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La comunidad de Caleta Olivia se vio impactada por el dolor que representa el primer homicidio a sangre fría ocurrido en uno de los barrios más populosos -y a su vez, una de los que más problemas de seguridad tiene- durante la mañana del lunes 23 de febrero del corriente año. El caso se encuentra bajo investigación por parte de la Policía de Santa Cruz y la Justicia.
El caso salió a la luz a las pocas horas y el diario La Opinión Austral tuvo acceso exclusivo a los principales detalles. Ulises Olima, un joven de 21 años que iba a ser padre, vivía en el barrio 2 de Abril y era hijo de dos docentes, fue acribillado a balazos cuando circulaba en una moto junto a un amigo. El acompañante fue uno de los principales testigos que declaró el mismo lunes.
En un momento, Ulises y su amigo fueron interceptado por una o más personas (eso es investigado), quienes le efectuaron varios disparos con arma de fuego. El joven circuló varios metros con la moto hasta que se cayó dado a las heridas que presentaba en el cuerpo. La autopsia reveló que fue impactado por cuatro o cinco balas.
Los vecinos dieron aviso al personal de la Comisaría Tercera sobre lo ocurrido y hay un video que circuló en redes sociales y muestra cómo los efectivos hicieron todo lo posible para reanimar al joven antes de la llegada de la ambulancia del Hospital Zonal “Padre Pedro Tardivo”. Sin embargo, Ulises perdió la vida en el lugar.
Un condimento aún más doloroso que se dio a conocer con el pasar de las horas es que el joven iba a ser padre próximamente. Esto se reforzó cuando se presentó una joven embarazada a la escena que dijo ser la pareja del fallecido. Los uniformados debieron contener a la mujer, que se encontraba muy alterada. Y una amiga de la familia lo confirmó en sus redes sociales con “dejaron a un bebé que aún no nació sin su padre“.
Además, un dato no menor es que la víctima también se encontraba armado con una pistola calibre 9 mm, elemento que quedó en el lugar y fue secuestrado por orden judicial. Por lo que se está investigando un ajuste de cuentas, más que un enfrentamiento entre bandos. Aunque no hay hipótesis descartadas por el momento, se espera que la situación se vaya aclarando con los dichos de los testigos del hecho y con la posible detención de sospechosos.
La despedida a Ulises Olima estuvo cargada de dolor y se llevó a cabo en las instalaciones de la cochería San José, sala B, de la localidad caletense. El velatorio comenzó a las 23 horas del lunes y continuó hasta el martes. Hoy a las 17 horas iban a trasladar sus restos hasta el cementerio, la última oportunidad para despedirse del joven de 21 años.
Testimonios y la entrega del presunto autor
Ayer a horas de la tarde, personal policial se encontraba recibiendo los testimonios de las personas que vieron el hecho y del joven que iba en la motocicleta con Ulises Olima. Tras las declaraciones, los uniformados pudieron determinar el nombre del presunto autor del crimen: Luis Pintos, otro joven de alrededor de 22 años que habría sido visto efectuando disparos en contra del joven. Hay secreto de sumario en el caso.
Ese nombre se dio a conocer a horas de la tarde noche del lunes a través de los medios de comunicación, por lo que esta mañana del martes 24 de febrero, el sospechoso pactó entregarse a través de su abogado Marcelo Fernández. El joven llegó a la sede del Ministerio de Seguridad, permaneció cerca de dos horas, hasta que fue trasladado a una dependencia policial de otra localidad por razones de seguridad, como paso con la detención de Tomás Prat por el asesinato de Nahuel Marcial.
Cabe destacar que Pintos había realizado una publicación en redes sociales en la que había comentado: “Esa la foto de verdad, no compren con giladas qué venden y me quieren ensuciar, yo no le hago el mal a nadie y no molesto a nadie, así que no me jodan que la gente de verdad sabe como soy”. El posteo fue para felicitar por el cumpleaños de un hombre llamado Ricardo Córdoba.
De acuerdo a lo que comentó el director de la Dirección General Regional Norte, el comisario mayor José Britos comentó que, lo que se puede decir por el momento es que “en el transcurso de la mañana, la persona que estaba involucrada, a través de su abogado defensor, pidió pactar un lugar para entregarse. Posterior lo condujeron hasta el Ministerio, donde se hicieron todas las diligencias de rigor para luego conducirlo a un lugar de alojamiento y seguir los trámites pertinentes”.
Una de las diligencias clave que se venían realizando era la búsqueda de pruebas materiales. El efectivo confirmó que las medidas dispuestas por el juzgado dieron fruto: “Ayer hubo un allanamiento y efectivamente se encontró un arma de fuego calibre 9 milímetros.” Si bien el arma ya está sujeta a peritaje por parte de personal de Criminalística, Britos señaló que el resultado del barrido electrónico es un proceso que tardará tiempo en obtenerse.
Además, manifestó que por disposición judicial y por razones de seguridad, el joven no permanecerá alojado en Caleta Olivia. Britos informó que será trasladado a otra localidad: “Ahora se va a la localidad de Pico Truncado… va a ser trasladado a la penitenciaría, y bueno, y después de ahí van a seguir los pasos legales y los pedidos de indagatoria” del Juzgado de Instrucción a cargo del juez Villalon Lezcano.
Finalmente, ante la consulta sobre si se preveían más detenciones o allanamientos, el comisario Britos señaló que la causa está en manos de la DDI, indicando que “si llegan a surgir más allanamientos, más pruebas, seguramente que se van a estar realizando en el transcurso de los días”. La relación previa entre el joven y el fallecido aún es materia de investigación, al igual que el móvil del crimen.
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