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Un incendio de gran magnitud se desató durante la noche del domingo en la zona oeste de El Calafate, generando alarma entre los vecinos por la intensidad de las llamas y la extensa columna de humo visible desde distintos puntos de la ciudad. El siniestro fue controlado tras un operativo conjunto entre Bomberos de la Policía de Santa Cruz, Bomberos Voluntarios, brigadistas del Consejo Agrario Provincial (CAP), personal de Parques Nacionales y maquinaria municipal.
El jefe de la Zona IV de Bomberos, comisario Pablo Loaiza, afirmó públicamente que el fuego fue intencional. Sin embargo, el informe policial preliminar sostiene que el incendio habría sido accidental por negligencia, producto de colillas de cigarrillos arrojadas sobre pasto seco.
El foco ígneo comenzó alrededor de las 22 horas en un sector de pastizales ubicado dentro de un cañadón detrás de la Ciudad de Ancianos, en el predio de la estancia “La Anita”, una zona de difícil acceso que impidió el ingreso directo de las autobombas.
“El foco estaba a mitad del cañadón y era imposible ingresar con los móviles. Se trabajó de a poco y fue clave el apoyo del Municipio”, explicó Loaiza.
La presencia de vegetación seca y matas negras de hasta dos metros de altura favoreció la rápida propagación del fuego, generando llamas elevadas y una densa nube de humo que afectó a barrios cercanos.
Operativo de emergencia
Ante la magnitud del siniestro, se desplegó un frente de ataque integrado por bomberos de la Policía Provincial, bomberos Voluntarios, brigadistas del CAP, personal de Parques Nacionales, camiones hidrantes y maquinaria vial municipal
Los maquinistas municipales trabajaron en condiciones extremas, abriendo caminos cortafuego muy cerca de las llamas para evitar que el incendio avanzara hacia zonas residenciales.
Además, brigadistas que regresaban del incendio en el Parque Nacional Los Glaciares, en El Chaltén, se sumaron de inmediato al operativo.
“A pesar del cansancio, se acercaron a colaborar. Eso demuestra el compromiso entre instituciones”, destacó el comisario.
Tras varias horas de trabajo coordinado, el fuego fue contenido y se estableció una guardia de cenizas para evitar rebrotes.
El origen del fuego
Según el parte oficial compartido por la Superintendencia de Bomberos, el incendio habría sido accidental, originado por colillas de cigarrillos arrojadas por personas que transitaban por el sector, que tomaron contacto con la pastura seca.
Previamente, en declaraciones a FM Dimensión, Pablo Loiza había asegurado que “fue intencional” ya que “en el medio del cañadón no hay nada que pueda provocar un foco de manera natural”. Además, indicó que vecinos aseguraron haber visto a tres menores de edad salir corriendo del lugar instantes antes de iniciarse el incendio.
Llamado de atención a la comunidad
El comisario realizó un fuerte mensaje preventivo: “Esto no es un juego. Un incendio con viento puede salirse de control en minutos y poner en riesgo vidas humanas. Incluso quienes lo inician pueden quedar atrapados”.
Desde los organismos intervinientes recordaron la prohibición de arrojar colillas, fósforos o residuos en zonas con vegetación. En condiciones de sequía, un solo cigarrillo puede destruir miles de hectáreas y poner en riesgo estancias y viviendas.
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