Your browser doesn’t support HTML5 audio
En medio de los festejos que se vivieron en Caleta Olivia tras la clasificación del conjunto albiceleste a la final, el reconocido periodista Carlos “Napo” Acosta compartió la intensidad con la que atravesó el encuentro. “Decime que estoy vivo”, le dijo a una periodista de La Opinión Austral, en medio de la celebración que reunió a más de un centenar de vecinos en el centro local.
“Estaba en el diario. Pensé que me moría. Para mí, el hecho de haber estado en Malvinas hace que tenga el sentimiento de que no podíamos perder. No por los jugadores, sino por la nacionalidad a la que representan. Más aún cuando pidieron que no llevaran la bandera de las Islas Malvinas”, expresó.
El periodista seguía el partido desde la redacción de El Patagónico y reconoció que lo vivió con una carga emocional difícil de describir. “La verdad es que te dan ganas de llorar. Es indescriptible, esto es histórico”, afirmó. Incluso confesó que, durante el encuentro, apeló al recuerdo de Diego Armando Maradona. “Hasta al Diego le pedí: ‘Diego, ayudanos por favor’. Y nos ayudó”, dijo entre risas y emoción.
Nacido en Comodoro Rivadavia, en 1954, Carlos “Napo” Acosta continúa viviendo en la ciudad chubutense. Desde hace años desarrolla su actividad periodística en la región y de lunes a viernes se encuentra en Caleta Olivia por cuestiones laborales. A lo largo de su trayectoria también realizó coberturas en la Antártida, donde estuvo en la Base Marambio.
Sin embargo, una de las experiencias que marcó para siempre su carrera y su vida fue su paso por las Islas Malvinas, donde permaneció desde el 3 al 4 de abril de 1982.
A los 28 años, Acosta fue enviado como corresponsal a las Islas Malvinas. En aquel entonces trabajaba para El Patagónico y también era corresponsal de Noticias Argentinas. Desde las islas fue testigo directo del conflicto y de una realidad muy distinta a la que difundían numerosos medios de comunicación durante aquellos días.
“Me peleé con Galtieri. Nos cerraron El Patagónico durante varios días porque no mentíamos. Había periodistas que decían que íbamos ganando la guerra, mientras nosotros contábamos lo que realmente estaba pasando”, recordó.
Durante su cobertura también debió enfrentar situaciones de tensión tanto con algunos habitantes de las islas como con integrantes de las Fuerzas Armadas. “Me enojé con los kelpers que me tiraban las motos encima, y con los militares que no querían que les sacara fotos”, señaló.
Sin embargo, lo que permanece más vivo en su memoria son las imágenes del conflicto. “Vi el horror de la gente que murió. Muchos eran jovencitos que no tenían preparación”, contó.
Por eso, cuando el árbitro marcó el final del partido y Argentina selló su clasificación a la final tras derrotar a Inglaterra, las emociones volvieron a aflorar. “Hoy lloro por otra cosa”, confesó.
El triunfo de Argentina ante Inglaterra reavivó muchas emociones y le dio un significado especial a una noche que quedará grabada para siempre en la memoria de todo el país.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia