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Pelusa Futsal escribió una de las páginas más importantes de su historia. Después de tres años de trabajo, esfuerzo y compromiso, el equipo se consagró campeón de la Primera B del Futsal AFA y selló su ascenso a la Primera A, coronando una temporada que tuvo números contundentes y un plantel que supo sostener su identidad hasta el final.
La consagración fue el resultado de un proceso construido desde el barrio, con un grupo de amigos que encontró en el futsal un espacio para competir, crecer y perseguir un objetivo común. Así lo contaron el director técnico, Ramiro Haro, y los jugadores Ivo Guajardo, Ismael Vargas, Matías Bahamondes y Facundo Peralta durante una entrevista realizada en los estudios de LU12 AM680, donde compartieron sus sensaciones tras alcanzar el campeonato.
Los números reflejan la superioridad de Pelusa a lo largo del torneo. En una competencia que reunió a 18 equipos, el equipo cerró su participación con 15 victorias, un empate y apenas una derrota en 17 partidos disputados. Además, convirtió 110 goles y recibió 38, con una diferencia de gol de +72. Una producción que le permitió sostenerse en los primeros puestos y confirmar dentro de la cancha que estaba preparado para dar el salto de categoría.

El camino, sin embargo, no estuvo exento de dificultades. Uno de los encuentros más exigentes llegó en el cierre del campeonato, cuando Pelusa se impuso por 1-0 frente a Boxing. Acostumbrado a marcar diferencias en el resultado, el equipo debió resolver un partido cerrado, en el que la capacidad para defender la ventaja fue tan importante como su habitual poder ofensivo.
Durante la charla con LU12 AM680, Ramiro “Cano” Haro recordó cómo comenzó la historia del equipo y destacó que el proyecto se puso en marcha hace tres años, a partir de una iniciativa impulsada junto con Mauricio, presidente de la institución, en homenaje a un amigo fallecido.
“Somos todos amigos del barrio y conocidos”, explicó el entrenador al describir los orígenes de un plantel integrado, en gran parte, por jugadores vinculados a los barrios 122 y El Carmen.
Antes de consolidarse como Pelusa, varios integrantes habían compartido experiencias en otros equipos, entre ellos Petrolero Cuenca Austral y Academia. Esa historia en común permitió construir una base de conocimiento y confianza que terminaría siendo determinante para alcanzar el título.
El sentido de pertenencia también se convirtió en uno de los pilares del grupo. Con el correr de las temporadas, el plantel mantuvo su estructura y reforzó la convicción de que el ascenso era una meta posible. Haro reconoció que el objetivo estaba claro desde el comienzo de la temporada: pelear por el campeonato y conseguir el ascenso. Después de dos años en los que no habían logrado concretarlo, el equipo encontró finalmente su recompensa.

Uno de los aspectos más llamativos de la campaña fue que Pelusa logró sostener su rendimiento pese a las dificultades para entrenar con regularidad. Según explicó el cuerpo técnico, durante buena parte del torneo los trabajos fueron escasos y el equipo incluso atravesó un período de inactividad que complicó la recuperación del ritmo competitivo. Sin embargo, la continuidad de la base y el conocimiento entre los jugadores ayudaron a compensar esa falta de preparación.
“Tenemos muy buen pie en el equipo”, señaló Haro, quien evitó individualizar los méritos y remarcó las virtudes de cada integrante del plantel.
El equipo también contó con el acompañamiento de Alan, hermano del entrenador, en tareas vinculadas a la preparación física, mientras que Claudia Valle colaboró con la planilla y distintas cuestiones administrativas. A ellos se sumó el presidente Mauricio Aguilar, una figura fundamental en la organización y el sostenimiento de la institución y Tamara Villaroel, otro pilar importante en la estructura de Pelusa.
En ese contexto, Ivo Guajardo recibió un reconocimiento especial al ser distinguido como jugador destacado del torneo. Su regularidad y sus actuaciones a lo largo de las fechas, con 21 goles convertidos, lo convirtieron en una de las figuras del campeón,
Detrás de los resultados hubo también un importante esfuerzo económico y organizativo. Pelusa afrontó la competencia sin patrocinadores, con los gastos propios de la participación en el torneo y la necesidad de reunir recursos para sostener el proyecto. Las rifas y la colaboración de los propios integrantes fueron algunas de las herramientas utilizadas para afrontar los costos.

Haro destacó el trabajo de Mauricio y Tamara, quienes acompañaron el crecimiento de la institución, y valoró el apoyo de las familias y de quienes estuvieron presentes desde los primeros partidos.
La falta de una sede propia es otra de las cuestiones pendientes de un club que todavía está dando sus primeros pasos. Por ahora, los encuentros y las reuniones del grupo se organizan de manera informal, mientras crece la expectativa de consolidar una estructura institucional que esté a la altura de los nuevos desafíos deportivos.
La consagración también tuvo un significado especial por los antecedentes recientes. El año anterior, Pelusa había llegado a la final de los playoffs, pero no pudo quedarse con el título. Aquella experiencia dejó una frustración que, lejos de debilitar al grupo, alimentó las ganas de volver a intentarlo.
Esta vez, el equipo logró transformar esa experiencia en una campaña sólida y coronar el objetivo que perseguía desde su formación. La obtención del campeonato representó, además, el primer gran trofeo de la historia de Pelusa Futsal.
El festejo tuvo un valor especial para los jugadores, que destacaron el acompañamiento permanente de sus familias y de los hinchas que alentaron desde afuera en cada presentación. También hubo agradecimientos para Mauricio y Tamara por la confianza y el respaldo brindado durante todo el proceso.
Con el ascenso asegurado, Pelusa ya empieza a mirar hacia adelante. La intención del entrenador es conservar la base del equipo y mejorar la preparación para afrontar una categoría que exigirá un nivel de competencia superior.
Haro reconoció que será necesario entrenar con mayor continuidad, tanto para elevar el rendimiento colectivo como para estar a la altura de rivales que cuentan con planteles reforzados y experiencia en torneos regionales y nacionales.
En la entrevista con LU12 AM680, el técnico también manifestó que competir en ese nivel representa una motivación para el grupo, aunque sabe que será necesario trabajar mucho para acercarse a los equipos más fuertes de la categoría.
El objetivo inmediato será consolidar el proyecto, sostener la identidad que llevó al equipo hasta el campeonato y dar un paso adelante en materia de organización y preparación.
Pelusa Futsal ya hizo historia. Lo consiguió con una campaña contundente, un grupo unido y el empuje de quienes creyeron en el proyecto desde el primer día. Ahora, el desafío será trasladar esa misma pasión a la Primera A, con la ilusión de seguir creciendo sin perder las raíces que explican su recorrido: el barrio, la amistad y el amor por el futsal.




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