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Carlos de Laturi, integrante de la agrupación H.I.J.O.S. La Pampa, dialogó con LU12 AM680 en el marco de la conmemoración por los 50 años del Golpe Cívico Militar. Analizó la actualidad política, el proyecto económico de la dictadura y la historia personal que lo liga a la militancia de su padre.

“Pertenezco a la agrupación H.I.J.O.S. de La Pampa. Tenemos regionales en todo el país y regionales en el extranjero. Es decir que somos unos cuantos en la organización que deberíamos ser hijos de desaparecidos de la época de terrorismo de Estado“, explicó sobre el origen de su militancia.

Precisó que el trabajo de la organización inicia en 1975 buscando la Memoria, Verdad y Justicia de sus padres. “Estamos reivindicando esta lucha que ellos tuvieron hace 50 años del Golpe y visibilizar para que esto no vuelva a pasar”, señaló respecto a la agenda de charlas y debates que llevan adelante en barrios populares.

El modelo económico

Al ser consultado sobre lel proyecto económico instaurado en 1976 en Argentina, De Laturi afirmó que sigue vigente y que el país aún paga las consecuencias financieras de aquel periodo.

Sigue vigente y todavía estamos pagando algo de la deuda externa que se creó a través del último Gobierno de Facto en 1976. Antes del golpe de Estado teníamos una deuda de 7000 millones de dólares y el gobierno militar terminó con 45 000 millones de dólares. Además se estatizó la deuda de los privados”, detalló.

En ese sentido, mencionó a grupos empresarios sosteniendo que “hoy siguen beneficiados con las herramientas que usan los gobiernos liberales de derecha”.

La batalla cultural y el gobierno nacional

Para el referente de H.I.J.O.S., este 24 de marzo cobra una relevancia particular ante lo que denomina una batalla cultural impulsada por la gestión del presidente Javier Milei.

“Una de las causas y las razones es visibilizar y tratar de dar pelea a la batalla cultural de este gobierno a nivel nacional. Una batalla del negacionismo, del individualismo, del sálvese quien pueda. Nosotros somos todo lo contrario, queremos lo colectivo, que el Estado sea repartidor a toda la población nacional”, manifestó.

Asimismo, expresó su preocupación por la vulneración de derechos: “Queremos que el pueblo pueda salir a la calle, que a los discapacitados no les peguen, que a los jubilados no les peguen, que la gente tenga beneficio. La búsqueda es visibilizar la calle otra vez a través de las Madres y Abuelas que nos dieron el envión. Aquellas 12 madres con un pañuelo en la cabeza enfrentaron a un gobierno dictatorial, imagínese si no podemos hacer esto entre todo el pueblo argentino”.

FOTOS: LEANDRO FRANCO/LA OPINIÓN AUSTRAL

El trabajo con jóvenes

Como politólogo, De Laturi relató su experiencia recorriendo escuelas industriales, donde trabaja con adolescentes de entre 13 y 17 años. Destacó que, a pesar de la influencia de contenidos breves en plataformas digitales, hay una buena recepción de los testimonios personales.

“A lo mejor ven un videito de TikTok de 10 segunditos y le cuentan falsedades. Esa es la otra cultura que estamos dando, no tanto en las redes, lo estamos dando más en el territorio, llegando a las escuelas y colegios”, comentó.

Asimismo, advirtió sobre posibles anuncios oficiales respecto a los condenados por delitos de lesa humanidad: “Por lo que tengo entendido van a proponer una tregua o algo por el estilo. Van a proponer un diálogo entre un hijo desaparecido y un hijo de un genocida y que esto se termine, que haya olvido y haya perdón. Nosotros no olvidamos ni perdonamos, esa es nuestra intensa lucha de siempre en H.I.J.O.S.”.

De Ensenada a La Pampa

Durante la entrevista, Carlos compartió cómo descubrió la historia de su padre, Salvador “Cachilo” de Laturi, conocido como “El Pampa“. Relató que durante los años 90 su familia le había ocultado información por el terror que dejó la dictadura, hasta que a los 23 años leyó el libro La Voluntad.

“Ahí cuenta la historia de la revolución obrera de Argentina y cuenta la historia de mi viejo. Empecé a descubrir que era un tipo que había puesto su vida por sus compañeros de laburo en la empresa Techint de Roca, una propulsora siderúrgica. Fue elegido delegado, tuvo una comisión interna y creó una de las huelgas más importantes de la zona de Zárate y Campana”, recordó.

Su padre, inicialmente militante del Partido Comunista y luego del PRT, fue asesinado por la Triple A el 13 de enero de 1976. De Laturi vinculó aquel pasado con el presente político al referirse a quienes hoy se encuentran detenidos por crímenes de lesa humanidad.

“El jefe de la patota que secuestró a mi viejo, Indio Castillo, tiene más de 70 millones de dólares y bancó la campaña de muchos diputados y de Victoria Villarruel de La Libertad Avanza. Fue quien bancó la movida de la visita de los diputados a Campo de Mayo. Tienen una deuda este gobierno con esta gente para que los indulte, porque pusieron la plata para la campaña”, denunció finalmente.

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