Your browser doesn’t support HTML5 audio

El Papa León XIV recibió en audiencia privada a monseñor Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires y ex obispo de Río Gallegos, el pasado sábado 17 de enero en el Palacio Apostólico. El encuentro se centró en la reciente designación del prelado argentino como Delegado Pontificio para la International Commission of Catholic Prison Pastoral Care (Iccppc), organismo que articula a nivel global la pastoral en contextos penitenciarios.

La reunión marcó un paso relevante en la agenda pastoral del nuevo pontificado, con énfasis en la presencia de la Iglesia en ámbitos de encierro y en la coordinación internacional de este servicio. Días después, este miércoles 21 de enero, García Cuerva participó de la audiencia pública y saludó nuevamente al Santo Padre al finalizar el acto.

Un encuentro clave en el Palacio Apostólico

Durante la audiencia privada, el Papa León XIV y el arzobispo de Buenos Aires dialogaron sobre los desafíos actuales de la pastoral carcelaria y el alcance del nuevo rol asignado a García Cuerva. La designación como Delegado Pontificio implica una responsabilidad de articulación, acompañamiento y orientación para las Iglesias locales que desarrollan su tarea en cárceles de todo el mundo.

El Santo Padre subrayó la importancia de una Iglesia cercana, capaz de sostener una presencia constante y comprometida junto a las personas privadas de la libertad, sus familias y quienes trabajan en contextos penitenciarios.

La misión de la Pastoral Carcelaria Internacional

La International Commission of Catholic Prison Pastoral Care nació en 1950, a partir de una iniciativa impulsada por el entonces cardenal Giovanni Battista Montini, luego Papa Pablo VI. Desde entonces, el organismo coordina esfuerzos pastorales, promueve el intercambio de experiencias y acompaña a las conferencias episcopales en la atención espiritual dentro de las cárceles.

Jorge García Cuerva recreó el lavatorio de pies en el edificio de la Unidad Penitenciaria N°2 de Santa Cruz.

En los últimos años, la pastoral carcelaria se integró al Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, un cambio que reconoce la dimensión social, humana y estructural de la realidad penitenciaria. García Cuerva destacó que la misión no se limita a los muros de las prisiones, sino que interpela a la educación, el trabajo, la economía y los vínculos familiares.

“La pastoral carcelaria se aprende caminando los pabellones”

En diálogo con Vatican Newa, el arzobispo argentino afirmó que la pastoral carcelaria exige cercanía concreta y escucha activa. “La pastoral carcelaria se aprende caminando los pabellones”, señaló, al recordar sus años de trabajo en las cárceles de Buenos Aires.

Esa experiencia directa, marcada por historias de dolor, creatividad y esperanza, se convirtió en un insumo central para su nueva responsabilidad en Roma. García Cuerva remarcó que la verdadera riqueza de esta pastoral surge de las experiencias locales y del compromiso cotidiano de capellanes, laicos y voluntarios.

Desafíos urgentes del sistema penitenciario

Entre los principales desafíos, el Delegado Pontificio mencionó la inequidad social, el hacinamiento, la falta de educación y trabajo, y la persistencia de la pena de muerte en algunos países. En sintonía con el magisterio del Papa Francisco, sostuvo que la inequidad constituye la raíz de muchos males sociales y que las cárceles reflejan, sin filtros, las injusticias de la sociedad.

Año 2022 en Río Gallegos. El entonces obispo lavó los pies a 12 detenidos en la cárcel por el Jueves Santo.

Frente a ese escenario, García Cuerva afirmó que la Iglesia debe sostener una voz profética que defienda la dignidad de toda persona y promueva la posibilidad real de cambio y reinserción.

Formación, laicos y compromiso social

Durante el encuentro con León XIV, el Papa alentó una mayor formación de los agentes pastorales y una reflexión teológica común sobre la realidad carcelaria. También impulsó una participación más activa de laicos y mujeres, protagonistas centrales de esta misión en numerosos países.

El Santo Padre destacó, además, la necesidad de incidir en las políticas públicas, con una mirada que apunte no solo a la conversión personal, sino también a transformaciones sociales más amplias.

Agenda en Roma y trabajo en los dicasterios

García Cuerva permanece en Roma dedicado a su tarea en el Dicasterio de los Obispos y a su función como Delegado Pontificio para la pastoral carcelaria hasta el 21 de enero. La agenda incluyó reuniones en el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, encuentros con referentes internacionales y espacios de planificación para fortalecer el trabajo con las Iglesias locales.

A esta labor se suma su trayectoria en otros organismos vaticanos. En octubre de 2024, el Papa Francisco lo nombró miembro del Dicasterio para las Iglesias Orientales, además de ratificarlo como integrante del Dicasterio para los Obispos. Desde noviembre de 2023, también ejerce como ordinario para los fieles católicos de ritos orientales residentes en la Argentina que carecen de ordinario propio.

El legado del Papa Francisco

A nueve meses del fallecimiento del Papa Francisco, García Cuerva recordó su profunda cercanía con el mundo carcelario. Desde las visitas a cárceles en Buenos Aires hasta los gestos de su pontificado, como el lavatorio de los pies en prisiones y su última salida a la cárcel romana de Regina Coeli en Semana Santa de 2025, Francisco dejó una huella pastoral que continúa vigente.

En ese marco, el arzobispo de Buenos Aires sostuvo que el mensaje sigue siendo que la Iglesia reconoce a Cristo en quienes sufren detrás de los muros y reafirma su compromiso de presencia, escucha y acompañamiento.

Leé más notas de La Opinión Austral

Ver comentarios