HISTÓRICO DIRIGENTE DEL PJ

El recuerdo de Julián Licastro, secretario político de Juan Domingo Perón, quien falleció a los 81 años

Julián Licastro, fue integrante de la mesa chica de Juan Domingo Perón en su último gobierno, legislador y diplomático, falleció este jueves. Integró la comitiva que acompañó al presidente en su regreso definitivo al país.

Por La Opinión Austral


Personalidades ligadas al peronismo, entre ellas funcionarios y legisladores del Frente de Todos, expresaron en las últimas horas su pesar por el fallecimiento de Julián Licastro, quien murió ayer a los 81 años tras una larga trayectoria política en la que fue diputado nacional, diplomático y secretario político de la Presidencia durante la tercera presidencia de Juan Domingo Perón.

Licastro, que había sido militar y llegó hasta el grado de capitán del Ejército hasta que lo dieron de baja por oponerse a la política económica del dictador Juan Carlos Onganía, fue uno de los fundadores del Comando Tecnológico Peronista, organización creada en 1973 con el objeto de formar equipos y diseñar programas de gobierno ante el regreso del peronismo al poder.

Durante el último gobierno de Perón, Licastro tuvo a su cargo tareas específicamente políticas, ligadas a lo que en ese momento se llamó la actualización doctrinaria, en el marco de un fuerte debate ideológico interno, mientras que con la muerte del fundador del movimiento y la asunción de María Estela Martínez de Perón pasó a desempeñarse en tareas diplomáticas: fue cónsul en San Francisco y en Lima.

Tras el golpe de 1976 se exilió en Venezuela, regresó al país en 1981, y tras la recuperación de la democracia fue primero asesor en el Senado y luego, ya con Carlos Menem en el gobierno, embajador en Perú y jefe de la delegación argentina en la Junta Interamericana de Defensa.

En 2002 ingresó a la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la lista de Encuentro por la Ciudad, la alianza que por entonces conformaban los partidos Acción por la República, Nueva Dirigencia y el Peronismo que Suma y que tenía como sus principales referentes al economista Domingo Cavallo y al actual secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación, Gustavo Beliz.

Con el kirchnerismo tuvo una relación oscilante, con reconocimientos y también críticas, aunque Néstor Kirchner durante su gestión como Presidente firmó el decreto 170/2006 por el cual el Estado reincorporó a Licastro al Servicio Exterior de la Nación tras un litigio judicial de treinta años: la dictadura de Jorge Rafael Videla lo había dejado cesante tras el golpe de 1976.

El Partido Justicialista nacional, tras conocerse su fallecimiento, difundió un comunicado desde sus redes sociales en el que transmitió su "profundo dolor" por la noticia y recordó que entre todos sus aportes lo que caracterizó a Licastro fue "el estudio de la doctrina y la realización del peronismo" como también "la formación de mujeres y hombres, en la capacitación política y sindical".

Licastro escribió libros, dictó conferencias y concedió muchas entrevistas a lo largo de su vida, y entre sus obras más representativas se encuentran el volumen de sus memorias, titulado "Diálogos con Perón", del año 2016, y su libro "Peronismo o populismo, debate sobre la identidad política", de 2012.

En las redes sociales, varias personalidades ligadas al PJ lo despidieron con palabras de reconocimiento, como la ministra de Gobierno bonaerense Cristina Álvarez Rodríguez, quien rememoró una experiencia familiar de su infancia, compartida con Licastro: "Todavía recuerdo aquel día que fuimos a la Plaza junto a Julián Licastro, mi padre y mi padre a abrazar a Perón. Siempre en nuestros corazones, maestro militante", tuiteó.

También el diputado José Luis Gioja (FdT-San Juan), extitular del justicialismo, manifestó estar "muy dolido" por la noticia y desde Twitter destacó que Licastro "supo acompañar al General Perón en todas las dificultades que atravesó el partido, y trabajó en la formación de nuestra doctrina".

Entre otras voces que lo homenajearon, el ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni y el secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa, Francisco Cafiero, lo reconocieron por haber sido "secretario político del general Perón, escritor, diplomático y capitán de artillería del Ejército argentino", según destacó Berni, y por "su legado de seguir formando cuadros y sostener la lealtad como un valor", en el caso de Cafiero.

La carrera de Julián Licastro

Licastro egresó del Colegio Militar y, mientras se desempeñaba como capitán de artillería del Ejército Argentino (RE), fue dado de baja del cargo por su oposición a la dictadura del general Juan Carlos Onganía. El hecho que causó su despido fue cuando en 1969 lideró una la impugnación, junto a otros oficiales, de una conferencia que iba a desarrollar el entonces ministro de Economía Adalbert Krieger Vasena.

En 1973 formó parte del Comando Tecnológico Peronista e integró la comitiva que acompañó a Juan Domingo Perón en su regreso definitivo al país. En una de las últimas entrevistas televisivas que brindó, recordó que el expresidente volvió de su exilio “para dar término a toda proscripción y a lo que estuvo justificado en su ausencia, que es la rebelión armada contra la tiranía”.

Durante la tercera presidencia del general Juan Domingo Perón, Licastro ocupó el cargo de secretario político, formó parte de la mesa chica de gestión nacional y fue el encargado de llevar adelante la prédica doctrinaria, la elaboración política, la actualización y el ejercicio de tareas relativas al Trasvasamiento Generacional y la coordinación de actividades de la Generación Intermedia, desde el Partido Justicialista y el Frente Justicialista de Liberación.

Luego de que la ex presidenta María Estela Martínez de Perón lo nombrara ministro plenipotenciario, con sede primeramente en San Francisco y Lima, debió exiliarse en Caracas con la última dictadura militar en 1976. Allí se instaló como formador de líderes comunitarios y expertos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, donde recorrió varios países latinoamericanos. En este período inició la publicación de gran cantidad de libros sobre doctrina y análisis justicialista.

Regresó a Argentina en 1981 y encabezó la reorganización del Partido Justicialista, identificado con el “verticalismo”, que reconocía la autoridad de María Estela Martínez de Perón. Tras la recuperación de la democracia a partir de 1983, fue consultor del Senado de la Nación (1987-1989), con el gobierno de Carlos Saúl Menem fue designado embajador de Argentina en Perú (1989-1993) y, posteriormente, jefe de la delegación argentina ante la Junta Interamericana de Defensa. Entre 2002 y 2003 fue legislador porteño por Encuentro por la Ciudad.

En 2006, luego de treinta años de litigio, el presidente Néstor Kirchner firmó un decreto por el cual se resolvió reincorporar al Servicio Exterior de la Nación a Licastro. El ex secretario político de Perón había iniciado un juicio al Estado y lo ganó en 1989. De todos modos, su relación con el kirchnerismo fue amistoso en un principio, pero años más tarde se mostró opositor y difundió sus diferencias a través de su libro Peronismo o Populismo, Debate sobre la identidad política (2012).

A partir del año 2012, publicó un libro de memorias titulado «Diálogos con Perón». En el año 2016 y adelante, concentró su actividad en la realización de seminarios y conferencias para la nueva generación de dirigentes, como las conferencias «La misión estratégica del sindicalismo argentino», del 15 de marzo de 2017

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