En la 32ª Feria Provincial del Libro de Santa Cruz, este sábado en el Auditorio Luis Villarreal del Complejo Cultural Santa Cruz, se presentó “La intimidad del Infinito. Postales sonoras del sur”, una obra de Gisela Croppi que explora la relación entre lo humano y lo trascendente
De nombre artístico Angelfly33, la autora, radicada en Córdoba, pero con fuertes raíces sureñas, afirmó en los estudios de Radio LU12 AM680: “Mi segunda madre ha sido el territorio, la Patagonia, así que siempre me he sentido patagónica, criada con el viento, con el frío. La radio en aquella época era uno de los medios principales y más todavía, cuando uno iba al campo, era la forma de comunicación de la década de los ’70”.
Este 6 de septiembre, se conmemoró por primera vez el Día de la Poesía Santacruceña en homenaje a Flora Rodriguez Lofredo, sobre quien afirmó: “Flora es otra de las madres que yo tengo, literaria, ha sido la inspiración para escribir sobre el sur, el territorio que habita en cada uno de nosotros, como una forma, como una esencia”.
Recordó que a los 21 años escribió una monografía sobre su obra poética. “La monografía la tomó Eugenio Mimica Barassi, un escritor consagrado magallánico, que realizó una reseña sobre la obra de Flora Rodríguez Lofredo y eso está publicado en la Biblioteca Digital de Chile”, mencionó.
Una obra “híbrida”
A “La intimidad del infinito”, Croppi lo definió como un libro “híbrido, porque pertenece al género de la escritura expandida, que no sólo utiliza el lenguaje escrito, sino también incorpora música, archivos, estampillas, voces tehuelches, responde a la idea del arte sin fronteras, es un objeto artístico que contiene varios lenguajes“.
“Flora Rodriguez Lofredo ha sido la inspiración para escribir sobre el sur”.GISELA CROPPI, ESCRITORA
En este sentido, explicó que el libro de poesía: “Está escrito en forma de postal sonora y cada postal tiene una parte musical, que responde a un álbum de música que se llama ‘Postales Sonoras del Sur’, publicado en las plataformas de música digital, entonces se va escuchando cada tema, y en el reverso de esa postal está la parte escrita y la dedicatoria. Después de esa postal hay una imagen, es un libro que está ilustrado por mi hija Ana Carolina Maiztegui Croppi, las imágenes son una pausa, es una escala antes de pasar a la siguiente postal”.
“La idea es que a ese paisaje o a ese relato, cada uno lo haga interior, es como un espejo para que el lector se vea reflejado en lo que la historia va contando, se va entremezclando mi historia personal, mis memorias, pero a la vez las memorias de cada uno de los lectores que van a ir viéndose reflejados en cada postal“.
“Cada postal es muy sureña, tiene mucho sabor a sur, mucho sabor a Santa Cruz, y a Río Gallegos, en especial, porque hay tres de las postales que refieren a lugares de Río Gallegos como el Correo, la ría y el Museo Regional, que por aquel entonces tenía la taxidermia del padre Molina”, indicó.
En cuanto al álbum, comentó que las letras son de su autoría y la música está realizada con inteligencia artificial. “Se trabaja como una herramienta más de expresión para darle esa atmósfera emocional que tiene la voz poética, es algo que está creciendo exponencialmente, la creación de música con inteligencia artificial es motivo de debate”.
El libro también incluye un glosario de la lengua tehuelche. “Una de las postales se llama ‘Kikorens’, que significa músico de corazón contento. Es una canción de cuna muy linda”, añadió.
La obra se puede encontrar en los stands de SADE Filial Santa Cruz y Río Gallegos Lee en la Feria Provincial del Libro y también está disponible en el Mercado del Atlántico.

Cerrando, Croppi valoró la posibilidad de compartir su obra en Radio LU12 AM680. “A mí me hace mucha ilusión estar en este medio, en especial en La Opinión Austral porque hace 51 años se publicaba en la primera plana un hecho trágico que sucedió en mi familia”.
La tapa de La Opinión Austral del 13 de abril de 1975 está incluida en el libro y en ella se puede leer el título principal: “Grave accidente aéreo en nuestra ciudad”.
“Con la muerte del ingeniero agrimensor Alejandro Croppi desaparece una figura muy joven, estimada y de mucho porvenir en nuestro medio. Había arribado a nuestra ciudad procedente de Córdoba en el año 1965 y desde ese momento ocupó diversas funciones públicas y privadas, gracias a su idoneidad y su contracción al trabajo”, leyó en el artículo periodístico el locutor Carlos Saldivia.
“Es el accidente aéreo que tuvo mi padre, ese archivo se guardó por mucho tiempo. Me resulta valioso hoy que esté en este libro, porque es una memoria de la gente que estuvo antes que nosotros en la ciudad, que vino con su título de ingeniero agrimensor y trabajó en la parte pública y privada. Fue uno de los tantos profesionales que vinieron y fueron la generación de arraigo de Río Gallegos y de la provincia de Santa Cruz, cuando recientemente era provincia de Santa Cruz entonces estaba todo por hacerse, y si bien no fue pionero, es la generación que vino después de los pioneros“, cerró.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia