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En unas horas se conocerá la sentencia que deberá cumplir Cipriano “Chipi” Hernández por el crimen de Nicolás Antonio “Toño” Tula a principios del mes de mayo del año 2023 en Las Heras. El crimen del peón rural fue caratulado como homicidio agravado por alevosía y ensañamiento y, por sus características, es uno de los hechos más aberrantes que ocurrieron en la localidad en los últimos años.
El proceso legal comenzó el miércoles 27 de agosto pasado en las instalaciones de la Cámara Criminal de la localidad de Caleta Olivia, presidido por el juez Juan Pablo Olivera, acompañado los vocales Mario Albarrán y Griselda Bard. Este viernes a las 12, el tribunal dará a conocer la resolución del juicio.
La Fiscalía compuesta por los doctores Carlos Rearte y Ariel Candia (fiscal de Las Heras que elevó la causa a juicio) solicitó prisión perpetua para el acusado; mientras que la defensa del peón acusado, Deocaret Sedán, solicitó que Hernández sea absuelto o, en caso de ser considerado autor material del caso, sea condenado a una pena mínima.
Un detalle que surgió en el marco de los alegatos de Sedán, realizados el viernes de la semana pasada, fue la participación de F. CH (hijo de Hernández) en el asesinato. Sin embargo, Candia comentó a La Opinión Austral que el joven, que entonces tenía 16 años “fue declarado inimputable ya no hay posibilidad de investigarlo“, por lo que toda la responsabilidad recae en Hernández.
La búsqueda de Tula
Luis Saraza, jefe de la Unidad de Bomberos Voluntarios, fue entrevistado por el periodista Jorge Bilbao de FM 92.1 de Las Heras del Grupo La Opinión Austral. El hombre fue parte del equipo que buscó a “Toño” Tula tras la denuncia por su desaparición, realizada por el dueño de la estancia Magallanes el 6 de mayo del 2023. Brindo detalles exclusivos de los días previos al hallazgo del cuerpo, el día 9.
A raíz de la denuncia por la desaparición del peón y su caballo, varios trabajadores fueron convocados a participar de un equipo de búsqueda a través de un oficio del Juzgado de Instrucción Penal N° 1. “Estábamos hablando alrededor de 30 a 40 personas que fueron parte de esta de esta búsqueda intensa, de las Comisarías Primera y Segunda, Bomberos Voluntarios, Defensa Civil de Las Heras y Pico Truncado, GEOR, Sección de Canes, Bomberos de la Policía y de la Regional”.
Y agregó que el comisarios David Davies, quien encabezaba la búsqueda, les comentó algunos pormenores de la denuncia, “quién la había efectuado, por qué razón y entonces automáticamente el juzgado a raíz de testimonios que tomó y la sospecha que tenía el dueño de la estancia Magallanes directamente emite una orden de allanamiento para la estancia de Los Álamos (donde trabajaba el acusado).
“Me acuerdo que ese día partimos de acá a las 19 de la tarde y estuvimos llegando 22 horas más o menos a la estancia de Los Álamos. Y bueno, el personal policial se abocó a su tarea que fue liberar la orden de allanamiento, ejecutarla y bueno, fuimos recibidos por este hombre apellido Hernández, que me acuerdo que estaba en compañía de un menor (el hijo declarado inimputable)”, comentó sobre el procedimiento.
Asimismo, recordó que “en todo el tiempo se lo vio colaborativo (a Hernández), escuché que le hicieron un par de preguntas. Le requisaron todo el casco de la estancia, sin encontrar rastro pero sé que había un par de cuchillos que eran de su propiedad y no recuerdo si había un arma de fuego”.
La sospechas señalaron a Hernández
El segundo día de la búsqueda volvieron a esa estancia y se encontraron con un Hernández que aún se mostraba colaborativo. “Él hacía un par comentarios que había visto pasar gente a caballo y que sospechaba de esa gente que pudo haber pasado por la estancia de Magallanes, que podrían tener algo que ver en la desaparición de este muchacho”, dijo Saraza.
Hernández quiso despistar a los investigadores al referir que había visto a una tercera persona a caballo por la zona.
“Y bueno, con el correr del día fuimos buscando rastro, hasta que encontramos uno que salía de la parte trasera de la estancia donde él estaba y empezamos a buscar y a recorrer. Así nos fuimos encontrando un par de prendas, calzado y ya la sospecha recayó sobre esta persona porque era la única que estaba ahí en la estancia”, agregó.
Gracias al rastro que habían dejado al arrastrar el cuerpo de Tula, el equipo encontró el cuerpo en estado de descomposición a 4 kilómetros. El bombero reconoció que “si hubiera llovido no sé si lo íbamos a encontrar porque es una zona muy arenosa donde estaba donde había quedado el cuerpo”. Los restos del peón se encontraba en el interior de un zanjón. Inmediatamente detuvieron al peón sospechoso.
El hallazgo del cuerpo de Tula
Por otro lado, el bombero contó que el cuerpo de Tula se encontraba en el interior de un zanjón de arena de varios metros de largo, cosa que les complicó sacarlo. “Estaba semienterrado y semidesnudo porque se había quedado prácticamente sin ropa cuando fue arrastrado. Fue un momento complicado y duro para todos, no podíamos creer lo que estábamos observando”.
Y añadió: “Y bueno, un momento duro porque era una persona trabajadora, un ser humano que no tenía derecho a que le quiten la vida de esa manera“. Asimismo, reconoció que el crimen fue “muy descuidado por parte de de quién lo cometió, muy sanguinario, muy aberrante y muy feo para los familiares”.
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