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Una pared de Kilómetro 3 se convirtió en un espacio de memoria, homenaje y reclamo de justicia. Allí, donde Valeria Schwab construyó buena parte de su historia, la artista comodorense Dana Marcano plasmó un mural que busca mantener presente el recuerdo de la joven víctima de femicidio, que o ocurrió durante la noche del 13 de enero de este año.
La intervención, realizada sobre una pared cedida por una vecina, reunió a familiares y allegados en una jornada atravesada por la emoción. La imagen está acompañada por una frase que resume el mensaje de la obra: “Seguir vale la pena”.
Para la familia Schwab, el homenaje representa mucho más que una expresión artística. Es una manera de mantener vivo el nombre de Valeria, recordar la vida que le arrebataron y sostener públicamente un pedido de justicia que continúa sin encontrar todas las respuestas esperadas.
Jessica Schwab, hermana de la víctima, estuvo presente durante la realización del mural y expresó sentimientos encontrados. Por un lado, agradeció la iniciativa de la artista y la colaboración de la vecina que facilitó el espacio. Por otro, reconoció el dolor que significa tener que recordar de esta manera a alguien que debería continuar compartiendo su vida con sus seres queridos.
Un mural para recordar
“Ojalá mi hermana no tuviese que haber sido un mural, ojalá ella estuviese acá con nosotros disfrutando de la vida que aún merecía vivir. Este mural trae este recuerdo de la lucha que vamos a seguir sosteniendo para que el nombre de Valeria siga vigente y que se haga justicia”, expresó a través de Diario Jornada.
La artista Dana Marcano eligió representar una escena sencilla, vinculada con una actividad habitual de quienes recorren el paseo costero de Comodoro Rivadavia. La obra muestra ese instante previo a comenzar una caminata, cuando una persona se prepara para salir y se ata las zapatillas. Un gesto cotidiano que, después del crimen de Valeria, adquirió otro significado para su familia y para quienes siguieron el caso.
Marcano explicó que buscó transmitir precisamente esa transformación de una actividad común en un recuerdo atravesado por la violencia. “Yo trataba como de imaginar cuál era la secuencia, y en el momento buscar expresar la acción común de una persona, de una mujer, de cualquier ser humano que sale a caminar acá, al paseo costero. Algo simple como atarse las zapatillas y empezar a caminar”, describió.
La artista agregó que su intención fue reflejar una situación con la que cualquier vecino pudiera identificarse. “Fue un poco reflejar eso, como algo que es tan cotidiano para todos nosotros y que éste año para tantos comodorenses dejó de ser normal”, sostuvo.
La elección de Kilómetro 3 tampoco fue casual. Se trata del sector de la ciudad donde Valeria pasó buena parte de su vida y donde permanecen numerosos recuerdos compartidos con familiares, amigos y vecinos. “Km 3 es el lugar que la vio nacer y crecer a Valeria. Este mural es como mantenerla viva en nuestro corazón”, expresó Jessica.
El emotivo homenaje también permitió renovar el reclamo de la familia respecto de la investigación judicial. Jessica Schwab insistió en que todavía existen preguntas sin resolver y manifestó su preocupación por la posibilidad de que el expediente se cierre sin esclarecer todas las circunstancias del crimen. Y valoró que la intervención artística tiene también como objetivo mantener visible el caso y exigir que la Justicia continúe trabajando.
“El mural es para seguir manteniendo vivo el nombre de mi hermana y para que la Justicia no se olvide de que tiene que dar respuestas a todo, no solamente decir ‘bueno, el asesino apareció muerto y ya está cerrada la causa’”, afirmó.
Según explicó, la familia considera que la muerte del hombre señalado como responsable del femicidio no debería impedir que se profundicen las averiguaciones sobre otros aspectos del hecho. “La idea es que respondan todos los interrogantes, todas las cosas que fueron sucediendo estos meses”, manifestó Schwab.
Llave encontrada y un celular perdido
Entre las cuestiones que mencionó se encuentra el hallazgo de una llave junto al cuerpo de Valeria, cuya procedencia reclama conocer. También pidió precisiones sobre personas que, según sus declaraciones, habrían sido observadas corriendo en circunstancias vinculadas con la investigación. “Tienen que dar respuestas sobre de quién es la llave que apareció al lado del cuerpo de mi hermana”, reclamó.
Respecto de esas personas, Jessica señaló que, de acuerdo con la información que recibió, no se habría encontrado material genético de terceros en la ropa de su hermana. Sin embargo, sostuvo que esa circunstancia no debería impedir que se investiguen otras posibles vinculaciones con lo sucedido.
Se trata de inquietudes planteadas por la familia que, hasta el momento, considera que no fueron suficientemente esclarecidas. Otro de los puntos señalados por Jessica fue el tratamiento de las pruebas recolectadas durante la investigación.
La hermana de Valeria cuestionó el trabajo realizado desde las primeras actuaciones y denunció que se perdió el teléfono celular de la víctima, un elemento que considera fundamental para reconstruir lo ocurrido. “Desde el minuto uno hicieron todo mal”, afirmó al expresar su disconformidad con el desarrollo de la causa.
“El celular, que era la prueba más importante, la perdieron”, aseguró, reflejando el malestar de los familiares ante la falta de respuestas que, según sostienen, se prolonga desde hace meses. “Venimos con lo mismo desde siempre, hace un montón que están todos estos interrogantes pero no tenemos respuesta de nada”, expresó.
Jessica también señaló que todavía no pudieron recibir el cuerpo de Valeria y vinculó esa situación con las actuaciones judiciales pendientes. “Todavía no nos entregaron el cuerpo porque la causa aún no está cerrada. No queremos que esto quede inconcluso”, lamentó.
El reclamo familiar apunta a que se esclarezcan las circunstancias del femicidio, se determine si existieron otras responsabilidades y se informe qué ocurrió con los elementos que consideran relevantes para la investigación.
“Un grito para que esto no vuelva a pasar”
Más allá de las cuestiones judiciales, Jessica destacó que el mural busca transmitir un mensaje a toda la comunidad de Comodoro Rivadavia.
La familia pretende que el recuerdo de Valeria contribuya a generar conciencia sobre la violencia contra las mujeres y que su historia no quede reducida a un expediente judicial. “El mural es como un grito de que esto tiene que parar acá en Comodoro. La gente tiene que acompañar en estos casos porque si no se normaliza”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó la importancia del acompañamiento social y de mantener visibles los reclamos de las familias que atraviesan situaciones similares. “No queremos que le pase a nadie más”, expresó.
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