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La etapa testimonial del juicio oral por el hundimiento del ARA San Juan llegó a su fin y, con ella, comienza la cuenta regresiva hacia uno de los momentos más esperados por las familias de los 44 tripulantes: los alegatos y el posterior veredicto. Tras la audiencia realizada este martes en Río Gallegos, la abogada querellante Valeria Carreras dialogó con LU12 AM680 y realizó un profundo análisis del proceso judicial, cuestionó con dureza el trabajo de la Comisión Asesora creada tras la desaparición del submarino y aseguró que la causa ya cuenta con elementos suficientes para determinar responsabilidades.
Con más de noventa testigos que desfilaron por la sala de audiencias a lo largo de los últimos meses, el proceso ingresó en su tramo decisivo. Para Carreras, la conclusión de la etapa testimonial representa un punto de inflexión después de años de lucha por parte de los familiares. “Estamos transitando la recta final porque hoy (por este martes) fue la última audiencia de testigos. Piense toda la audiencia que pasaron más de 90 testigos”, expresó.
La abogada puso especial atención en las declaraciones brindadas por los integrantes de la Comisión Asesora del Ministerio de Defensa, creada durante la gestión del entonces ministro Oscar Aguad para investigar las circunstancias de la tragedia ocurrida en noviembre de 2017.
Según sostuvo, desde el origen mismo de esa comisión existía un conflicto difícil de ignorar. “Si te contrata el Ministerio de Defensa que tenía responsabilidades sobre el material de la Armada, es muy difícil que su dictamen sea verídico”, afirmó.
Las críticas de Carreras se centraron especialmente en las contradicciones que, a su criterio, quedaron expuestas durante el juicio respecto de las conclusiones alcanzadas por aquella comisión. La querellante recordó que el informe final, compuesto por alrededor de 500 fojas, describe una extensa lista de anomalías, observaciones y recomendaciones, aunque termina concluyendo que el submarino estaba en condiciones de navegar. “Si hubo que hacer un manual de cosas para cambiar y mejorar significa que las cosas anteriores estaban mal hechas”, sostuvo.
Uno de los momentos que más llamó la atención durante la última audiencia fue la explicación brindada por el contraalmirante Alejandro Kenny acerca de la metodología utilizada para elaborar el informe oficial. Según relató Carreras, la propia declaración del testigo puso en evidencia serias falencias en la recopilación de información.
“Dijo: ‘hacíamos una mesa redonda en Mar del Plata de submarinistas y cada uno daba sus opiniones y algunas personas que entrevistábamos hablábamos y no anotábamos nada’”, recordó.
Para la representante de las familias, esa admisión resultó contundente. “Eso demuestra que no hubo rigor científico ni seriedad”, afirmó.
Las observaciones de Carreras no se limitaron al aspecto técnico. También cuestionó duramente la incorporación de Jorge Bergallo -padre del segundo comandante del ARA San Juan fallecido en la tragedia- a la Comisión Asesora. La abogada calificó esa decisión como una de las más controvertidas del proceso. “Fue utilizado para decir: ‘Bueno, si un familiar firmó esto, está todo bien’”, denunció.
Además reveló que Bergallo se habría negado en dos oportunidades a integrar el grupo investigador, aunque finalmente aceptó luego de insistencias por parte del entonces ministro Aguad. “Fue una decisión cruel y siniestra”, sostuvo.
A pesar de esas críticas, Carreras destacó el respeto que la querella mantuvo durante la audiencia cuando Bergallo compareció ante el tribunal.
“No queremos ponerlo en el compromiso de tener que declarar a favor de él [Villamide]. Le evitamos ese disgusto, le evitamos ese mal momento”, explicó.
También relativizó algunas de las apreciaciones realizadas por el testigo respecto del estado de ánimo de su hijo antes de la última navegación y agregó que probablemente el segundo comandante no compartía con su padre las dificultades técnicas que atravesaba la unidad para evitar preocuparlo.
Entre los aspectos técnicos que más preocupación generaron durante las últimas jornadas del juicio, Carreras destacó las revelaciones vinculadas al sistema de detección de gases del submarino.
Según explicó, durante la reparación de media vida se reemplazó el sistema original alemán por otro de características diferentes. “El sistema original absorbía y medía el aire. Lo cambiaron por sensores y cables que, frente a un incendio en el balcón de baterías, se derretían y dejaban de funcionar”, señaló.
A partir de esa modificación, la querellante considera que una de las hipótesis centrales del caso cobra cada vez más fuerza. “La hipótesis más grande es que no detectaron el hidrógeno porque se produjo esa explosión que lo llevó al fondo del mar”, afirmó.
La preocupación se profundizó aún más cuando, según indicó, uno de los propios integrantes de la Comisión Asesora reconoció durante el debate oral que varios de esos sistemas carecían de certificaciones adecuadas. “El propio testigo admitió que no estaban certificados y que se alteró el diseño de origen”, remarcó.
Otro de los puntos que generó fuertes cuestionamientos fueron las comunicaciones mantenidas durante las últimas horas del submarino.
Carreras sostuvo que aún hoy existen enormes vacíos sobre los contactos realizados entre distintas autoridades navales y el ARA San Juan. “No sabemos qué hablaron en todos esos minutos porque hubo 20 minutos de llamadas”, señaló y fue más allá al vincular esa ausencia de registros con la responsabilidad de algunos de los acusados: “Esto denota que evidentemente los imputados están mintiendo”, afirmó.
La querellante también destacó que durante el juicio quedó expuesta la falta de objetividad en algunos de los mecanismos utilizados por la Armada para evaluar el estado de sus unidades.
“Quedó probado que el índice de calificación del estado del material era subjetivo”, explicó y según indicó, las evaluaciones dependían en gran medida del criterio personal de quien confeccionaba los informes, sin parámetros uniformes que permitieran establecer comparaciones objetivas.
A pesar de las críticas y de los años de espera, Carreras se mostró optimista respecto del desenlace judicial. “Estamos convencidos que tenemos prueba suficiente”, aseguró y agregó una frase que resume la expectativa de muchas de las familias que siguieron cada audiencia desde distintos puntos del país: “Logramos sacar blanco sobre negro y la verdad salir a la superficie”.
La próxima etapa del juicio comenzará este miércoles, cuando los imputados Claudio Villamide y Luis Enrique López Mazzeo tendrán la posibilidad de ampliar sus declaraciones indagatorias. Luego llegará uno de los momentos más sensibles de todo el proceso: la audiencia destinada a escuchar a los familiares de las víctimas.
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