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La pesquería de langostino en aguas nacionales fue certificada por el programa del Marine Stewardship Council (MSC), el más prestigioso y exigente en el mundo, de acuerdo a lo informado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación.
El MSC es un distintivo a nivel mundial y el sello otorga una mayor competitividad -además de un consumo seguro por su trazabilidad- a esta pesquería que se captura en el Mar Argentino y es el motor para comunidades como Puerto Deseado, Puerto Madryn y Rawson. Asimismo, es el resultado de una larga política pesquera nacional definida en el Consejo Federal Pesquero bajo el aporte científico del INIDEP.
“Este importante reconocimiento internacional es el resultado de más de una década de trabajo conjunto, en particular con el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), orientado a mejorar el manejo de la pesquería”, precisó el Gobierno Nacional.
Según pudo saber La Opinión Austral, para el Gobierno de Santa Cruz el resultado de este informe son certificaciones muy importantes que “no solo hablan de la calidad de nuestros productos sino, fundamentalmente, de lo calificado de nuestra mano de obra, plantas de procesamiento, armadores y todo la cadena de pesca“.
“La certificación MSC constituye un hito para la pesca argentina, ya que consolida el posicionamiento del langostino como un producto de excelencia, competitivo en los mercados internacionales más exigentes, y reafirma el compromiso del país y en particular de la Subsecretaría de Acuicultura y Pesca y del Consejo Federal Pesquero con esta actividad pesquera“.
“Se destaca especialmente el esfuerzo, la innovación, la iniciativa y la responsabilidad demostrados por todos los actores privados que participaron del proceso, y se reafirma la voluntad de continuar acompañando decisiones que promuevan el desarrollo de pesquerías generadoras de empleo, valor agregado y divisas genuinas para la Argentina“.
“Si bien identifica desafíos pendientes, el sector reafirma su decisión de seguir trabajando de manera articulada para fortalecer la sustentabilidad de la pesquería, asegurar su continuidad en el largo plazo y potenciar su impacto socioeconómico, consolidando al langostino argentino como un producto competitivo y responsable en los mercados internacionales”, se indicó.
El Marine Stewardship Council (MSC) es una organización internacional independiente y sin fines de lucro, fundada en 1996/1997, que busca combatir la sobrepesca mediante la certificación y ecoetiquetado de pesquerías sostenibles. Su objetivo es proteger la salud de los océanos, promoviendo prácticas de pesca silvestre responsables y asegurando la trazabilidad del pescado y marisco a través de su sello azul.
Empresas
De la nómima de las 33 empresas pesqueras que operan con el langostino en aguas nacionales, algunas se encuentran en Santa Cruz.
En Puerto Deseado, el polo pesquero más importante de Santa Cruz operan Argenova SA. Tiene su base operativa y planta en aquella comunidad. Se suman Pesquera Santa Cruz SAU; Pesquera Deseado SAU con planta y sede en el puerto local y Vieira Argentina SA a pesar de los cambios históricos que sobrepesan en esta firma.
En Puerto San Julián se encuentra Food Partners Patagonia SA, opera plantas de procesamiento de frutos de mar.
Las compañías restantes son: Achernar SAS; Agropez SA; Arbumasa SA; Arela SA (Grupo San Isidro); Buena Proa SA; Cabo Vírgenes SRL; Catesur SA; Centomar SA; Continental Aarmadores de Pesca SA – Conarpesa; Estrella Patagónica SA; Greciamar SA (Grupo San Isidro); Grinfin SA; Iberconsa de Argentina SA; La Escalonera SA (Grupo San Isidro); Luis Solimeno e Hijos SA; Pedro Moscuzza e Hijos SA; Pelagic SA; Pesquera Latitud 46 Grados Sur SA; Pesquera Olivos SA (Grupo San Isidro); Pesquera San Isidro SA (Grupo San Isidro); Pesquera Veraz SA; Pesquería del Atálntico SA: Red Chamber Argentina SA; Riminimarr SA (Grupo San Isidro); Thorpesca SAS; Urbipez SA; Wanchese Argentina SRL y Xeitosiño SA.
Antecedentes
Según “Pescare”, detrás del sello hay una historia larga y, sobre todo, colectiva. El proceso se apoya en más de una década de mejoras y trabajo articulado, con un eje técnico central en el INIDEP y con el andamiaje institucional del Consejo Federal Pesquero y la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.
A ese núcleo se sumó el impulso privado y el acompañamiento de CeDePesca, con un mensaje que vale subrayar, el reconocimiento no “pertenece” a una sola ventanilla, sino a toda la cadena que sostiene la pesquería, tripulaciones, armadores, empresas, observadores, científicos y autoridades.Ese entramado —cuando funciona con reglas claras, controles eficaces y evidencia científica— es lo que vuelve posible que una certificación internacional pase de ser una aspiración a un resultado concreto.
En términos de impacto, la certificación MSC opera en dos planos, precisó el sitio especializado. En el plano comercial, refuerza el acceso y el posicionamiento en canales donde la trazabilidad y la sustentabilidad dejaron de ser una ventaja para convertirse en condición de compra, cadenas minoristas, food service global y mercados que auditan riesgos reputacionales y ambientales. En el plano de gestión, fija un estándar que obliga a sostener y documentar mejoras, administración, información científica detallada, control y cumplimiento, transparencia de procesos y capacidad de respuesta ante desviaciones.
El sitio especializado señaló que lo ocurrido con el langostino es un recordatorio útil, las políticas pesqueras serias no se miden solo por el anuncio del día, sino por la constancia de años, y en ese sentido hay que destacar figuras como Ricardo Patterson (Santa Cruz); Adrián Awstin (Chubut); Lucrecia Bravo (Santa Cruz); Carlos Cantú (Tierra del Fuego); Oscar Fortunato (primer presidente del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas); Jorge Bridi (Río Negro), Julián Suárez (exdirector Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera) y el ex subsecretario de pesca Carlos Liberman quienes con fervor impusieron la necesidad de llevar a la pesquería hacia un marco sostenible, trazable y certificable que ya el actual Subsecretario de Acuicultura y Pesca de la Nación.
El subsecretario de Pesca de la Nación y presidente del CFP, Juan Antonio López Cazorla recibió esta distinción ante una gestión actual que impulsa con decisión el respeto irrestricto a las leyes, reglamentaciones y normas por parte de la autoridad pesquera y de empresas privadas responsables.
A futuro
El 2026 transita la zafra del calamar -otra de las potentes pesquerías en Argentina- pero empresarios, trabajadores y estados provinciales comienzan a preparase para la próxima temporada.
El desafío es dotar de una mejor competitividad a esta pesquería que viene de transitar en el 2025 una de las peores temporadas de su historia al estar paralizado por una serie de conflictos gremiales que se concentraron fundamentalmente durante el primer semestre del año. Estas tensiones laborales derivaron en una “reducción operativa que significó una merma de aproximadamente 40.000 toneladas desembarcadas en comparación con los registros del año anterior”.
La evolución del langostino reveló un estancamiento preocupante si se analiza en una perspectiva de mediano plazo. Mientras que en el “año récord de 2018 las exportaciones de langostino entero y colas sumaron un total de 1.304 millones de dólares, en 2025 el valor apenas alcanzó los 866 millones de dólares”.
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