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Comodoro Rivadavia enfrentó una de las jornadas más complicadas de los últimos años a causa del temporal de viento que barrió la Patagonia Sur y que también dejó daños significativos en Santa Cruz y Chubut.

A las 10 de la mañana del lunes, las ráfagas alcanzaron los 150 km/h, un valor que Defensa Civil calificó como “muy por encima del umbral de preocupación”.

“Seguimos trabajando con algunas viviendas que todavía tienen los techos en las casas de los vecinos”, expresó Sebastián Barrionuevo, director general de Defensa Civil del municipio, en diálogo con Radio LU12 AM680 de Río Gallegos. La frase retrata con claridad el impacto del evento: techos arrancados por completo y proyectados decenas de metros, afectando a construcciones linderas.

Othar Macharashvili junto a su gabinete estuvo al frente del COE (Centro de Operaciones de Emergencia) en Defensa Civil. Coordinaron las tareas el viceintendente Maximiliano Sampaoli; el secretario de Control Operativo y Urbano, Miguel Gómez; el secretario General de Comunicación y de Relaciones Institucionales, Andrés Blanco y el director general de Defensa Civil, Sebastián Barrionuevo.

La magnitud del episodio se suma al balance de la zona en Chubut y también en Santa Cruz, que incluyó daños severos en Caleta Olivia y Las Heras, donde árboles de 70 años fueron arrancados de raíz y techos volaron a más de 50 metros, según describió el periodista Jorge Bilbao.

Autoevacuados y viviendas dañadas

En Comodoro no se habilitaron centros de evacuación, pero sí se registraron auto­evacuados que buscaron refugio en casas de familiares o amigos. “Algunos prácticamente perdieron su vivienda”, indicó Barrionuevo.

En algunos barrios de Comodoro, las ráfagas llegaron a medir 240 km por hora.

El funcionario remarcó que la situación fue “compleja” y que el personal municipal continúa asistiendo a los damnificados, asegurando estructuras comprometidas y removiendo chapas que quedaron incrustadas en otros techos y patios.

Medidas preventivas que evitaron una tragedia

El avance del temporal había sido anticipado por una alerta meteorológica, lo que llevó al Ejecutivo municipal a tomar decisiones estrictas. “No hubo actividades en la ciudad, se pidió a los vecinos que se resguarden y el municipio no trabajó, salvo el transporte público”, explicó el jefe de Defensa Civil. El objetivo: evitar circulación innecesaria de personas y vehículos ante el riesgo extremo.

A la par, el Ministerio de Educación del Chubut suspendió las clases y prohibió la presencia de docentes en las escuelas. “Fue una decisión muy acertada”, destacó Barrionuevo, quien añadió que también se coordinó el corte de circulación en rutas provinciales en conjunto con la Policía y Vialidad.

“La prioridad es la seguridad. A veces a la gente le parece exagerado, pero una chapa puede matar a una persona”, insistió.

Daños en escuelas, barcos hundidos y otros impactos regionales

Entre los edificios afectados se encuentra la Escuela Técnica 7702 de Kilómetro 8, donde se voló gran parte del techo. También hubo desprendimientos en la Escuela 731, de la zona de Lisandro de la Torre.

La situación en la región fue más amplia. En Caleta Paula se hundieron tres barcos producto del temporal. En Santa Cruz, Las Heras y Caleta Olivia reportaron cientos de intervenciones de Bomberos, voladuras masivas y cortes de energía. “Árboles de 60 o 70 años fueron arrancados de raíz”, relató el periodista Jorge Bilbao a Radio LU12 AM680 de Río Gallegos, quien afirmó que fue “uno de los peores temporales de la última década”.

Viento habitual para la Patagonia, pero no en estas magnitudes

Barrionuevo indicó que para Comodoro los vientos de 90 km/h son considerados normales. “Para muchos lugares del país 30 o 40 kilómetros por hora son un vendaval. Para nosotros es una brisa”, señaló.

Sin embargo, el umbral de preocupación comienza con alerta naranja y se extrema con una roja como la registrada el lunes. “Ya hemos trabajado con ráfagas de 157 km/h hace un par de años, pero cada vez que pasa sabemos a qué nos exponemos y por qué pedimos que la gente se quede en su casa”, enfatizó.

Una vivienda de material ligero quedó destrozada por la fuerza del viento.

Tránsito pesado detenido y aeropuerto operativo

El temporal también obligó a detener el tránsito pesado en sectores de la región. Muchos camioneros debieron esperar en estaciones de servicio y áreas de control hasta que las condiciones mejoraran. El aeropuerto, en cambio, permaneció operativo, con restricciones puntuales en los momentos de mayor intensidad.

La situación comienza a normalizarse

Para este martes rige en Comodoro una alerta amarilla, con vientos que pueden alcanzar los 90 km/h, un escenario mucho más manejable para una ciudad acostumbrada al clima patagónico. “Hoy a la tarde empieza a amainar y se termina la alerta”, confirmó Barrionuevo. Mientras tanto, Defensa Civil continúa en las calles, asistiendo, despejando y garantizando la seguridad en los barrios afectados.

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