La crisis económica impacta de lleno en la alimentación de los argentinos. Comer cada vez es más complejo y, ante la problemática de precios en alza, los vecinos deben buscar alternativas para poder llenar la heladera.
Las carnes y panificados son de los productos más caros, que se suman a los lácteos y verduras, que suelen tener alzas y bajas dependiendo de varios factores, entre económicos y climáticos.
Además de ser productos caros, son básicos para garantizar una alimentación completa y, por ende, conseguirlos a buen precio es fundamental.

La Opinión Austral recorrió comercios y supermercados locales para conocer el panorama. En algunas cadenas ofrecen bandejas que, en general, no superan los 200 gramos. Se trata de cortes como palomita o bife de chorizo de novillito que pueden encontrarse entre los 170 y 300 pesos. Una alternativa que apunta al consumo individual, más que familiar.
Otros cortes, como la milanesa de nalga, se encuentran por 1.500 pesos el kilo o la más económica, roast beef, por 1.096 pesos el kilo. Como opción económica, el pollo congelado por kilo se puede adquirir por 319 pesos.
Las hamburguesas que preparan las carnicerías suelen ser las más pedidas.
En las carnicerías el panorama difiere bastante, ya que cuentan con más opciones y esto permite variar y amoldarse un poco más al bolsillo de los vecinos.
¿Lo más vendido? Las hamburguesas caseras que preparan, por ejemplo, en una carnicería ubicada en Gobernador Mayer y que las vende a 700 pesos el kilo. Sin embargo, como señaló uno de los comerciantes a La Opinión Austral, las carnes rojas están imposibles.
Las carnes rojas oscilan entre los 1.200 y 2.200 por kilo, dependiendo el corte.
“Están desde los 1.300 para arriba, el peceto es el corte más caro y lo tenemos a 2.200 pesos, por eso lo que más sale acá son las hamburguesas, que la gente viene directamente en búsqueda de eso”, detalló.
Otra carnicería, ubicada en la calle Chile, ofrece más variedad y otros precios, dependiendo del corte de carne que se busca. Lo más vendido es todo lo que sea para el asado, señaló el carnicero detrás del mostrador. “El comprador de asado no falta nunca, pero el tema es que no es habitual, nosotros necesitamos, como comerciantes, un equilibrio, el que compra asado, pero también el que viene por carne picada o cortes económicos”, describió.
Los precios no difieren demasiado de otras carnicerías y entre lo más económico se encuentra el pollo en sus diferentes variantes. Lo más llevado son las alitas o pechugas. Mientras que en carnes rojas, las hamburguesas y milanesas se pueden encontrar por 850 pesos el kilo.
Lo mismo
Paralelamente, La Opinión Austral pudo saber que en otros rubros los clientes buscan abaratar costos y las compras son cada vez menores.
Por ejemplo, en verdulerías y almacenes ya no se venden casi maples de huevos, sino por unidad. Tampoco el pan: se pide de a “flautitas”. Situación que también se da con las facturas y las empanadas.
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