Your browser doesn’t support HTML5 audio
Los dos adolescentes que resultaron heridos durante el ataque armado en la Escuela Normal Superior N° 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal se encuentran fuera de peligro, según confirmó el director del hospital local, Armando Borsini.
El tiroteo, ocurrido durante el inicio de la jornada escolar, dejó además un estudiante de 13 años fallecido en el lugar, sin posibilidad de ser trasladado a un centro de salud.
Qué lesiones presentan los estudiantes baleados
De acuerdo al parte médico, ambos menores ingresaron al hospital con heridas provocadas por perdigones de escopeta.
Uno de los adolescentes presentó impactos en la región frontal y en el tórax, por lo que los médicos lo derivaron para realizarle una tomografía y estudios más exhaustivos. El otro joven sufrió lesiones en un brazo y un impacto menor en el tórax.
En ambos casos, los profesionales confirmaron que se encuentran estables y sin riesgo de vida, aunque uno de ellos cursaba un cuadro de shock al momento de su atención.
Otros alumnos atendidos por heridas durante la huida
El hospital también recibió a varios estudiantes con lesiones leves que se produjeron en medio de la desesperación por escapar del establecimiento.
Según detalló Borsini, muchos alumnos rompieron ventanas o saltaron desde distintos sectores del colegio para huir de los disparos. Como consecuencia, llegaron con cortes, golpes y heridas menores.
“Hubo muchos chicos que saltaron por las ventanas rompiendo los vidrios, asustados”, explicó el director del centro de salud.
Cómo ocurrió el ataque dentro del colegio
El episodio se desató durante el acto de izamiento de la bandera, cuando los estudiantes se encontraban en el patio del establecimiento.
En ese momento, un alumno de entre 15 y 16 años sacó una escopeta —que había ingresado oculta en un estuche— y comenzó a disparar contra sus compañeros.
El ataque generó una estampida generalizada: alumnos treparon tapiales, saltaron tejidos perimetrales y escaparon hacia la calle en medio del pánico.
Un testigo relató: “Escuchamos un tiro y salimos corriendo. Salté el tapial y me fui”.
Conmoción, suspensión de clases e investigación
El hecho provocó una profunda conmoción en San Cristóbal, una ciudad de alrededor de 15.000 habitantes. Tras el ataque, las autoridades suspendieron las clases y desplegaron un operativo de emergencia.
El agresor fue detenido luego de la intervención de personal escolar y policial. Mientras tanto, la Justicia avanza con la investigación para determinar cómo el menor logró ingresar el arma al colegio y reconstruir la secuencia del ataque.
El estado de salud de los heridos representa, por ahora, uno de los pocos datos alentadores en medio de una tragedia que impactó de lleno en la comunidad educativa y reavivó el debate sobre la seguridad en las escuelas.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia
Dejanos tu comentario