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Las trabajadoras sexuales de Argentina convocaron a un paro nacional para este martes 3 de noviembre, luego del asesinato de cuatro mujeres que ejercían la actividad durante octubre. La medida, impulsada por la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), busca visibilizar la violencia que atraviesa al sector y reclamar condiciones de mayor seguridad y reconocimiento de sus derechos.

La convocatoria surgió después de una serie de crímenes ocurridos en distintas provincias, en los que las víctimas fueron encontradas sin vida en departamentos donde residían o en lugares donde habían acordado encuentros con clientes. Tenían entre 26 y 36 años.

Desde el sindicato señalaron que estos hechos exponen la situación de vulnerabilidad en la que trabajan muchas mujeres, en un contexto marcado por la falta de reconocimiento laboral y las dificultades para desarrollar la actividad de manera colectiva.

Georgina Orellano, secretaria general de AMMAR, explicó que la sucesión de asesinatos motivó la decisión de organizar una medida inédita para el sector. “Ejercemos un trabajo que no está reconocido, que está estigmatizado socialmente y que encima está criminalizado”, sostuvo en declaraciones al diario El País.

La clandestinidad y la falta de reconocimiento laboral

En Argentina, el trabajo sexual ejercido de manera autónoma y voluntaria por personas adultas no constituye un delito. Sin embargo, existen restricciones legales sobre actividades vinculadas con la explotación sexual, como el proxenetismo, la trata de personas y el funcionamiento de prostíbulos.

Según explicó Orellano, esta situación genera dificultades para quienes ejercen el trabajo sexual de manera independiente, debido a que no cuentan con un reconocimiento laboral específico y enfrentan obstáculos para organizarse y compartir espacios de trabajo.

La referente sindical cuestionó las consecuencias de algunas políticas públicas contra la trata de personas y consideró que, desde su perspectiva, contribuyeron a profundizar la clandestinidad.

“Hoy las trabajadoras no pueden trabajar de manera colectiva en un departamento, no pueden agruparse porque la que figura en el contrato de alquiler puede ser señalada como la proxeneta del resto”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que compartir espacios era también una forma de generar redes de cuidado y seguridad entre trabajadoras. Para la dirigente, las restricciones actuales debilitaron esas prácticas y aumentaron la exposición a situaciones de violencia.

La convocatoria al paro también plantea una dificultad particular: al tratarse de una actividad que no cuenta con reconocimiento laboral, empleadores ni derechos sindicales específicos, la medida no tiene las características habituales de una huelga.

Por ese motivo, AMMAR resolvió acompañarla con intervenciones públicas, actividades de visibilización y acciones en redes sociales. La consigna elegida para la jornada es “La clandestinidad mata”.

Los cuatro asesinatos que motivaron la convocatoria

La medida se anunció después de cuatro muertes registradas durante octubre. Los casos ocurrieron en Rosario, Córdoba, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires.

Una de las víctimas fue Bárbara Camila Aragón, de 26 años, encontrada sin vida en una pensión de Rosario, adonde había llegado desde una localidad cercana para encontrarse con un cliente. Por el crimen permanece detenido Eliel Schiffo, de 37 años, un expolicía exonerado, imputado por abuso sexual y femicidio.

En Córdoba, Daniela del Milagro Villalba, de 29 años, fue asesinada en el departamento donde vivía y también recibía clientes. Su cuerpo fue encontrado sobre una cama. La investigación apunta contra Renato Iván Tabella, de 28 años, quien fue detenido días después en Buenos Aires.

El mismo hombre está señalado como principal acusado por el femicidio de Tatiana Micaela Fernández, de 27 años, encontrada muerta en un departamento del barrio porteño de Retiro, donde compartía la vivienda con otra trabajadora sexual.

El cuarto caso corresponde a Paola Vallejos, de 36 años, oriunda de Rosario, cuyo cuerpo fue encontrado el 8 de octubre en una posada de Costa Azul, en la costa de la provincia de Buenos Aires.

En un primer momento, la investigación contempló la hipótesis de un posible suicidio. Sin embargo, sus familiares sostienen que fue asesinada y, ante las dudas planteadas, la Justicia ordenó nuevas pericias. Hasta el momento, no trascendieron detenciones ni sospechosos identificados públicamente.

Actividades frente al Congreso y en todo el país

La jornada de protesta tendrá actividades en distintos puntos de Argentina. En la Ciudad de Buenos Aires está prevista una intervención frente al Congreso de la Nación, donde participarán actrices, referentes sindicales y representantes de la cultura, quienes realizarán la lectura de un documento.

Además, AMMAR impulsó una campaña en redes sociales e invitó a trabajadoras sexuales y personas aliadas a cambiar sus fotografías de perfil por la imagen de un zapato de tacón rojo, acompañada de la consigna “Ni una menos”.

Orellano también cuestionó la manera en que se interpretan socialmente los asesinatos de trabajadoras sexuales y señaló que, en ocasiones, estos crímenes quedan asociados a los riesgos de la actividad, sin que se profundice en las condiciones de precariedad en las que se desarrolla.

Como ejemplo, comparó la repercusión de estos casos con la respuesta social ante el asesinato de Nancy Godoy, una docente rural de Corrientes cuyo cuerpo fue encontrado después de casi 20 días de búsqueda. El crimen motivó una convocatoria a un paro docente nacional.

“En su caso se habla de la precariedad, de los videos que filmaba en los que denunciaba las condiciones de la escuela. En nuestro caso también habría que poner el foco en la precariedad, pero en vez de eso pareciera que a nosotras las cosas nos pasan porque somos putas”, expresó.

El registro de femicidios en Argentina

La convocatoria de AMMAR coincide con la difusión de cifras sobre la violencia de género en el país. De acuerdo con los datos publicados por el Observatorio Mujeres, Disidencias y Derechos, durante octubre se registraron al menos 30 femicidios en Argentina, el número más alto para ese mes en los últimos cinco años.

En lo que va de 2026, el relevamiento contabiliza 239 femicidios, lo que representa un asesinato por razones de género cada 30 horas.

En ese contexto, el paro nacional de trabajadoras sexuales busca poner en discusión las condiciones en las que se desarrolla la actividad, la falta de reconocimiento laboral y las situaciones de violencia que enfrentan quienes la ejercen.

La consigna “La clandestinidad mata” sintetiza el reclamo de la organización, que apunta a visibilizar una problemática que, según sus referentes, requiere respuestas y políticas públicas que contemplen la seguridad y los derechos de las trabajadoras.

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