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Tener una deuda con una tarjeta de crédito, un banco o una billetera virtual no habilita automáticamente a una entidad a descontar dinero del sueldo. Para que exista un embargo debe intervenir la Justicia: un juez debe ordenar la medida y notificar al empleador, que recién entonces queda obligado a retener una parte de la remuneración.
Por eso, los llamados telefónicos, mensajes de WhatsApp o intimaciones de estudios de cobranzas no constituyen un embargo. Antes de llegar a esa instancia, las entidades suelen intentar cobrar mediante contactos con el deudor, refinanciaciones o acuerdos de pago. Si el incumplimiento continúa, pueden iniciar una demanda judicial.
Cuánto pueden embargar del sueldo
La Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744 y el Decreto 484/87 establecen límites precisos. El Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) es inembargable y, sobre el excedente, se aplican porcentajes según el nivel de ingresos.
Cuando el salario no supera el equivalente a dos SMVM, puede embargarse hasta el 10% del monto que exceda un SMVM. Si la remuneración supera los dos SMVM, el límite puede llegar al 20% del excedente.
El cálculo se realiza sobre el salario neto, después de los descuentos y aportes correspondientes. Además, la protección alcanza a la remuneración depositada en una cuenta sueldo: el embargo debe respetar los topes legales y no puede aplicarse indiscriminadamente sobre todo el dinero disponible.
La principal excepción corresponde a las deudas por alimentos, en las que un juez puede establecer porcentajes superiores.
La deuda también afecta al historial crediticio
El incumplimiento genera consecuencias incluso antes de un eventual juicio. La mora puede impactar en el historial crediticio, dificultando el acceso a nuevos préstamos, tarjetas y otros productos financieros.
Las situaciones de mora se agravan a medida que pasa el tiempo y, cuando el atraso supera los 90 días, aumenta el riesgo de que el acreedor avance con acciones judiciales.
Por eso, los especialistas recomiendan no ignorar las intimaciones y buscar una negociación temprana. Refinanciar, acordar cuotas o cancelar una deuda con una quita puede ser una alternativa antes de llegar a una demanda.
¿Las deudas prescriben?
Las deudas financieras tienen plazos de prescripción, aunque no significa que desaparezcan automáticamente por el simple paso del tiempo. En el caso de las tarjetas de crédito existen plazos específicos, y determinadas acciones, como el inicio de una demanda judicial, pueden interrumpir o modificar el cómputo.
Por ese motivo, ante una deuda antigua es recomendable consultar con un profesional antes de realizar un pago o firmar un acuerdo, para conocer cuál es la situación legal concreta.
Qué hacer ante un embargo
Si llega una notificación judicial, lo primero es verificar el juzgado, el número de expediente y el monto reclamado. También es importante comprobar que la deuda sea válida y que la retención aplicada sobre el sueldo respete los límites establecidos por la normativa.
Los especialistas aconsejan consultar con un abogado o con organismos de defensa del consumidor y, cuando sea posible, negociar un acuerdo de pago. En algunos casos, un convenio homologado judicialmente puede permitir levantar o reducir el embargo.
La recomendación central es actuar antes de que la deuda llegue a los tribunales: conocer el estado de las obligaciones, priorizar aquellas con mayores intereses y negociar una refinanciación cuanto antes puede evitar que el problema avance hasta una instancia judicial. (Fuente: Infobae).
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