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Hasta el 26 de marzo, se desarrolla en Buenos Aires el Congreso de la Asociación Iberoamericana de Gas Licuado de Petróleo (AIGLP).

La Opinión Austral realiza una cobertura especial del evento energético con las periodistas Sabrina Pont y Camila Ferrer Pose, quienes entrevistaron a Pedro Cascales, presidente de la Cámara de Empresas Argentina de Gas Licuado.

Precisó que esta 39ª edición se realiza en el Hotel Hilton y convocó a unos 2.000 participantes, entre empresarios, autoridades gubernamentales, técnicos y especialistas.

“Buenos Aires es el escenario perfecto para el principal encuentro del GLP en América Latina. Ofrece contenidos de alto nivel y una experiencia única de networking”, destacaron.

Déficit energético global

El congreso coincide con un escenario internaciónal energético más que preocupante. Cerca del 30% del GLP mundial enfrenta hoy dificultades logísticas y el escenario puede agrabarse de acuerdo a los vaivenes del conflicto de Medio Oriente. Ya hay daños en infraestructuras que pone en jaque el suministro global.

“Anunciaron que la planta productora de GNL y de líquidos Ras Laffan (Qatar) -atacada por Irán- tiene daños estructurales. Pueden tardar años en ser resueltos”, “podemos estar pasando de una coyuntura a una situación de un déficit energético más prolongado. A diferencia del petróleo, los stocks de GLP y GNL no son tan grandes”.

Un faltante puede hacer que países como India entren en situación crítica: “India consume en un mes lo que Argentina consume en un año. El 70% de su población utiliza el GLP para la cocción de alimentos. Esos países hoy están en una situación de días de reserva”, precisó Cascales.

“Puede ser una situación complicada si el Estrecho de Ormuz no se reabre y si el conflicto no se termina”, advirtió en declaraciones a La Opinión Austral.

Argentina y costos logísticos

Sobre el impacto de ese escenario global en Argentina, advirtió que el GLP se comercializa con precios regionales. Argentina se referencia con el precio norteamericano de Mont Belvieu.

“Se referencia con un índice llamado AFEI, utilizado para el extremo oriente. Nuestro precio subió en Mont Belvieu como un 30%. El índice AFEI subió casi un 100%. Más allá del precio del producto, suben los cargos de las terminales portuarias”, señaló.

En este contexto, precisó que “prácticamente el precio de la materia prima se ha duplicado. Esto no tendrá un impacto directo inmediato, pero si continúa, habrá un impacto”.

También afecta el costo del gasoil. El 65% del GLP argentino se produce en Bahía Blanca. Luego se transporta, se fracciona y se vuelve a transportar en camión. “Si sube el gasoil, eso impacta en la logística porque nuestro negocio termina siendo un negocio logístico. Tenemos un impacto doble”, detalló.

En marzo, el usuario en Argentina recibió aproximadamente un 12% de aumento del combustible. Es un porcentaje menor al de otros combustibles líquidos.

Exportación y mercado interno

En el encuentro energético tambien se debate a cerca del retraso entre los precios spot mundiales y los que Argentina vende. Sin embargo, los exportadores reciben valores que duplican a los de principios de febrero.

“En exportación spot, los precios ya se ven inmediatamente. En el mercado interno hay un cierto retraso y habrá que ir evaluándolo“, explicó.

Si el conflicto en Medio Oriente se prolonga, lo que parece un techo puede convertirse en un piso. La infraestructura de producción dañada requiere meses o años para restablecerse.

Aunque se abra el Estrecho de Ormuz, ninguna compañía asegura el pasaje de los buques. Virtualmente está cerrado“, manifestó. Por ese punto geográfico transita el 30% del combustible del mundo. Es una situación que nadie se imaginó ni en la peor pesadilla.

Infraestructura

El caótico escenario internacional del gas puede representar para Argentina puede ser una oportunidad por dos motivos: por ser zona de paz y por poseer los recursos. El país produce y exporta 1.600.000 toneladas de GLP.

COn pronóstico positivo, se espera duplicar o triplicar ese volumen hasta llegar a los 3,5 millones de toneladas. Esto generará que Argentina se posicione como un proveedor global.

Sobre la infraestructura, Cascales consideró que está en proceso de crecimiento. “Es una carrera contra el tiempo porque la infraestructura tarda en hacerse y la demanda es ahora“, dijo.

Respecto al mercado interno, aseguró que “producto tenemos y no nos va a faltar“. A diferencia de otros países, el problema no será la disponibilidad. Como ventaja, Argentina no paga fletes largos porque produce localmente. Además, existe una carga impositiva provincial alta.

“Pagamos Ingresos Brutos por cada etapa sobre el total, no sobre el diferencial. Las provincias podrían reducir la carga para ayudar a la población”, sugirió.

Planta de Almacenaje de Gas Licuado de Petróleo de Los Antiguos.

Subsidios y el marco normativo

La Cámara de Empresas Argentina de Gas Licuado trabaja con la Secretaría de Energía de la Nación en un nuevo marco normativo más ágil. Los subsidios para familias se trabajan directamente con Anses.

“Se busca impulsar una ley de estabilidad fiscal para desarrollar el GLP automotor, náutico y de generación eléctrica”, explicó. Muchas localidades del interior no poseen GNC porque no tienen gasoductos. El GLP es una alternativa económica y ecológica para esas zonas.

Una estación de GLP sale el 10% de una de GNC. La conversión vehicular es un 30% o 40% más económica. La autonomía con un tanque de GLP es entre tres y cuatro veces mayor que uno de GNC. El combustible puede llegar al usuario un 40% más barato que la nafta. “Tenemos excedente de producto. Es una lástima exportarlo cuando internamente se necesita”, afirmó Cascales.

Estabilidad fiscal

Uno de los proyectos más ambiciosos es el impulso al GLP Automotor. Muchas localidades del interior no cuentan con gasoductos para el GNC. El GLP surge como una alternativa donde una estación de carga cuesta solo el 10% de lo que requiere una de GNC, y la conversión del vehículo es un 40% más barata.

Queremos una ley de estabilidad fiscal por 10 años“, enfatizó Cascales ante La Opinión Austral. El objetivo no es quitar impuestos, sino garantizar que no se agreguen nuevos para dar previsibilidad a las Pymes y usuarios. En países como Perú, el 40% del GLP ya es de uso vehicular, mientras que en Argentina la cifra es marginal.

Un tanque de GLP ofrece hasta cuatro veces más autonomía que uno de GNC, permitiendo recorrer 400 kilómetros sin recargar. Esto lo vuelve ideal para el transporte en el interior del país, siendo además un 40% más económico que la nafta.

Defensa de la marca

Finalmente, el directivo remarcó que la seguridad de la industria se basa en la propiedad de los envases. Las empresas invierten 45 millones de dólares anuales en el mantenimiento de las garrafas. Por eso, defender que solo el dueño de la marca pueda llenar sus envases es un punto “no negociable”.

El GLP, ese líquido que vemos dentro de los encendedores, se perfila no solo como un combustible de transición, sino como una herramienta de ahorro de divisas para el país y una fuente de nuevos puestos de trabajo. “Es una alternativa viable que va a generar un ahorro importante de divisas”, concluyó Cascales.

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