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La Cámara Federal de Casación Penal resolvió mantener sin cambios las condiciones de la prisión domiciliaria que cumple la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la causa Vialidad. El tribunal declaró inadmisible el recurso extraordinario presentado por su defensa, que pretendía que la Corte Suprema de Justicia analizara las restricciones impuestas para el cumplimiento de la pena.
Con esta decisión, Cristina Kirchner continuará utilizando la tobillera electrónica y seguirá sujeta al régimen de visitas y a las condiciones establecidas por el Tribunal Oral Federal N° 2 desde que comenzó a cumplir la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
La resolución representa un nuevo revés judicial para la defensa de la exmandataria, aunque todavía conserva una última instancia para intentar que el máximo tribunal intervenga mediante un recurso de queja.
Casación rechazó revisar las condiciones de la prisión domiciliaria
El recurso extraordinario había sido presentado por el abogado Carlos Beraldi con el objetivo de que la Corte Suprema analizara tres aspectos centrales del régimen de detención domiciliaria: la obligación de portar una tobillera electrónica; las reglas establecidas para recibir visitas; las limitaciones sobre el acceso a la terraza del edificio ubicado en San José 1111, en la Ciudad de Buenos Aires.
Sin embargo, por mayoría, los jueces Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña concluyeron que el planteo no reunía los requisitos para ser tratado por la Corte Suprema.
De esta forma, las medidas impuestas por la Justicia seguirán vigentes mientras Cristina Kirchner cumple la condena en su domicilio.
Los argumentos de la mayoría
En su voto, el juez Gustavo Hornos sostuvo que la resolución cuestionada por la defensa no constituye una sentencia definitiva, requisito necesario para habilitar un recurso extraordinario.
Además, indicó que los abogados de la expresidenta no lograron demostrar la existencia de un perjuicio irreparable que justificara la intervención del máximo tribunal.
Hornos también remarcó que las condiciones de una prisión domiciliaria no son inmodificables, sino que pueden ser revisadas por el juez de ejecución si cambian las circunstancias del caso.
Por su parte, Diego Barroetaveña coincidió con ese criterio y afirmó que el recurso presentado expresaba únicamente una discrepancia con resoluciones judiciales anteriores, sin acreditar una vulneración de derechos constitucionales que habilitara la revisión por parte de la Corte Suprema.
La disidencia de Mariano Borinsky
El juez Mariano Borinsky votó en disidencia respecto de sus colegas y consideró que el planteo sí involucraba cuestiones de naturaleza constitucional que ameritaban un análisis más profundo.
Entre otros aspectos, mencionó posibles afectaciones vinculadas al derecho a la privacidad y al principio de igualdad ante la ley, argumentos que, a su criterio, justificaban la intervención de la Corte.
No obstante, su postura quedó en minoría y no modificó la decisión final del tribunal.
Qué pasa con la terraza del edificio
Uno de los puntos centrales del reclamo de la defensa estaba relacionado con el uso de la terraza del edificio donde reside Cristina Kirchner.
Días atrás, el Tribunal Oral Federal N° 2 autorizó a la exmandataria a utilizar ese espacio durante un máximo de dos horas por día. La resolución equiparó ese sector al patio de recreo previsto para las personas privadas de la libertad.
Sin embargo, Carlos Beraldi apeló esa decisión al sostener que el acceso al aire libre constituye un derecho básico y que establecer un límite horario carece de fundamento legal.
La Cámara de Casación rechazó revisar ese planteo, por lo que el régimen dispuesto por el Tribunal Oral continúa plenamente vigente.
La defensa aún puede acudir a la Corte Suprema
Aunque Casación declaró inadmisible el recurso extraordinario, la estrategia judicial de la defensa todavía no está completamente agotada.
Los abogados de Cristina Kirchner conservan la posibilidad de presentar un recurso de queja directamente ante la Corte Suprema para intentar que el máximo tribunal revise la decisión adoptada por la Cámara Federal de Casación Penal.
Hasta que exista una eventual resolución en ese sentido, la situación procesal de la expresidenta permanecerá sin modificaciones y continuará cumpliendo la condena bajo el régimen de prisión domiciliaria establecido en la causa Vialidad, con la tobillera electrónica, las restricciones de visitas y las condiciones de uso de la terraza vigentes.
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