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Mientras el país celebraba el 25 de Mayo, en un quirófano de Fundación Favaloro ocurría algo que nunca antes había pasado en la región: Argentina realizaba el primer trasplante renal robótico con donante vivo de Latinoamérica, con cirugía asistida por robot tanto en el donante como en el receptor.

La intervención marcó un antes y un después para la medicina argentina y posicionó al país entre los pocos lugares del mundo capaces de llevar adelante este tipo de procedimientos de alta complejidad.

Pero detrás de la cirugía hubo mucho más que tecnología. Hubo años de entrenamiento, simulaciones, formación internacional y una decisión concreta de apostar por el desarrollo médico local.

El proyecto fue impulsado por Grupo Olmos, a través de Red BASA, que llevó adelante la adquisición de la plataforma robótica y la capacitación del equipo médico encabezado por el Dr. Francisco Osella, responsable del trasplante.

El Dr. Francisco Osella, jefe de Trasplante Renal de Fundación Favaloro

La preparación incluyó entrenamientos especializados en el Laboratorio de Simulación e Innovación Tecnológica de la Universidad de Illinois y formación junto a referentes de Cleveland Clinic, uno de los centros médicos más prestigiosos del mundo. Además, la cirugía contó con la proctoría de los doctores Alvin Wee y Mohamed Eltemamy, especialistas internacionales en cirugía robótica aplicada al trasplante renal.

El diferencial de este procedimiento es que se realizó entre un donante vivo y un receptor, una de las intervenciones más complejas dentro de la cirugía de trasplantes. Hasta ahora, este tipo de operaciones robóticas solo se realizaban en un grupo muy reducido de centros médicos del mundo.

A través de una consola, el cirujano guía en tiempo real cada movimiento del sistema robótico, que replica las maniobras con precisión milimétrica.

Gracias a este abordaje mínimamente invasivo, las cirugías pueden realizarse a través de incisiones reducidas, lo que se traduce en menos dolor, menor tiempo de internación y una recuperación más rápida para los pacientes, sin resignar seguridad ni calidad médica.

 

Lejos de cualquier idea de automatización, la cirugía asistida por robot no reemplaza al médico: amplifica su precisión. Desde una consola, el cirujano controla cada movimiento en tiempo real, mientras el sistema traduce esos gestos en maniobras milimétricas dentro del quirófano. La visión tridimensional ampliada y la capacidad de articulación de los instrumentos permiten operar zonas de difícil acceso con un nivel de exactitud imposible para la cirugía tradicional.

“La cirugía robótica nos permitió transferir todos los beneficios de un abordaje mínimamente invasivo tanto al donante como al receptor, con mayor precisión y mejor recuperación para los pacientes”, explicó el Dr. Francisco Osella, Jefe de Trasplante Renal de Fundación Favaloro e integrante de RED BASA.

El equipo médico de Fundación Favaloro junto a especialistas internacionales que participaron del primer trasplante renal robótico con donante vivo realizado en Latinoamérica.

“Poder realizar el primer trasplante renal robótico con donante vivo de Latinoamérica en Argentina es el resultado de años de preparación, entrenamiento y de un equipo que se animó a ir más allá”, agregó.

Grupo Olmos y Red BASA no solo financiaron la adquisición del robot, sino también un proceso de formación médica intensiva que demandó años de preparación antes de llegar al quirófano.

“Nos sentimos honrados de haber sido parte de un momento que va a quedar en la historia de la medicina argentina y latinoamericana”, señaló el Dr. Alvin Wee, director quirúrgico del programa de trasplante renal y renopancreático de Cleveland Clinic Ohio.

“El nivel de preparación del equipo fue excepcional. Desde el primer momento vimos que estaban listos para hacer historia”, destacó.

 

Por su parte, el Dr. Mohamed Eltemamy, referente en cirugía robótica aplicada al trasplante renal en Cleveland Clinic, aseguró: “La cirugía robótica es el futuro, y Argentina acaba de dar un paso enorme hacia ese futuro”.

“Estamos orgullosos de haber acompañado a un equipo que hizo posible el primer trasplante robótico con donante vivo de Latinoamérica”, agregó.

Mientras el país miraba al pasado para celebrar su historia, un equipo médico argentino daba un paso hacia el futuro. El 25 de Mayo de 2026 quedará marcado también como el día en que Argentina ingresó a una nueva era en materia de trasplantes y cirugía robótica.

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