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La tensión previa al duelo entre Los Pumas e Inglaterra sumó un capítulo inesperado. El capitán de la Rosa, iu advirtió que el seleccionado británico analiza la posibilidad de retirarse del campo de juego si durante el partido se registran nuevos hechos de racismo.
La declaración surge luego del episodio ocurrido en 2025, cuando la Rugby Football Union realizó una denuncia por supuestos insultos racistas contra dos jugadores ingleses durante el test disputado en San Juan. El caso fue investigado por World Rugby, aunque finalmente no se identificaron responsables.
“No hay lugar para eso”
En conferencia de prensa antes del encuentro en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero, Jamie George fue contundente al referirse a la posibilidad de que vuelva a ocurrir una situación similar.
“Es mi responsabilidad tomar la mejor decisión para proteger a los jugadores y a quienes me rodean”, expresó el hooker inglés ante la consulta sobre si abandonarían el partido ante Los Pumas frente a un episodio racista.
Consultado puntualmente sobre esa posibilidad, respondió: “Es algo que se está considerando, sí. No hay lugar para eso”.
El capitán de Inglaterra explicó que el recuerdo de lo sucedido en San Juan todavía está presente dentro del plantel.
“Lo recordaré toda mi vida cuando me enteré de lo sucedido, y no iba dirigido a mí. Iba dirigido a mis compañeros de equipo, y me importan más que nada. Si algo así ocurre, merece una reacción más enérgica”, afirmó.
Los jugadores afectados en San Juan
Los integrantes del seleccionado inglés que denunciaron haber sufrido insultos racistas en 2025 fueron Asher Opoku-Fordjour y Chandler Cunningham-South.
Opoku-Fordjour integrará el banco de suplentes en el partido de este sábado, mientras que Cunningham-South viajó a Argentina, aunque quedó fuera de la lista definitiva de 23 jugadores.
George recordó aquel episodio y destacó las conversaciones internas que mantuvo el equipo antes de regresar al país.
“Lamentablemente, yo estaba aquí cuando ocurrió el incidente del verano pasado con Asher y Chandler. Hemos hablado de posibles escenarios, pero la Unión Argentina de Rugby nos dijo que hicieron todo lo posible para evitar que eso suceda. Confiamos en ellos. Al mismo tiempo, tenemos un plan B”, explicó.
Las medidas de la UAR para evitar incidentes
Ante la preocupación planteada por Inglaterra, la Unión Argentina de Rugby implementó una serie de medidas para reforzar el mensaje contra la discriminación.
Durante el partido habrá mensajes en las pantallas del estadio y comunicaciones por la voz oficial del evento para concientizar al público sobre la prohibición de expresiones racistas, xenófobas o discriminatorias.
Además, las entradas del encuentro incluyen una advertencia sobre el comportamiento dentro del estadio, con la posibilidad de expulsar a quienes realicen manifestaciones de odio o inciten a la violencia.
A nivel institucional, el Consejo Directivo de la UAR también estableció un Código de Conducta obligatorio para todos los integrantes de las uniones provinciales.
Duelo con historia
Más allá de la polémica, Jamie George intentó bajar la tensión y destacó la rivalidad deportiva entre ambos seleccionados.
“Somos muy conscientes de la emoción que supone jugar contra Argentina. Al mismo tiempo, eso nos provoca una respuesta emocional. Ningún equipo debería sentirse más orgulloso de representar a su nación que nosotros”, señaló.
El capitán inglés remarcó que ambos equipos viven estos enfrentamientos con una gran intensidad y aseguró que espera un nuevo partido cerrado.
Los Pumas e Inglaterra se medirán este sábado en Santiago del Estero, en un test que llega marcado por la historia reciente, la rivalidad deportiva y el compromiso de ambas federaciones para garantizar un espectáculo sin actos discriminatorios.
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