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El fútbol infantil de Río Gallegos volvió a ser protagonista fuera de Santa Cruz. Los pequeños jugadores de Independiente de la calle Alvear se destacaron en un torneo disputado en Comodoro Rivadavia, donde consiguieron el subcampeonato y regresaron con una experiencia que dejó mucho más que una copa y medallas.
En una entrevista con LU12 AM680, el profesor Rodrigo Cárdenas compartió los detalles de la participación del equipo, integrado por futbolistas de las categorías 2018 y 2019, y puso el foco en el crecimiento deportivo y personal de los chicos, el trabajo de los entrenadores y el compromiso de las familias para hacer posible el viaje.
“No fuimos en búsqueda de ningún resultado. Los llevamos a que se diviertan, a que aprendan, a que crezcan”, explicó Cárdenas, quien acompañó a los pequeños junto al profesor Mauro Negri.

Una experiencia que fue más allá de la cancha
El certamen reunió a ocho equipos bajo el formato de todos contra todos, con el puntaje acumulado como criterio para definir al campeón. Entre los participantes estuvieron Boca, Boxing e Independiente, de Río Gallegos, además de la CAI, JM y otros conjuntos de Comodoro Rivadavia.
Para el cuerpo técnico del “Rojo”, la competencia representó una oportunidad para medir el nivel de los chicos frente a equipos con otras experiencias y, al mismo tiempo, ofrecerles vivencias fundamentales para su desarrollo.
Cárdenas remarcó que viajar también implica aprender a desenvolverse fuera de casa, convivir con los compañeros y asumir pequeñas responsabilidades cotidianas.
“Ellos viven el tema de viajar, de dormir solos, sin los padres, de poder hacer su cama, tener su ropa ordenada y convivir días sin ellos. Les sirve para su crecimiento más allá de lo que fue ir a jugar al fútbol”, señaló.
La propuesta, así, trascendió lo estrictamente deportivo: fue una oportunidad para fortalecer la autonomía, la convivencia y los vínculos entre los integrantes del grupo.
Preparación, esfuerzo y adaptación al fútbol de cancha abierta
Uno de los desafíos que afrontó Independiente fue adaptarse a las condiciones de juego que predominan en Comodoro Rivadavia. Según explicó el entrenador, en Río Gallegos gran parte de la actividad infantil se desarrolla en el futsal, mientras que los equipos de aquella ciudad compiten durante buena parte del año al aire libre.
Por ese motivo, durante aproximadamente dos meses y medio, los chicos realizaron una preparación especial para llegar en las mejores condiciones al torneo. Los entrenamientos incluyeron la adaptación a distintos horarios y a las condiciones climáticas características de la región, como la lluvia, el viento y el frío.
“Durante estos dos meses y medio los hemos podido preparar de la mejor manera”, contó Cárdenas, quien reconoció que la modalidad de competencia podía representar una desventaja inicial, pero destacó la respuesta del grupo.
“Con trabajo y mucho esfuerzo hemos podido lograr un gran resultado”, sostuvo.
El segundo puesto adquirió así un valor especial para una categoría que continúa dando sus primeros pasos en el fútbol competitivo.
El apoyo de las familias, una pieza fundamental
Detrás del viaje hubo un importante trabajo colectivo. Las familias de los jugadores se organizaron durante casi dos meses para reunir los fondos necesarios y garantizar la participación de los chicos.
Entre las actividades realizadas estuvieron la venta de entradas, la organización de bufés, encuentros y un mate bingo, una de las iniciativas que más contribuyó a recaudar dinero.
“Quiero agradecerles a las familias el gran laburo que hicieron previo a este viaje. Trabajaron incansablemente durante dos meses casi para poder lograrlo”, expresó el entrenador.
Cárdenas también destacó la colaboración de Talleres y del profesor Marcelo, de Ahoniken, quienes facilitaron la participación de jugadores para completar el plantel. A su vez, Independiente cedió futbolistas para que pudieran competir con otros equipos, en una dinámica que refleja la importancia de la cooperación entre instituciones durante las etapas formativas.
“Sin el apoyo de ellos esto no sería posible”, afirmó sobre el acompañamiento familiar.
Independiente y el sueño de seguir creciendo
La participación en Comodoro se inscribe en un proceso de crecimiento que el club busca consolidar desde sus divisiones infantiles. Cárdenas estimó que la institución cuenta con alrededor de 200 a 300 chicos en fútbol y cerca de 400 integrantes si se suma la actividad de vóley.
Uno de los principales objetivos de la dirigencia y los profesores es contar con una cancha de fútbol de césped sintético, un proyecto que esperan concretar para fortalecer la formación y ampliar las posibilidades deportivas de los chicos.
“Estamos con mucha ansiedad esperando nuestra ansiada cancha de fútbol, el césped sintético. Estamos a la espera de ese sueño”, manifestó.
El entrenador también destacó el trabajo que se viene realizando junto a otros clubes para recuperar y fortalecer la competencia de fútbol infantil al aire libre a través de la Liga Sur. Actualmente, los chicos disputan encuentros en canchas de siete y nueve jugadores, con la expectativa de avanzar progresivamente hacia el fútbol de once.
La intención es construir una base sólida que permita a los jóvenes continuar su desarrollo dentro de la institución. En ese sentido, Cárdenas expresó su deseo de que alguno de los pequeños que participó del torneo, junto con las generaciones que vienen detrás, pueda llegar a integrar la primera división de Independiente.
El club también busca ampliar las oportunidades para las categorías de mayor edad, con el objetivo de evitar que los futbolistas deban buscar otros destinos por falta de continuidad dentro de la estructura formativa.
Un subcampeonato para recordar
Con el trofeo de segundo puesto como símbolo de la experiencia, los chicos regresaron a Río Gallegos después de competir, compartir y superar nuevos desafíos. El resultado deportivo fue importante, pero para el cuerpo técnico el verdadero premio estuvo en la respuesta del grupo y en todo lo que aprendieron durante el viaje.
“Ellos siempre superaron todo tipo de expectativas. La verdad, estamos orgullosos, felices. Fue algo increíble”, resumió Cárdenas durante la entrevista con LU12 AM680.
El subcampeonato en Comodoro Rivadavia dejó una señal alentadora para el fútbol infantil de Independiente: detrás de cada partido hay horas de entrenamiento, familias comprometidas, profesores que acompañan y una institución que apuesta a crecer desde sus bases.
Para los pequeños del “Rojo” de la calle Alvear, la copa ya tiene un lugar especial. Pero el recuerdo más importante será el de una experiencia compartida que los ayudó a crecer dentro y fuera de la cancha.
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