Un procedimiento policial llevado a cabo en una fiesta terminó mal para una adolescente de 17 años, que recientemente denunció haber sido agredida físicamente por un efectivo. Se trató de un grupo de 10 estudiantes de último año de secundaria, quienes se reunieron para celebrar el cierre y la apertura de una etapa de sus vidas. La fiesta tuvo lugar en una vivienda de la jurisdicción de la Comisaría Cuarta de Caleta Olivia.
Julieta, la joven que sufrió el ataque, accedió a ser entrevistada por La Opinión Zona Norte y contó que quisieron pasar tiempo como grupo de compañeros y el viernes pasado se juntaron en la casa de una de sus amigas. A causa del ruido de voces y música, una vecina llamó a la dependencia policial y pidió que fuera al lugar para intervenir. Así fue como tres uniformados llegaron en un patrullero, alrededor de la 01:30 horas, cuando ellos ya estaban por irse a sus casas.
Éramos 10 y nos juntamos porque creíamos que se podía andar hasta las 2 AM
“Nos dijeron que teníamos que retirarnos del lugar ya que había gente mayor cerca de la casa donde estábamos y les molestaba el ruido. Nosotros accedimos, entramos a la casa a buscar nuestras cosas y los policías querían entrar a la casa sin ninguna orden de allanamiento. Nos dijeron que nos daban dos minutos o sino llamaban a Infantería”, comenzó relatando la joven.
Y continuó: “Cuando salía del domicilio apurada con las cosas que había llevado temprano (bebidas alcohólicas), uno de los efectivos me dio vuelta y me arrancó las bebidas de las manos, insultándome. Yo le di las cosas, ya que no me importaban porque sabía que tenía que entregárselas”.
Yo no podía creer que me pegara un hombre con el uniforme de la Policía
“Pregunté a uno de los policías por qué era agresivo conmigo, ya que no le había hablado ni mucho menos faltado el respeto”, cuestionó la mujer.
Agresión
“Cuando hablaba con el uniformado a cargo del procedimiento, el otro que estaba al lado me metió una piña justo en la mandíbula, que me llegó a dar vuelta de lo fuerte que me pegó”, recordó Julieta, en diálogo con La Opinión Zona Norte. Luego de sufrir la violenta acción, las amistades de la adolescente quisieron meterse para alejarla. El supuesto agresor se llama Cristian y es cabo primero de la Seccional Cuarta.
La joven explicó que le costó reaccionar en aquel momento, ya que “no podía creer que me había golpeado un hombre con el uniforme de Policía”. “Gracias a Dios, la mujer (efectivo) pudo correrme de ese lugar de un brazo, mientras del otro me tiraba el que me había pegado. Yo quise defenderme pegándole una patada para que me soltara y me agarró la pierna y me quiso tirar”. La joven y sus padres evalúan denunciar en la comisaría o en Fiscalía.
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