“Con las primeras luces del amanecer, después de haber denunciado ante las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos, la crítica situación planteada por la amenaza británica del uso de la fuerza”, la Argentina ocuparía las islas, comenzaba diciendo la publicación en la portada de LOA.
Se detalla el operativo que comenzaría en la medianoche, “cuando el gobierno argentino se aprestaba a adoptar la drástica decisión antes de que lleguen a la zona de las Malvinas las unidades de la flota británica que vienen navegando desde el hemisferio norte”.
La orden había sido dada, y se dejó trascender que el general Leopoldo Galtieri, a cargo del Poder Ejecutivo Nacional y sus colaboradores decidieron dormir la noche del 1ro al 2 de abril en la Casa Rosada. Para entonces la flota de mar argentina estaba en aguas sureñas y se conocían los desplazamientos de paracaidistas del Ejército y aviones de la Fuerza Aérea.
Las horas previas
Otra de las noticias previas a lo que fue el operativo de desembarco, y de la que también dio cuenta La Opinión Austral, fue la presentación ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de una nota en la que se expuso detalladamente la situación que se desencadenó, a partir del 18 de marzo de 1982, con Gran Bretaña. Puntualizando la constante negativa del Reino Unido a iniciar las negociaciones para la efectiva restitución de las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.
También se detallaron las acciones realizadas para desmantelar una factoría ballenera en la isla San Pedro y la tensión generada por el envío de naves de guerra británicas a la zona, incluyendo dos submarinos nucleares.
Para la Argentina, la conducta del gobierno británico era “atentatoria de los principios básicos en los cuales se sustentan la paz y la seguridad internacional”, y agregaba que ello “constituye la culminación de una política sistemática del Reino Unido dirigida a mantener una posición de total desconocimiento de la soberanía argentina sobre las islas”.

Por lo que consideraba que el Consejo de Seguridad como “responsable del mantenimiento de la paz y la seguridad internacional”, debía “estar informado sobre la evolución de la situación”. La nota se presentó horas antes del desembarco en las islas.
En Río Gallegos
Hasta la capital de Santa Cruz y a la localidad de Comodoro Rivadavia, fueron trasladados los efectivos de la Cuarta Brigada de Tropas Aerotransportadas con asiento en Córdoba.
Los vecinos de Río Gallegos pudieron observar cómo aquel martes por la tarde un apreciable número de aviones aterrizaba en la Base Aérea local. En tanto, otro grupo de aviones, había despegado de la base de El Palomar, mientras que el Portaviones 25 de Mayo navegaba desde el domingo en el Atlántico Sur.
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