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Un caso de extrema gravedad que involucra abusos sexuales dentro del ámbito familiar volvió a conmover a la comunidad de El Calafate. La Justicia local ordenó el procesamiento con prisión preventiva de un hombre acusado de haber abusado de su prima durante varios años cuando ella era apenas una niña. La medida fue adoptada tras la finalización de la primera etapa de instrucción de la causa y luego de analizar distintos elementos probatorios reunidos durante la investigación.

La resolución fue firmada por el juez de instrucción Alberto Albarracín, quien consideró que existen indicios suficientes para avanzar en el proceso judicial contra el acusado, hoy mayor de edad, por hechos que habrían ocurrido entre los años en que la víctima tenía entre seis y diez años de edad.

De acuerdo con la reconstrucción del expediente, el imputado era primo de la niña y residía en el mismo domicilio familiar, circunstancia que, según la investigación, habría facilitado la reiteración de los abusos durante un período prolongado.

Según indicó el portal de noticias Señal Calafate, los hechos investigados se habrían extendido durante al menos tres años y habrían ocurrido hasta aproximadamente 2016, cuando el acusado tenía entre 17 y 18 años. La víctima, en ese entonces, era una niña que aún no superaba los diez años.

Durante mucho tiempo el episodio permaneció en silencio. Recién en marzo de 2024, ya siendo joven, la víctima decidió denunciar lo ocurrido ante la Justicia, iniciando así un proceso judicial que comenzó a reunir pruebas, testimonios y pericias destinadas a esclarecer los hechos.

Fuentes judiciales indicaron que la causa se investiga bajo la figura de abuso sexual gravemente ultrajante, una calificación penal agravada por diferentes factores. Entre ellos se destacan el vínculo familiar entre víctima y acusado, la convivencia dentro del mismo hogar y la reiteración de los abusos en el tiempo.

Si bien los hechos denunciados no habrían implicado acceso carnal, la legislación contempla agravantes cuando el agresor se aprovecha de una relación de confianza o de una situación de cercanía familiar para cometer este tipo de delitos.

Uno de los momentos centrales de la investigación fue la declaración de la víctima mediante el sistema de Cámara Gesell, una herramienta judicial diseñada para que niñas, niños o adolescentes puedan relatar situaciones traumáticas en un entorno protegido, acompañados por profesionales especializados. Ese testimonio, sumado a pericias psicológicas y declaraciones testimoniales incorporadas al expediente, fue considerado determinante por el magistrado para avanzar con el procesamiento.

Según trascendió en la investigación, los informes profesionales indicaron que la víctima presenta secuelas psicológicas compatibles con experiencias traumáticas vividas durante la infancia.

Los especialistas detectaron distintos indicadores que reflejan el impacto emocional que habrían tenido los hechos denunciados. Entre ellos se mencionan sentimientos persistentes de angustia, vergüenza, recuerdos fragmentados vinculados a la niñez y conductas autolesivas, aspectos que fueron analizados en el marco de las evaluaciones psicológicas realizadas durante la causa.

Estos elementos, junto con el relato brindado en la Cámara Gesell y el resto de las pruebas reunidas, llevaron al juez a considerar que existían fundamentos suficientes para dictar el procesamiento con prisión preventiva del acusado, quien quedó detenido a disposición de la Justicia.

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