Your browser doesn’t support HTML5 audio
El Congreso Iberoamericano de Gas Licuado de Petróleo (GLP) comenzó en la Ciudad de Buenos Aires con la participación de representantes de más de 20 países. El evento, que se desarrolla hasta el 26 de marzo en el hotel Hilton, reúne a cerca de 2.000 asistentes del sector energético.
La Opinión Austral realiza una cobertura especial desde el lugar con la periodista Sabrina Pont y Camila Ferrer Pose, quienes siguen las exposiciones, paneles y entrevistas con los principales referentes.
Carlo de los Santos, jefe del Gabinete de Asesores de Perú y consultor con trayectoria en Colombia, Brasil y México, dialogó con La Opinión Austral sobre las señales que hoy percibe el mercado.
“El empresario argentino tiene hoy otra visión de sus inversiones. Hay una sensación más fresca y mayor seguridad porque los pasos están bien trazados”, afirmó De los Santos. Para el especialista, la trazabilidad expuesta por las autoridades de la Secretaría de Energía de la Nación es lo que “el inversor necesita para operar con responsabilidad“.
Perú es un caso de estudio particular. A pesar de haber atravesado una crisis institucional con ocho presidentes en una década, el sector energético logró mantenerse en pie. Según De los Santos, la clave de esta resiliencia es la fortaleza de sus organismos técnicos: Osinergmin (regulador especializado) e Indecopi (defensa del consumidor).
“Nuestra primera fortaleza es el regulador especializado en hidrocarburos, energía y minería. A pesar de los cambios de gobierno con fuertes tintes políticos, el empresario peruano se ha mantenido fuerte, confiando en las herramientas de fiscalización y supervisión que proveen estos organismos”, explicó. Esta “blindaje técnico” es lo que permitió que las normas de comercialización y seguridad no se vieran alteradas por el ruido político.
GLP Automotor
Uno de los datos más impactantes de la charla fue la comparación entre el GLP Automotor (GLPA) y el Gas Natural (GNV) en Perú. Mientras que el gas natural contó con incentivos directos del Estado, el GLP se impuso por la confianza del usuario y la eficiencia de su red de servicios.
Actualmente, Perú cuenta con casi 700.000 unidades convertidas a GLP, frente a las 300.000 que utilizan gas natural. “Muchas unidades siguen confiando en el GLP por sus niveles de proceso y certificación”, detalló De los Santos. Para Argentina, que hoy busca desarrollar este mercado como una alternativa económica y ecológica, la experiencia peruana demuestra que el GLP puede liderar la transición incluso frente a otros combustibles subsidiados.
Subsidios focalizados
En cuanto a la protección de los sectores más vulnerables, De los Santos fue categórico: el subsidio “ciego” o a gran escala es ineficiente. El modelo que impulsó en su país se basa en el Vale FISE, un sistema de subsidios focalizados que utiliza estadísticas precisas para identificar a las familias que realmente necesitan ayuda.
“No puedes hacer un subsidio abierto. La idea es identificar a la familia vulnerable y que le llegue exactamente lo que requiere en un diferencial de precio”, señaló. Este sistema permite que el usuario pague solo una parte del valor del cilindro o garrafa, optimizando el costo fiscal del Estado y garantizando el impacto social donde más se necesita.
El GLP en la canasta básica
Finalmente, el experto recordó que el mercado del GLP es mucho más que el uso residencial. En Perú, su incidencia en la economía es tal que afecta directamente el precio de la canasta básica familiar, específicamente en la industria avícola.
“El consumo de pollo es central en la dieta peruana y más del 90% de la crianza depende del GLP”, graficó De los Santos. Esta interdependencia demuestra que el gas licuado no es solo un combustible, sino un motor de la economía productiva que requiere normas técnicas sólidas, como las que hoy Argentina intenta consolidar para atraer nuevas inversiones.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia
Dejanos tu comentario