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El juicio oral por el hundimiento del submarino ARA San Juan comenzará este lunes 1 de junio una de las etapas más importantes desde el inicio del debate que se desarrolla en Río Gallegos. Después de meses de testimonios, documentación técnica y reconstrucciones de los hechos ocurridos en noviembre de 2017 que ha sido seguido desde un primer momento por La Opinión Austral, el proceso judicial que intenta determinar responsabilidades por la muerte de los 44 tripulantes se encamina hacia su tramo final.

La audiencia prevista para este lunes será la número 26 del debate oral, contabilizando también la inspección ocular realizada en mayo sobre el ARA Santa Cruz, el submarino gemelo del San Juan, una medida que permitió a jueces, querellas y defensas observar en primera persona las características de una nave idéntica a la que desapareció en las profundidades del Atlántico Sur.

Hugo Correa, Héctor Alonso y Claudio Villamide, durante el juicio. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

En el banquillo de los acusados continúan los ex oficiales Claudio Villamide, Luis Enrique López Mazzeo, Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa. Los cuatro enfrentan cargos por incumplimiento de deberes de funcionario público, omisión de deberes de oficio y estrago culposo agravado por el resultado de muerte.

La expectativa para las próximas jornadas es alta. Los testimonios programados forman parte de los más relevantes del proceso, ya que corresponden a especialistas y miembros de organismos que analizaron técnicamente las condiciones en las que operaba el submarino antes de emprender su última misión.

Lunes

De acuerdo a fuentes judiciales consultadas por La Opinión Austral, se pudo saber que la primera audiencia de la semana tendrá como protagonistas a Arturo Guillermo Marford y Gustavo Adolfo Trama.

Luis López Mazzeo durante una jornada de juicio . FOTO:LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL

Marford, Capitán de Navío y perito especializado en funciones de comando, fue designado para responder una de las preguntas centrales de toda la causa: si el ARA San Juan se encontraba realmente en condiciones de navegar y cumplir la misión que le fue asignada en octubre de 2017. Su participación es considerada estratégica porque elaboró dos informes técnicos incorporados al expediente judicial, uno presentado en julio de 2019 y otro complementario en septiembre del mismo año. Sus conclusiones forman parte de la evidencia que las partes utilizarán durante los alegatos.

Luego de él declarará el contraalmirante Gustavo Adolfo Trama, integrante de la comisión asesora creada por el Ministerio de Defensa para investigar los sucesos previos a la desaparición del submarino y analizar las posibles causas que desencadenaron la tragedia.

Martes

La audiencia del martes también promete momentos de alto interés. Ese día están citados Alejandro Kenny, otro de los integrantes de la comisión asesora del Ministerio de Defensa, y Jorge Ignacio Bergallo, quien ocupó un rol clave dentro de la estructura del ARA San Juan al desempeñarse como Capitán de Corbeta y Segundo Comandante de la nave.

Luis Giménez, Mario Gabriel Reynaldi y Enrique Baronetto. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

La presencia de Bergallo genera especial expectativa entre las partes, debido a que formó parte de la conducción del submarino y podría aportar detalles sobre las condiciones operativas, las limitaciones existentes y la realidad cotidiana que enfrentaba la tripulación antes de la última navegación.

Miércoles

La jornada del miércoles aparece como una de las más sensibles de todo el juicio ya que el cronograma prevé la posibilidad de ampliaciones de indagatoria para aquellos imputados que deseen volver a declarar ante el Tribunal.

La posibilidad ya había sido anticipada durante el desarrollo del debate. A mitad del juicio, el abogado defensor Juan Pablo Vigliero, representante de Claudio Villamide, había solicitado una ampliación de indagatoria para efectuar precisiones vinculadas a cuestiones técnicas surgidas durante las audiencias.

Además, no se descarta que Héctor Aníbal Alonso también pueda utilizar esa instancia para responder aspectos relacionados con reglamentaciones y procedimientos internos de la Armada que fueron objeto de análisis durante los testimonios de los últimos meses.

La expectativa radica en que estas posibles declaraciones podrían constituir la última oportunidad de los acusados para responder directamente a las pruebas y testimonios incorporados durante el debate oral antes de la etapa de alegatos.

Jueves

Pero si las jornadas técnicas y procesales son importantes, el jueves probablemente será uno de los días más emotivos desde el inicio del juicio porque el Tribunal Federal abrirá sus puertas para escuchar a los familiares de las víctimas que deseen expresarse. Se trata de un momento largamente esperado por madres, padres, esposas, hijos y hermanos de los 44 tripulantes que perdieron la vida en la tragedia.

Julio Zárate, Lucas Colla, Gastón Pruzan, María Garmendia, Lorena Arias y Luis Tagliapietra. FOTO:LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL

A lo largo de estos años, los familiares no sólo impulsaron la búsqueda de justicia sino que además se transformaron en una de las voces más activas para mantener viva la memoria de quienes integraban la tripulación del submarino.

Lo que vendrá

Concluidas esas audiencias, el debate ingresará en una pausa que servirá de antesala a la etapa definitiva del proceso. El 22 de junio será el turno de los alegatos de la fiscalía, instancia en la que los representantes del Ministerio Público expondrán su valoración de toda la prueba producida y solicitarán las condenas o absoluciones que consideren pertinentes. Al día siguiente alegarán las querellas, que representan a los familiares de las víctimas.

Una bandera que fue colocada en la sala este martes. FOTO: LEANDRO FRANCO/ LA OPINIÓN AUSTRAL

Posteriormente, el 25 de junio, será el turno de la defensa particular de Claudio Villamide, mientras que el 6 de julio expondrá la defensa oficial. Finalmente, el 8 de julio los acusados tendrán la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras ante el Tribunal, una instancia tradicional dentro del proceso penal argentino que suele constituir uno de los momentos más trascendentes antes de la sentencia. Luego de ello, los jueces contarán con un plazo de veinte días hábiles para dictar el veredicto.

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