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El fallecimiento de Samuel “Chiche” Gelblung caló profundo en el mapa de los medios de comunicación argentinos. A los 82 años, la partida del emblemático periodista dejó una marca indeleble en la pantalla de Crónica TV, emisora que se vistió de luto para rendirle homenaje a una de las figuras más importantes de su historia.
Durante la cobertura especial de la señal, Marcelo Carbone, vicepresidente del Grupo Olmos, compartió detalles emotivos sobre los últimos días del conductor y repasó las anécdotas que definieron su estilo indomable.
En esta línea, desde la puerta de la casa velatoria, y ante la consulta, Carbone indicó: “Chiche para Crónica significa lo mismo que para todo el periodismo en general, sí. Para mí esto se define en dos grandes frases que lo condensan, como tenemos ahora bajo el luto de la pantalla: “Chiche es para siempre” y otra que para mí es definitoria: “Periodismo o nada“, eso es Chiche, sí. Y eso, de esa manera lo hacía, y era un periodista de raza, de de esos de de antes, ¿no? Eh, alguien que ya mirándolo aprendías, en efecto”.
“Fue un fue un gran maestro, un buscador de noticias, un hacedor de noticias también. Siempre encontraba siempre encontraba el elemento distintivo y determinante aún en las cosas que parecían menores, y desde la perspectiva de él quedaban transformadas en cosas trascendentes. Esto lo hemos visto pero innumerable cantidad de veces”, agregó.
Luego, sostuvo: “Yo tengo grandes recuerdos con él, eh, tanto en términos profesionales como en términos personales. Tengo una relación muy afectiva y muy cariñosa, hemos hablado muchísimo tiempo. La verdad es una gran pérdida…”
Un periodista que trabajó hasta el último domingo
A pesar de las complicaciones en su estado de salud, Chiche continuó al frente de sus programas y concurrió al canal hasta tres días antes de su partida.
“Más allá del momento y la tristeza, hay un dejo de regocijo, porque en definitiva se fue haciendo exactamente lo que deseaba. Nos lo ha dicho un montón de veces a nosotros y lo cumplió”, expresó el vicepresidente del Grupo Olmos
El directivo remarcó que mantenerlo en pantalla hasta el final no fue una imprudencia, sino el resultado de una convicción compartida con el periodista: “La negociación en realidad empezó muchísimo tiempo antes”.
De Ucrania a Qatar: el impulso de un profesional indomable
Carbone recordó cómo la vocación de Gelblung desafiaba cualquier tipo de advertencia sobre su estado físico, incluso en escenarios internacionales de alto riesgo: “En Ucrania estaba enojado porque pretendíamos cuidarlo… Estuvimos con el corazón en la boca todo el tiempo. Nosotros sabíamos que no estaba en las mejores condiciones físicas, pero no había manera: ‘Voy a ir igual, voy a ir nadando, voy a ir de cualquier forma’. Ese ímpetu es el que lo definió“.
Esa misma determinación se repitió en la cobertura del Mundial de Qatar y ante eventos de alcance global. Para el Grupo Olmos, esa faceta de Gelblung reflejaba su capacidad para hallar lo distintivo en cada hecho: “Siempre encontraba el elemento determinante aún en las cosas que parecían menores, y desde su perspectiva quedaban transformadas en cosas trascendentes”.
El legado y la impronta con lo popular
En la pantalla de Crónica, Chiche construyó una sintonía directa con la audiencia. De acuerdo con Carbone, allí halló una “comunidad” donde logró explotar al máximo una faceta popular.
Consultado sobre qué le deja Gelblung a las nuevas generaciones de comunicadores, el directivo fue categórico: “Chiche le deja al periodismo escuela, terribles definiciones, coherencia y consistencia. Preguntaba lo que tenía que preguntar a quien estuviera delante; por eso su famoso precepto: ‘Dejo de ser amigo de alguien cuando es presidente’“.
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