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Una donación puede cambiar una vida. Ahora, también puede dejar raíces.
Con esa idea, hoy se inauguró en Plaza Irlanda el “Microbosque de la Vida”, un espacio destinado a homenajear a las personas donantes de órganos y a sus familias y a mantener vivo su legado en la ciudad.
La iniciativa fue impulsada por el Instituto de Trasplante de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires junto a la Subsecretaría de Ambiente y reunió a pacientes trasplantados, familiares de donantes y representantes de distintas instituciones vinculadas con la donación y el trasplante.
El acto contó con la participación del ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós; el presidente del Instituto de Trasplante de la Ciudad, Fernando Cichero; el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny; y el presidente del INCUCAI, Richard Malan.
Durante la jornada, pacientes trasplantados y familiares de donantes participaron de la plantación de los árboles que integran el microbosque. Cada árbol representa la continuidad de una vida y el recuerdo de una decisión que puede transformar para siempre la historia de otra persona.
Un compromiso que también se construye con acciones
La participación de GRUPO OLMOS y NEFRA Medical Care se inscribe en un trabajo concreto para fortalecer la agenda de donación y trasplante.
El Grupo firmó junto al INCUCAI un acuerdo de procuración de órganos, una iniciativa que busca profundizar la articulación entre las instituciones de salud y el sistema nacional de procuración y trasplante.
En representación de Grupo Olmos participaron de la jornada el Dr. Walter Labonia, Director de Planificación Estratégica de NEFRA Medical Care; el Dr. Francisco Osella, Cirujano Jefe de Trasplante del Centro Gallego; María Luisa Núñez, Coordinadora Nacional de Trabajo Social de NEFRA Medical Care; y Rafael Escalante, Responsable de Relaciones Institucionales de Grupo Olmos.
La presencia de profesionales de distintas áreas permitió también poner en común una mirada que va más allá del momento del trasplante: la importancia de acompañar a los pacientes y sus familias y de seguir generando conciencia sobre la donación de órganos.
Un homenaje que permanece
El “Microbosque de la Vida” propone convertir un espacio de la ciudad en un lugar de memoria y reconocimiento. Los árboles crecerán con el paso del tiempo, como una representación concreta de un legado que continúa.
La iniciativa busca, además, acercar a la comunidad el valor de la donación de órganos y recordar que detrás de cada trasplante hay una historia: una persona que donó, una familia que atravesó una decisión difícil y otra persona que recibió una nueva oportunidad.
El espacio está ubicado en Av. Gaona 2200, Plaza Irlanda, y queda abierto al público.
Porque donar también es dejar algo que permanece. Y, en Plaza Irlanda, ese legado ahora tiene raíces.
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