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La muerte de Lucas Gámez, el niño argentino de 9 años que era intensamente buscado tras los terremotos que afectaron a La Guaira, Venezuela, generó una profunda conmoción. Un día después de confirmarse el hallazgo de su cuerpo, su madre, Blancalida Martínez Coronado, compartió en sus redes sociales una desgarradora despedida que reflejó el dolor por la pérdida de su hijo.

A través de una publicación en Instagram, la mujer expresó el difícil momento que atraviesa y recordó el vínculo que los unía:

“Y justo en el rol donde más feliz y segura me sentía, el de maternarte mi Lucas Eduardo. El de ser tu mamá. La mamá de Lucas.

Justo yo, que hablo de la muerte con mis pacientes como un proceso natural que deberíamos abrazar. Justo a mí, que le hablé siempre a Lucas sobre la muerte sin satanizarla.

Ahora me trago mis palabras… porque duelar a un hijo, creo que es una de las cosas más dolorosas que existen en la vida.

Mi único consuelo es que voy a reencontrarme contigo en algún momento, mi príncipe.

Te prometo una cosa Lucas: de este desastre emocional en el que me encuentro hoy, con el dolor más profundo y negro que he podido sentir, voy a construir algo maravilloso para ti, hijo. No sé cómo ni cuándo. Pero lo haré.

Te amo, hijo. Dios, dame las fuerzas”.

Cómo ocurrió la tragedia que terminó con la vida de Lucas Gámez

Lucas vivía en Caracas junto a sus padres, Blancalida Martínez Coronado y Marcos Gámez. El pasado 24 de junio había viajado a La Guaira para visitar a un tío y disfrutar de un día de playa.

Tras pasar la tarde en el mar, el niño regresó al departamento ubicado en el segundo piso del edificio donde se alojaba. Minutos después comenzaron los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, que provocaron el derrumbe de la estructura y dejaron a decenas de personas atrapadas.

La intensa búsqueda de Lucas Gámez

Desde el momento del colapso del edificio, un amplio operativo de rescate trabajó sin descanso entre los escombros. Brigadistas, bomberos y equipos especializados de distintos países utilizaron tecnología para detectar posibles signos vitales, incluyendo sensores capaces de identificar latidos y fuentes de calor bajo los restos del edificio.

Durante varios días, las esperanzas estuvieron puestas en una señal térmica detectada a unos diez metros de profundidad. Sin embargo, el pasado miércoles, un grupo de rescatistas enviados por Brasil encontró el cuerpo sin vida del menor.

Integrantes del Ejército venezolano durante tareas de remoción de escombros en un edificio colapsado. FOTO: MARCOS SALGADO – XinHua

El mensaje del padre de Lucas Gámez tras confirmar la muerte de su hijo

Luego de conocerse la noticia, el padre del niño, Marcos Gámez, habló con la prensa y confirmó el fallecimiento de su hijo.

“Pudimos encontrar el cuerpo de Luquitas, no como queríamos, pero esta fue una batalla de fe y esperanza. Intentamos llevar un mensaje que fue orgánico y trascendió fronteras. El mensaje final es que los familiares que siguen buscando a sus seres queridos tengan fe y esperanza. Nosotros la tuvimos y la tenemos”.

También destacó que su hijo habría querido que los equipos continuaran con las tareas de rescate.

“Lucas vino acá solamente a pasar un día de playa. Lo alcanzó esta terrible tragedia, que también alcanzó a muchísimas personas. No se trata de personalizar una búsqueda, sino de ayudar a la gran mayoría de las personas”.

Marcos explicó además que no pudo participar del reconocimiento del cuerpo. “No tuve el valor de ir y verlo. Se encargaron otros familiares. Lo vamos a llevar a Caracas y después definiremos en la familia cómo será todo”, expresó.

Finalmente, envió un mensaje de fe y agradecimiento.”En un rato nos vamos a dedicar a darle cristiana sepultura a nuestro hijo. Envío un mensaje de esperanza, fe, humildad y de seguir creyendo en Dios y Jesús, así como Luquitas lo creía. Él hablaba mucho de Jesús y Dios”.

Por último, dio “infinitas gracias a los bomberos, rescatistas y países que estuvieron. A los trabajadores, a quienes sacaron escombros con las uñas, a las Fuerzas Armadas que estuvieron ayudando. Gracias por esa vocación de servicio que tanta falta hace”.

EN ESTA NOTA Terremoto venezuela

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