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Leopoldo Luque mostró imágenes de la autopsia de Diego Armando Maradona al comenzar la décima audiencia del juicio por la muerte del exfutbolista. La situación provocó gritos en la sala, un pedido de asistencia médica y finalmente la suspensión de la jornada.
El neurocirujano se sentó frente al tribunal para declarar por sexta vez y buscaba cuestionar parte del testimonio brindado previamente por un especialista que participó como veedor de la autopsia y que también atendió al Diez en el año 2000.
Como en otras oportunidades, Luque utilizó una presentación audiovisual para acompañar su exposición. Sin considerar que Gianinna Maradona permanecía en la sala, reprodujo un video con imágenes del examen forense realizado al cuerpo del exDT.
La hija de Diego, que en anteriores audiencias se retiraba cuando anticipaban la exhibición de fotos o evitaba mirar la pantalla, terminó observando directamente escenas que siempre intentó esquivar.
La reacción no tardó en llegar. Tanto Gianinna como integrantes de su entorno comenzaron a gritar “Leo, pará”, para exigir que detuviera la reproducción. Finalmente, desconectaron la computadora.
Según trascendió, Gianinna se encontraba justo frente a la pantalla. De inmediato se levantó junto a una amiga y abandonó la sala por una puerta trasera al grito de “hijo de puta”. Minutos antes también se retiró Claudia Villafañe, que durante toda la audiencia estuvo sentada a su lado.
“Perdón, perdón, de verdad no me di cuenta”, expresó Luque al disculparse. El abogado Fernando Burlando salió detrás de Gianinna. Pese al escándalo, el neurocirujano intentó seguir con su declaración. Incluso todavía restaba que el psicólogo Carlos Díaz volviera a presentarse ante los jueces.
Cuando Burlando regresó, pidió la palabra y planteó ante el tribunal: “La víctima está en crisis y tiene todo el derecho a estar presente en este juicio. Por situaciones que son evidentes, voy a pedir un cuarto intermedio hasta que se reponga, y no creo que sea hoy”. Luego agregó: “La situación fue muy violenta. Gianinna nunca lo había visto. Si quieren pidan un médico”.
Frente al clima de tensión, los magistrados resolvieron suspender la audiencia hasta el próximo martes. En ese momento, el médico clínico imputado en la causa, Pedro Di Spagna, se ofreció a asistirla.
El acusado, integrante del cuerpo médico del plantel profesional de Huracán y presente en todas las audiencias, mantiene un trato cordial con los fiscales y las querellas. Sin embargo, un querellante reaccionó a los gritos, se le río en la cara y respondió: “No, gracias”.
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