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Un grupo de diputados nacionales de la oposición presentó un proyecto de ley que busca implementar un programa de créditos a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) para asistir a familias con altos niveles de endeudamiento. La iniciativa se inscribe en el contexto de la gestión de Javier Milei y apunta a ofrecer préstamos con condiciones más favorables que las del mercado informal y no bancario.

El programa, denominado “Programa de desendeudamiento de las familias argentinas”, permitiría cancelar deudas contraídas con tarjetas de crédito y con operadores no financieros de crédito, como fintech, cooperativas, mutuales y cadenas comerciales.

Según los fundamentos del proyecto, la suba del costo de vida y los ingresos rezagados llevaron a gran parte de los hogares a financiar gastos básicos con crédito caro, lo que generó situaciones de sobreendeudamiento.

Quiénes podrían acceder a los créditos de ANSES

La propuesta contempla un universo amplio de beneficiarios, estimado en más de 10 millones de personas. Entre los grupos alcanzados se encuentran:

  • Jubilados y pensionados con ingresos de hasta seis haberes mínimos
  • Titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y Asignación por Embarazo
  • Trabajadores en relación de dependencia con ingresos de hasta seis salarios mínimos
  • Personal de casas particulares registrado
  • Monotributistas de las categorías A, B, C y D

El objetivo central consiste en reemplazar deudas con tasas muy elevadas por un crédito a tasa de mercado, con cuotas compatibles con los ingresos del solicitante.

Monto máximo y condiciones de los préstamos

El proyecto fija un monto máximo de $1.500.000 por beneficiario. La tasa de interés se establecería como la tasa TAMAR (depósitos mayoristas) más 10 puntos porcentuales, lo que ubicaría el costo financiero por debajo del crédito comercial típico.

Además, se establece un límite clave para evitar nuevos problemas de pago: la cuota mensual no podrá superar el 30% del ingreso del solicitante.

El plazo de devolución se definiría según la capacidad de pago de cada persona.

Cómo funcionará el mecanismo de pago

A diferencia de otros programas, el dinero no se entregaría directamente al beneficiario. ANSES transferiría los fondos a los acreedores para cancelar la deuda original.

El proceso previsto incluye dos pasos principales:

  1. El solicitante pide el crédito de forma online a través de Mi ANSES e identifica a las entidades a las que debe dinero.

  2. ANSES paga directamente a la tarjeta, banco o fintech y luego cobra las cuotas al beneficiario.

Este esquema busca evitar el uso del préstamo para consumo y garantizar que el destino sea exclusivamente el desendeudamiento.

El problema del crédito caro y la morosidad

El proyecto señala que el endeudamiento de los hogares se concentra en instrumentos con tasas muy elevadas. Las tasas aplicadas por operadores no financieros alcanzan niveles cercanos al 130% nominal anual, mientras que las tarjetas de crédito rondan el 92%, en un contexto de inflación mucho menor.

También advierte sobre el deterioro de la calidad crediticia. La irregularidad de los préstamos personales otorgados por entidades no financieras se acercó al 20% hacia fines de 2025, muy por encima del sistema bancario formal, donde ronda el 8%.

Los legisladores sostienen que este escenario resulta insostenible tanto para los deudores como para los prestadores.

Impacto fiscal y financiamiento del programa

La iniciativa afirma que el programa cuidaría las cuentas públicas, ya que ANSES otorgaría los créditos a tasas de mercado y por encima de su costo de financiamiento. Bajo ese esquema, los impulsores consideran que la medida podría resultar rentable para el organismo previsional.

El financiamiento y el eventual uso de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad serán puntos centrales del debate legislativo.

Cuándo podrían implementarse los créditos

El proyecto debe avanzar primero en la Cámara de Diputados y luego en el Senado. Si obtiene aprobación, los impulsores estiman que el programa podría entrar en vigencia durante el segundo semestre de 2026.

Hasta entonces, los créditos de ANSES continúan suspendidos y su regreso depende exclusivamente del trámite parlamentario.

Un programa enfocado en el alivio financiero

Los promotores de la iniciativa destacan que el objetivo no consiste en impulsar el consumo, sino en ordenar las finanzas de los hogares y ofrecer una alternativa formal frente a prestamistas con tasas extremadamente altas.

De aprobarse, el programa permitiría a millones de argentinos reemplazar deudas consideradas impagables por un esquema de cuotas más previsible y compatible con sus ingresos.

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