Your browser doesn’t support HTML5 audio
La comunidad educativa de la Escuela Primaria Provincial N°82 de Caleta Olivia continúa atravesando momentos de profunda preocupación y conmoción luego del violento episodio ocurrido el miércoles por la mañana, cuando una madre ingresó al establecimiento educativo y agredió físicamente a dos docentes mientras intentaba extraer un cuchillo que llevaba dentro de su cartera.
El hecho ocurrió cerca de las 9 de la mañana en la institución ubicada sobre calle Río Rotary al 2300 y generó temor entre directivos, docentes, estudiantes y familias que se encontraban en el edificio escolar al momento de la agresión.
La situación fue confirmada por la directora regional de Educación Zona Norte, Magdalena Paredes, quien habló en Infocaleta sobre el caso y detalló cómo actuaron las autoridades educativas, policiales y judiciales después del ataque.
Agresión
De acuerdo al relato brindado por la funcionaria, la mujer llegó a la escuela para acompañar a su hijo, alumno de la institución, en el horario habitual de ingreso. Sin embargo, según indicaron trabajadores del establecimiento, la madre ya se encontraba alterada y molesta desde antes de ingresar al edificio.
Paredes explicó que la mujer ingresó junto al niño hasta el aula y luego permaneció dentro de los pasillos de la escuela. Fue en ese momento cuando la vicedirectora le indicó que no podía continuar circulando por el interior del establecimiento.
“Ella comienza a atacarla a Paola y genera una agresión física”, relató la directora regional sobre el momento en que comenzó el episodio de violencia dentro de la institución.
La funcionaria describió a la vicedirectora Paola Sepúlveda como una docente reconocida dentro de la comunidad educativa por su trato respetuoso y cercano tanto con estudiantes como con familias.
En medio de la situación, otra maestra advirtió lo que estaba ocurriendo y salió rápidamente para intentar asistir a su compañera y evitar que la agresión continuara.
“Es ahí donde ella busca sacar un cuchillo dentro de la cartera”, explicó Paredes al detallar cómo la segunda docente intervino para intentar contener a la mujer.
Las trabajadoras lograron sostener la situación hasta la llegada de la Policía, mientras dentro del edificio se vivían momentos de tensión y miedo. Varios estudiantes y docentes escucharon los gritos y observaron parte de lo ocurrido.
Intervención
Tras el episodio, la institución activó inmediatamente el protocolo correspondiente para situaciones de violencia y dio aviso al 911.
Las docentes afectadas realizaron las denuncias formales ante la Policía y la Justicia, mientras las autoridades educativas comenzaron a coordinar acciones con distintos organismos provinciales.
Paredes indicó que mantuvo contacto permanente con autoridades policiales y con el Consejo Provincial de Educación durante toda la jornada para conocer qué medidas se iban tomando respecto de la mujer y cuáles serían los pasos a seguir.
“Lo que más preocupaba era si esta mamá iba a volver a la escuela y en qué condiciones estaba”, señaló la funcionaria al referirse al temor que existía dentro de la comunidad educativa.
La directora regional confirmó que la agresora permaneció demorada durante algunas horas y que posteriormente se solicitó la intervención del área de Salud Mental para evaluar su estado antes de recuperar la libertad.
Además, desde Educación solicitaron presencia policial y patrullajes preventivos en las inmediaciones del establecimiento mientras avanzaban las actuaciones judiciales.
Niño
Otro de los puntos centrales del caso tiene que ver con la situación del hijo de la mujer, quien asiste a la Escuela 82 y estuvo presente durante parte del episodio.
Según explicó Magdalena Paredes, la Oficina de la Niñez intervino inmediatamente debido a que el alumno es menor de edad y la madre sería la principal persona a cargo de su cuidado diario.
La funcionaria señaló que ahora será necesario desarrollar un trabajo integral para acompañar al niño tanto desde el ámbito institucional como desde los organismos estatales que intervienen en el caso.
“Tenemos que garantizar que vuelva a la escuela y que no sea señalado”, expresó la directora regional al referirse al impacto que la situación también generó sobre el estudiante.
Paredes sostuvo que el episodio tuvo consecuencias emocionales no sólo para el niño, sino también para otros alumnos que escucharon o presenciaron parte de la agresión.
Contención
Después del ataque, las autoridades resolvieron suspender las clases para priorizar el acompañamiento emocional de docentes y directivos afectados por el episodio.
En ese marco, se organizó una jornada de contención y escucha junto a profesionales de Salud Mental, supervisores y equipos de gestión educativa.
El encuentro se realizó en el auditorio de la Dirección Regional de Educación Zona Norte y se extendió durante varias horas.
“Era necesario brindarles un espacio para que pudieran hablar y expresar lo vivido”, explicó Paredes sobre el trabajo realizado con los docentes.
Según detalló la funcionaria, alrededor de 15 trabajadores de la educación participaron del espacio de acompañamiento psicológico.
Seguridad
A raíz de lo ocurrido, desde el Consejo Provincial de Educación reconocieron que el episodio obliga a replantear mecanismos de prevención y seguridad dentro de las escuelas.
Paredes señaló que, si bien existen protocolos de actuación frente a situaciones complejas, nunca imaginaron enfrentar un hecho de semejante gravedad dentro de una institución educativa.
“Tenemos que comenzar a pensar qué mecanismos de seguridad vamos a implementar dentro de la escuela”, sostuvo la directora regional.
Durante los próximos días, equipos de Convivencia Escolar trabajarán en Caleta Olivia junto a la comunidad educativa de la Escuela 82 para fortalecer estrategias de intervención y acompañamiento tras el episodio de violencia.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

