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La escritora y editora de El Calafate, Lucila Carrizo, participará de la Feria del Libro de Santa Cruz con la presentación de Pioneros del Progreso. De La Gerónima a Nibepo Aike, una crónica histórica que reconstruye la trayectoria de una de las estancias más emblemáticas de la región y, a través de ella, recupera parte de la memoria de los primeros pobladores de la Patagonia.

En la previa del encuentro literario, Carrizo dialogó con LU12 AM680 y contó detalles de un proyecto que comenzó con un antiguo baúl familiar encontrado durante la pandemia y que, cinco años después, se transformó en un libro.

La presentación será el lunes 7 de septiembre a las 18, en el Auditorio Luis Villarreal, donde la autora compartirá además otras facetas de su producción literaria y editorial.

Pioneros del Progreso: una historia familiar que también cuenta a El Calafate

Pioneros del Progreso está construido como una crónica histórica: parte de acontecimientos y personajes reales, pero utiliza herramientas narrativas propias de la literatura para acercar al lector a una historia que atraviesa más de un siglo.

La hostería Nibepo Aike recibe visitantes de todas partes del mundo

El eje es la estancia Nibepo Aike, ubicada sobre el lago Roca y dentro del área de influencia del Parque Nacional Los Glaciares. El establecimiento, que también limita con Chile, conserva una particularidad: desde hace más de cien años permanece vinculado a la misma familia, descendiente de los pioneros croatas que llegaron a la zona a comienzos del siglo XX.

La historia comienza con Santiago Peso y María Martinic, quienes se instalaron en la región alrededor de 1910, cuando el territorio tenía una realidad muy diferente a la actual. La estancia, originalmente denominada La Gerónima, atravesó las distintas transformaciones económicas de la Patagonia.

“Es la historia de la estancia, de la familia, de las decisiones que se han ido tomando y las adaptaciones de la época de las ovejas y la lana al día de hoy, que trabaja con el turismo”, explicó Carrizo.

Pero el libro busca ir más allá de la historia de Nibepo Aike. El recorrido permite observar cómo se fue formando El Calafate, quiénes fueron sus primeros pobladores y de qué manera esas familias se adaptaron a un territorio, una cultura y unas condiciones completamente diferentes.

Santiago Peso, fundador de Estancia La Jerónima que luego fue Nibepo Aike.Gentileza Adolfo Jansma

El origen del proyecto estuvo en un archivo familiar. Durante la pandemia, Adolfo Jansma encontró un baúl que contenía fotografías, recortes y cartas escritas en croata por integrantes de la familia a sus parientes, donde relataban sus experiencias y aventuras en la Patagonia. Ese material despertó la necesidad de conservar y compartir una memoria que, para Carrizo, también forma parte de la identidad colectiva de El Calafate.

“Es un libro que toma un poco toda nuestra historia, contada desde acá, no desde la mirada de afuera, sino desde la mirada de los propios pobladores”, destacó.

Salir de cabalgata es uno de los programas que propone la estancia.Jade Sívori

El regreso a El Calafate que hizo posible el proyecto

La historia del libro también se entrelaza con la propia trayectoria de Carrizo. Nacida y criada en El Calafate, la autora se trasladó a Buenos Aires para estudiar Edición en la Facultad de Filosofía y Letras y desarrolló allí su carrera profesional.

Sin embargo, antes de la pandemia decidió regresar a su ciudad natal. El retorno, que inicialmente podía parecer un cambio personal, terminó siendo determinante para que el proyecto de Pioneros del Progreso pudiera concretarse.

“Previo a la pandemia yo tenía mi vida ya formada en Buenos Aires, mi carrera, mi trabajo, mis amigos, y como una especie de revelación decidí volver a mi Calafate natal”, recordó.

Poco después de instalarse comenzó la pandemia y Carrizo continuó trabajando de manera remota. En 2021, Adolfo Jansma la convocó para trabajar con el material que había encontrado en el baúl. Desde entonces comenzó un proceso que se extendió hasta mayo de este año, cuando finalmente el libro fue publicado.

La obra tiene además una impronta profundamente local. Carrizo estuvo a cargo de la escritura y edición, mientras que las ilustraciones fueron realizadas por la artista calafateña Catalina Sallien. Para la autora, la participación de dos personas nacidas y criadas en El Calafate aporta una dimensión especial al proyecto.

“Valoro mucho que convoquen a dos personas nacidas y criadas en El Calafate para hacer una historia sobre el Calafate. Eso termina de darle al libro una capa de que realmente estamos hablando de algo que es nuestro”, señaló.

Las ilustraciones combinan diferentes técnicas y buscan darle al libro una estética cercana a un cuaderno de viaje, con registros y bocetos que acompañan la reconstrucción histórica.

Una invitación a contar las historias de la Patagonia

Además de su trabajo como autora, Carrizo se desempeña como editora y acompaña a otros escritores en sus proyectos. En la Feria del Libro de Santa Cruz también presentará El lado frío de la cama, el primer título de su serie La Reina de las Flores.

Su participación en el encuentro provincial forma parte de una intención más amplia: visibilizar la producción cultural que surge desde El Calafate y otros puntos de la Patagonia.

“En Calafate y en el sur también se genera cultura y también se escriben libros, se escriben muchísimos libros, hay mucha producción cultural”, sostuvo.

Para Carrizo, además, existe una gran cantidad de historias que todavía esperan ser recuperadas. No necesariamente se trata de acontecimientos extraordinarios, sino de relatos familiares y cotidianos que permiten comprender una comunidad desde otras perspectivas.

María Martinich con sus tres hijas: Niní, Bebé y Porota.Gentileza Adolfo Jansma

“Muchas veces nos esperamos una historia sumamente épica. Y en realidad yo creo que hay muchas historias que conmueven y que importan, que son historias de gente común”, reflexionó.

En ese sentido, puso especial énfasis en las historias de las mujeres que participaron de la construcción de las primeras comunidades patagónicas. “Me conmueven mucho las historias de los pioneros, de las pioneras sobre todo, que han sido muy invisibilizadas a lo largo de la historia”, afirmó.

La autora considera que recuperar esas voces permite construir una mirada propia sobre el territorio. Pioneros del Progreso nace precisamente de esa búsqueda: rescatar documentos, recuerdos y experiencias familiares para convertirlos en una historia que trasciende a sus protagonistas y se incorpora a la memoria de El Calafate.

“Hay todavía mucha tela para cortar en la Patagonia sobre historias que son espectaculares”, concluyó Carrizo, convencida de que muchas veces la realidad ofrece relatos tan sorprendentes que no necesitan ser inventados: “La vida escribe mejor que cualquiera de nosotros”.

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