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La Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares informó que entre el lunes 16 y martes 17 de febrero se procederá al cierre del histórico Campamento De Agostini y del camino de acceso, debido al riesgo de inundación súbita asociado al desborde del lago glaciar Torre.

En paralelo, se habilitará un nuevo emplazamiento del área de acampe, que fue acondicionado durante los últimos meses. Desde el organismo aclararon que la medida no afecta el acceso al sendero Cerro Torre, sino únicamente la relocalización del espacio destinado a pernocte.

La decisión se basa en informes técnicos elaborados por el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) y especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

Los estudios advierten que la actual área de acampe se encuentra dentro de una zona con riesgo de inundación súbita asociado al desborde del lago glaciar Torre, fenómeno conocido internacionalmente como Glacial Lake Outburst Flood (GLOF).

Según detallaron, existen escenarios de distinta magnitud, todos con potencial de afectación directa tanto sobre el campamento como sobre el tramo final del sendero que miles de visitantes recorren cada año.

“El objetivo no es generar alarma sino anticiparse a posibles eventos con medidas concretas de mitigación”, indicaron los técnicos.

Que pasaría si hay un GLOF

La doctora Mariana Correas González, investigadora del CONICET en el Instituto Argentino de Nivología y Glaciología (IANIGLA) explicó en una entrevista con FM Dimensión las posibles consecuencias de un GLOF e hizo hincapié en que se trata de eventos poco frecuentes, pero de gran magnitud. A diferencia de las crecidas provocadas por lluvias intensas, una inundación de este tipo se caracteriza por un aumento súbito y violento del caudal.

“No avisa, ocurre en muy pocos minutos”, señaló, y agregó que los caudales estimados en distintos estudios podrían ser entre 10 y 100 veces superiores a los aumentos habituales del río Fitz Roy por precipitaciones. En algunos escenarios, se calcula que podrían circular hasta mil metros cúbicos de agua por segundo.

Además, explicó que no se trata solo de agua. “Estas inundaciones arrastran bloques de roca del tamaño de un auto o de una habitación, troncos y sedimentos”, lo que incrementa su poder destructivo y puede generar nuevos taponamientos temporarios en el cauce del río, haciendo que el proceso sea dinámico y difícil de anticipar en detalle.

Según los modelados realizados, todos los escenarios contemplan afectación en la margen sur del río Fitz Roy, y el área donde se encuentran instalaciones de Vialidad. En escenarios de mayor magnitud, podrían verse comprometidos otros sectores, como el Centro de Visitantes del PN Los Glacires, áreas cercanas al CARRI y una zona donde se proyecta urbanizar. Inclusive se prevé la construcción de un espacio deportivo.

Un punto especialmente sensible es el puente de acceso a El Chaltén, que la investigadora definió como una infraestructura crítica. “El puente es clave para la vida de la comunidad. Hay antecedentes de puentes que resistieron este tipo de eventos y otros que no. Acá se necesita un estudio específico”, advirtió.

El informe técnico: inestabilidad en el Cerro Solo

El primer estudio, dado a conocer por Ahora Calfate,  fue realizado en 2019 por SEGEMAR y señala que la ladera norte del Cerro Solo presenta procesos de inestabilidad que podrían derivar en movimientos de masa.

Los especialistas detectaron deslizamientos superficiales y acumulación de material suelto en pendiente pronunciada, factores que incrementan la vulnerabilidad del sector.

El principal escenario de preocupación contempla que, en un evento extremo, el ingreso repentino de grandes volúmenes de material en la Laguna Torre genere una ola de desborde hacia el valle, con impacto sobre el ecosistema y la infraestructura turística.

El mapa de zonificación incluido en el estudio muestra que sectores del sendero a Laguna Torre, áreas ribereñas y la antigua zona de acampe se encuentran dentro de la franja susceptible de afectación.

Aunque se trata de eventos de baja probabilidad pero alto impacto, los especialistas recomiendan acciones inmediatas y preventivas.

La relocalización del Campamento De Agostini responde a una de las acciones de corto plazo establecidas en el informe técnico. La actual ubicación se encuentra dentro de la zona de mayor exposición ante una eventual crecida repentina.

El traslado a un sector seguro permitirá reducir sustancialmente la vulnerabilidad de los turistas, garantizando la continuidad de la experiencia de acampe sin comprometer la seguridad.

Además, se reforzará la señalización en el sendero a Laguna Torre, incorporando cartelería informativa sobre riesgos naturales, indicaciones claras de vías de evacuación y normas de seguridad para visitantes.

La Intendencia solicitó a los visitantes leer atentamente la señalización y respetar las indicaciones del personal de la Asociación Amigos del PNLG y de los trabajadores del Parque Nacional, a fin de garantizar la seguridad y el uso responsable del área habilitada.

Estrategias de mediano y largo plazo

El documento técnico no se limita a acciones urgentes. También propone:

  • Obras de ingeniería para estabilizar la ladera del Cerro Solo.
  • Instalación de un sistema permanente de monitoreo geotécnico y climático.
  • Sensores para registrar movimientos del terreno y precipitaciones.
  • Ordenamiento territorial en el área de influencia de Laguna Torre.

La implementación de un sistema de alerta temprana permitiría anticipar situaciones críticas, tal como ya ocurre en otras regiones de montaña del mundo.

Mientras tanto, las autoridades avanzan en la implementación de medidas técnicas y estructurales que permitan minimizar riesgos futuros en uno de los sectores más visitados de la Patagonia argentina.

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