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La causa judicial que investiga la muerte de Pablo Rufino, ocurrida en las primeras horas del 1° de enero en la localidad de El Calafate, atraviesa horas decisivas. Luego de que ambos imputados fueran llevados a declaración indagatoria, el juez de Instrucción Carlos Albarracín resolvió rechazar los pedidos de excarcelación presentados por las defensas, por lo que Nicolás Torrente y Martín Vallejo continuarán detenidos mientras se avanza en la definición de su situación procesal.

Tal como lo adelantó La Opinión Austral, las indagatorias se desarrollaron entre el domingo y el lunes en el Juzgado de Instrucción, en un contexto de fuerte expectativa pública por un caso que conmocionó a la comunidad.

El primero en declarar fue Nicolás Torrente, señalado como el primer detenido en el marco de la investigación. Ante el magistrado, brindó una versión escueta de los hechos, en la que admitió haber concurrido durante la madrugada del 1° de enero a la vivienda de Rufino junto a Vallejo, pero negó de manera categórica haber participado en un robo o en un forcejeo.

Torrente tras ser detenido. POLICÍA SANTA CRUZ

Según trascendió de fuentes judiciales, Torrente sostuvo que Rufino les abrió la puerta de manera voluntaria y que el motivo de la visita era la supuesta intención de comprar droga. En su relato, afirmó que no existió violencia, ni pelea, ni utilización de armas, y que la víctima sufrió una descompensación repentina que derivó en su caída al suelo. También aseguró que se retiraron del lugar por miedo, al advertir la gravedad de la situación, desligándose así de cualquier responsabilidad directa en el desenlace fatal.

Tras esa declaración, el defensor oficial de Torrente, el doctor Álvaro Aguado, solicitó la excarcelación de su asistido. Sin embargo, este lunes el juez Albarracín rechazó el pedido, entendiendo que aún subsisten riesgos procesales y que la investigación se encuentra en una etapa sensible. De esta manera, Torrente continuará privado de su libertad hasta que se resuelva su situación de fondo.

El lunes fue el turno de Martín Vallejo, quien días atrás se había presentado de manera voluntaria en la Comisaría Primera, luego de verse cercado por el avance de las tareas investigativas. Actualmente permanece alojado en la Comisaría Segunda. A diferencia de Torrente, Vallejo optó por no declarar ante el juez, no presentó escrito alguno y guardó silencio, una decisión adoptada a instancias de su defensor oficial, el doctor Juan Pablo Rosell.

Martín Vallejo se entregó de manera voluntaria este sábado por la mañana en la Comisaría Primera de El Calafate

Fuentes judiciales recordaron que la declaración indagatoria constituye un acto de defensa y que los imputados no están obligados a declarar ni a hacerlo bajo juramento, pudiendo brindar su versión, presentar un escrito o ejercer el derecho a guardar silencio sin que ello implique presunción alguna en su contra. En el caso de Vallejo, su defensa también solicitó la excarcelación, que fue igualmente rechazada por el magistrado, indicaron fuentes consultadas por La Opinión Austral.

Con esta resolución, ambos imputados seguirán detenidos mientras el juez Albarracín analiza el conjunto de la prueba reunida. A partir de ahora, el magistrado cuenta con un plazo legal de diez días para definir la situación procesal de Torrente y Vallejo, lo que incluye la posibilidad de dictar su procesamiento o disponer otra resolución conforme al avance de la causa y a la calificación legal que finalmente se determine.

El hecho que dio origen a la investigación ocurrió en la madrugada del 1° de enero, cuando Pablo Rufino murió tras un episodio violento registrado en su vivienda del barrio Salesiano. La pesquisa permitió establecer que dos personas ingresaron al domicilio y que, en ese contexto, Rufino sufrió una descompensación cardíaca fatal. Si bien la autopsia confirmó que la causa de muerte fue un evento cardíaco, la Justicia investiga si la situación previa fue determinante en el desenlace.

Un móvil policial afuera de la vivienda de Rufino. FOTO: SEÑAL CALAFATE

Desde entonces, la Policía llevó adelante una intensa labor que incluyó allanamientos, análisis de cámaras de seguridad, toma de testimonios y distintas pericias, lo que derivó primero en la detención de Torrente y luego en la entrega voluntaria de Vallejo. La causa continúa en pleno desarrollo y bajo estricta reserva, mientras la comunidad sigue de cerca cada paso judicial.

La negativa a conceder la excarcelación marca un punto clave en la investigación y deja en claro que el juzgado considera que aún restan aspectos sustanciales por esclarecer. En los próximos días, la definición de la situación procesal de los imputados será determinante para el rumbo de una causa que sigue generando conmoción y expectativa en El Calafate.

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