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Al menos 15 turistas extranjeros fueron asistidos en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza luego de arribar desde Ushuaia con síntomas compatibles con una intoxicación alimentaria. El episodio se registró entre la noche del sábado 31 de octubre y la madrugada de este domingo 1 de noviembre, cuando los pasajeros llegaron a Buenos Aires en tres vuelos de cabotaje de Aerolíneas Argentinas.

La situación motivó un operativo sanitario dentro de la terminal aérea, donde profesionales de salud intervinieron para evaluar a los viajeros y brindarles atención. Según la información inicial, ocho de los afectados necesitaron medicación, mientras que todos recibieron hidratación y controles médicos.

Pese a los síntomas, ninguno de los 15 turistas requirió traslado a un centro hospitalario. Las autoridades sanitarias informaron que todos permanecían fuera de peligro luego de recibir asistencia.

Entre las personas afectadas había ciudadanos de Francia, Alemania, Australia y Noruega. De acuerdo con los primeros testimonios, habían visitado Ushuaia como parte de sus recorridos turísticos y desembarcado de un crucero antes de abordar los vuelos que los trasladaron hacia Buenos Aires.

Investigación

Una de las principales hipótesis que se analiza apunta a una posible intoxicación alimentaria durante la travesía marítima. Algunos pasajeros habrían manifestado que recibieron viandas que contenían atún y pollo, alimentos cuyo consumo quedó bajo análisis a partir de los síntomas que presentaron posteriormente.

Sin embargo, hasta el momento no se confirmó que esas comidas hayan sido el origen del malestar. Tampoco se difundieron resultados de estudios que permitan establecer una relación directa entre los alimentos mencionados y los cuadros registrados en Ezeiza.

Otro de los puntos que deberán esclarecerse es si los 15 turistas viajaban en una misma embarcación o si habían participado de actividades comunes durante su estadía en Ushuaia. Esa información será importante para reconstruir las circunstancias previas a la aparición de los síntomas.

Durante la jornada se había informado sobre la llegada de dos cruceros al puerto de Ushuaia: uno de origen noruego y otro chileno. No obstante, todavía no se pudo determinar en cuál de las embarcaciones viajaban los pasajeros afectados.

Por el momento, no se identificó oficialmente al crucero involucrado ni se atribuyeron responsabilidades a alguna empresa. Las averiguaciones deberán establecer si existió un episodio relacionado con la manipulación o el consumo de alimentos a bordo o si el origen del malestar estuvo vinculado con otra instancia del recorrido turístico.

Cómo fue el operativo sanitario en el Aeropuerto de Ezeiza

La asistencia comenzó alrededor de las 20:30 del sábado y se extendió hasta aproximadamente las 2 de la madrugada del domingo. Durante ese período, el personal de Sanidad del Aeropuerto Internacional de Ezeiza intervino a medida que arribaban los vuelos procedentes de Tierra del Fuego.

Los profesionales realizaron evaluaciones del estado general de los turistas, suministraron hidratación y administraron medicamentos a quienes lo necesitaron. En total, ocho pasajeros requirieron medicación, aunque ninguno presentó un cuadro que hiciera necesaria su derivación a un hospital.

El procedimiento concluyó durante la madrugada, sin que se informaran nuevas complicaciones ni internaciones. Los 15 viajeros recibieron atención dentro de las instalaciones aeroportuarias y quedaron fuera de peligro.

La ausencia de traslados hospitalarios fue uno de los datos destacados del balance de la intervención. De todas maneras, la evolución favorable de los pasajeros no permite establecer por sí misma cuál fue el origen de los síntomas.

Ushuaia, punto de conexión del turismo de cruceros

El episodio también puso el foco en los circuitos turísticos que conectan Ushuaia con distintos destinos nacionales e internacionales. La capital de Tierra del Fuego es uno de los principales puntos de llegada y partida de embarcaciones que recorren el extremo sur argentino y otras zonas de la región.

En ese contexto, los pasajeros suelen combinar travesías marítimas con conexiones aéreas para continuar sus recorridos. Por eso, reconstruir las actividades realizadas antes de los vuelos resulta relevante para determinar dónde pudo producirse la exposición que habría desencadenado los síntomas.

En este caso, los primeros testimonios orientaron las averiguaciones hacia los alimentos consumidos durante un crucero, aunque todavía no se estableció si el posible origen estuvo a bordo de una embarcación, durante una escala o en otro momento del viaje.

Mientras los turistas permanecen fuera de peligro, la investigación busca determinar qué provocó los cuadros de intoxicación y si existió algún inconveniente relacionado con los alimentos consumidos durante su estadía en Ushuaia.

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