por la gente humana en peligro”, expresó el abogado.
El perfil del acusado
De acuerdo a lo expuesto por Marrocco, una psicóloga que analizó elementos de la causa elaboró un informe sobre la personalidad del acusado y advirtió sobre rasgos vinculados a la psicopatía, el sadismo y la manipulación.
“La barrera de pasar de animales a humanos es muy fina. Los asesinos seriales muchas veces comienzan con animales y luego escalan”, señaló el letrado.
La denuncia formal fue presentada el pasado 4 de marzo y consta de 44 páginas con testimonios, conversaciones y material probatorio recolectado por las víctimas y rescatistas.
Según trascendió, Caminos Ortega operaba desde un departamento ubicado sobre la calle Maipú al 800, en el barrio de Recoleta. Allí habría recibido a varios de los gatos entregados en adopción.
El caso de “Rubio”
Uno de los episodios que más repercusión generó fue el de “Rubio”, un gato entregado en adopción por Elisabeth, una rescatista que luego decidió denunciar públicamente lo sucedido.
La mujer relató que el 24 de enero entregó el animal al acusado y que horas más tarde comenzó a sospechar por algunas actitudes. Al día siguiente recibió un mensaje donde le informaban que el gato había fallecido.
“Me mostró una foto que no me convenció mucho. Me quedé inquieta esa noche”, recordó.
Con el correr de las semanas comenzaron a aparecer otros casos similares y distintos testimonios coincidieron en el mismo modus operandi.
Un hecho que agravó la denuncia
Uno de los episodios más graves incluidos en la causa ocurrió el 16 de enero, cuando el acusado quedó al cuidado de un menor de edad. Según denunció el abogado, en ese contexto habría torturado y matado al gato de la familia frente al niño.
“Al nené lo lastimó y lo traumó. Queremos justicia”, afirmó Marrocco.
Además, otra joven que apuntó contra el acusado aseguró: “Es un enfermo. Tiene fetiche con las embarazadas y lactantes”.
Dónde estaría el acusado
Mientras la causa avanza en la Justicia, distintos medios nacionales señalaron que actualmente el joven se encontraría en Puerto San Julián.
También trascendió que recibió patrocinio para su defensa a través de la UBA, ya que se encuentra cursando la carrera de Derecho, en esa casa de altos estudios.
El caso continúa generando indignación en redes sociales y repercusión mediática en todo el país, mientras organizaciones proteccionistas reclaman que el hecho marque un antes y un después en las leyes contra el maltrato animal en Argentina.
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