Un nuevo caso de violencia obstétrica ocurrió el jueves en el Hospital Papa Francisco de Salta, cuando se negaron a atender a una embarazada que estaba a punto de dar a luz. La mujer terminó teniendo a su bebé en la vereda y la pequeña se quebró la clavícula y sufrió un traumatismo encéfalocraneano.
Según explicó la familia, una empleada del personal de admisión, identificada como Claudia Zerda, no dejó ingresar a la mamá porque no había médicos para asistir el parto y tampoco permitió que reciba ayuda por parte de los profesionales de guardia.
Al salir del nosocomio, la chica que estaba a punto de dar a luz rompió bolsa en la calle y fue asistida por vecinos del lugar que se acercaron al oír los gritos de dolor. Cuando la beba nació, cayó sobre el asfalto y sufrió una fractura de clavícula.
En ese momento, mamá e hija fueron asistidas por personal del lugar y trasladadas al Hospital Materno Infantil de la zona, donde se determinó que la niña también sufrió un traumatismo encéfalocraneano, el cual fue estudiado y no reviste peligro para la menor. Se espera que les den el alta este sábado.
Las imágenes del dramático momento quedaron registradas por el celular de un vecino que quiso denunciar la indignante actitud de la trabajadora que le negó la atención, y rápidamente se viralizó en las redes sociales.
Las autoridades del nosocomio afirmaron que la empleada será sancionada debido a su accionar, ya que una buena opción y respuesta hubiese sido la asistencia en guardia a pesar de no contar con personal de obstetricia.
Frente a este repudiable episodio, el ministro de Salud salteño, Federico Mangione, dispuso el inicio de un sumario administrativo para determinar quiénes fueron los responsables del rechazo a la atención de una mujer embarazada que estaba en pleno trabajo de parto. “Vamos a hacer una investigación minuciosa, un sumario administrativo y se tomarán las medidas necesarias para que esto no vuelva a suceder. No vamos a cortar solamente por el hilo más fino. Vamos a ir al hueso, a tratar donde corresponde”, expresó el funcionario en declaraciones compartidas por las redes sociales de la cartera que conduce.
“Sentí que algo había caído en mis pies y ahí estaba la bebé”
El padre de la recién nacida, Sergio Flores, relató lo sucedido: “Estábamos en la casa y ella me dijo que le dolía mucho la panza. Saqué la moto y fuimos para allá, pero el Materno Infantil es lejos y no llegaba, por eso me pidió que la llevara al Papa Francisco. Cuando dejé la moto ella ya había bajado antes y vi que volvía. Me dijo que no la podían atender porque no tenían personal”.
“A ellos no les importa nada. Cuando la quise llevar al Materno me dijo que no podía, que le dolía mucho, que le pidiera una ambulancia. Entré y le dije a la señora que llamara a una ambulancia y ella me dijo que no podía, que yo tenía que llamar al 911. Yo salí enojado, no fueron capaces ni de llevarnos en la ambulancia que tienen acá”, agregó.
Luego continuó: “En el 911 me dijeron que no podían mandarme la ambulancia, íbamos a tomar un remís, caminó ese trecho, unos ocho metros, y una mujer se acercó y me dijo que nos podía acercar al Materno Infantil. En ese trecho para llegar al auto de la señora, rompió bolsa, sentí que algo había caído en mis pies y ahí estaba el bebé, si no sostenía a mi señora ella se iba a caer arriba de la bebé”.
De hecho, el hombre se acercó luego a Claudia Zerda, la empleada que rechazó a su esposa le preguntó su nombre completo y reclamó: “aunque sea hubieses llamado a una ambulancia y no fuiste capaz, mi bebé tuvo que nacer en la calle”. A lo que la encargada de admitir pacientes contestó: “yo le dije lo que tenía que hacer, desde acá no puedo llamar a una ambulancia”.
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