El exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, volvió a pedir este martes la prisión domiciliaria durante su declaración como acusado en el juicio por la causa de los cuadernos de la corrupción.
“Estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa”, expresó ante el Tribunal Oral Federal N° 7, en una audiencia que se desarrolló luego de la indagatoria de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El pedido ante el tribunal
Durante su exposición, De Vido solicitó formalmente cumplir su condena en su domicilio por razones de salud. “Soy diabético, los niveles de glucosa suben y bajan, y además me he puesto hipertenso últimamente”, argumentó ante el juez Enrique Méndez Signori, quien preside el tribunal.
Tras su declaración, el magistrado le permitió retirarse de los tribunales de Comodoro Py para atender su situación médica, en una decisión similar a la adoptada con otros imputados.
El exfuncionario también se reservó el derecho de ampliar su declaración en otra instancia del juicio.
Detenido por la Tragedia de Once
De Vido se encuentra detenido en el penal de Ezeiza desde noviembre del año pasado, cumpliendo una condena a cuatro años de prisión por su responsabilidad en la Tragedia de Once.
Esa sentencia fue dictada por otro tribunal federal, lo que explica su situación de detención mientras avanza el juicio por los Cuadernos.

Rechazo a las acusaciones
En su breve indagatoria, el exministro rechazó “total y categóricamente por falsa e infundada” la acusación en su contra, impulsada durante la investigación por el fiscal Carlos Stornelli y sostenida en el juicio por la fiscal general Fabiana León.
También cuestionó la participación de la Unidad de Información Financiera (UIF) en el proceso y pidió que se incorporen declaraciones previas realizadas durante la etapa de instrucción.
Un reclamo reiterado
La defensa del exministro, encabezada por Maximiliano Rusconi, viene insistiendo en el pedido de prisión domiciliaria desde su detención.
Entre los argumentos, destacan su edad -76 años- y problemas de salud como diabetes, hipertensión y afecciones cardíacas. Además, sostienen que el Servicio Penitenciario no garantiza el tratamiento adecuado, incluyendo medicación y alimentación específica.
Sin embargo, el beneficio ya fue rechazado en distintas instancias judiciales, tanto por el juez de ejecución como por la Cámara Federal de Casación Penal.
Frialdad con Cristina Kirchner
La audiencia también dejó una imagen que llamó la atención: la distancia entre De Vido y Cristina Fernández de Kirchner.
Si bien ambos compartieron el mismo espacio en la sala, no hubo saludos ni intercambios visibles entre ellos. La expresidenta sí tuvo un breve gesto cordial con Roberto Baratta, exfuncionario del área de Planificación.
El juicio continúa con nuevas audiencias en un proceso que sigue sumando tensión y expectativa por las posibles definiciones judiciales.
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