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Un violento tiroteo durante la tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca, en lo que las autoridades investigan como un atentado contra Donald Trump, desató momentos de pánico en uno y tensión en uno de los eventos políticos más importantes de Estados Unidos. Las autoridades confirmaron que el atacante fue identificado como Cole Allen, un profesor de 31 años originario de Torrance, California. El presidente Trump calificó el hecho como obra de un “lobo solitario desequilibrado”.
Según los registros académicos, Allen se graduó como ingeniero mecánico en el prestigioso Instituto de Tecnología de California (CalTech) en 2017.
Posteriormente, en 2025, obtuvo una maestría en Ciencias de la Computación en la Universidad Estatal de California-Dominguez Hills. Sus exprofesores lo describieron como un alumno ejemplar que solía sentarse en la primera fila de la clase.
“Fue un muy buen estudiante, siempre prestando atención y amable. Estoy muy sorprendido de ver la noticia”, expresó Bin Tang, uno de sus docentes universitarios, tras conocerse la detención.
Allen trabajaba desde hacía seis años en C2 Education, una empresa dedicada a la preparación de exámenes de ingreso universitario. En 2024, la compañía lo había distinguido como “maestro del mes” por su desempeño docente.
Además de su labor como profesor, el sospechoso se definía como un desarrollador de videojuegos independiente. De hecho, ya había publicado un título basado en química molecular en la plataforma Steam y trabajaba en un nuevo proyecto de combate espacial.
Registros públicos también revelaron que realizó una donación de 25 dólares a la campaña presidencial de Kamala Harris en octubre de 2024, aunque las autoridades no han establecido una motivación política clara detrás del ataque.
Un vecino del sospechoso indicó que Allen podría estar “dentro del espectro autista”, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente.
Cómo ocurrió el tiroteo en la Casa Blanca
El incidente se produjo alrededor de las 8:30 p. m. del sábado, mientras se desarrollaba la cena en el hotel Washington Hilton con la presencia del presidente Donald Trump y unos 2.500 invitados.
De acuerdo con el jefe de policía de Washington D.C., Jeffrey Carroll, el atacante ingresó al hotel tras alquilar una habitación y posteriormente se dirigió rápidamente hacia el salón principal. Allí, abrió fuego cerca del control de seguridad interno.
Allen portaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos, lo que generó una situación de alto riesgo en un evento con múltiples figuras políticas y mediáticas de alto perfil.
El Servicio Secreto actuó de inmediato, evacuando al presidente Trump del lugar mientras miembros de su gabinete se resguardaban bajo las mesas antes de ser retirados.
Testigos describieron momentos de caos tras escucharse entre cuatro y ocho disparos. Un agente de seguridad resultó herido, aunque el impacto fue detenido por su chaleco antibalas.
También se reportaron heridos leves durante la evacuación, incluyendo una funcionaria que sufrió un hematoma facial y un adulto mayor que abandonó el lugar con dificultad.
Cole Allen fue reducido en el lugar por agentes de seguridad. Imágenes difundidas muestran al sospechoso esposado en el suelo mientras era custodiado por oficiales.
Posteriormente, agentes del FBI allanaron su vivienda en California como parte de la investigación.
La fiscalía federal informó que Allen enfrenta cargos por uso de arma de fuego durante un delito violento y agresión a un agente federal.
Trump: “Un lobo solitario desequilibrado”
En una conferencia de prensa posterior, el presidente Donald Trump calificó al atacante como un “lobo solitario desequilibrado” y aseguró que no parece existir una amenaza adicional para la población.
El mandatario explicó que no identificó inmediatamente el peligro: “Oí un ruido y pensé que era una bandeja cayendo. Oímos ese ruido, y era o una bandeja o una bala. Tenía la esperanza de que fuera una bandeja”, dijo.
También describió al atacante “Era rápido, corría a toda velocidad” y “atacó desde 50 yardas de distancia”.
“Probablemente un lobo solitario desequilibrado” que “tenía un aspecto bastante malvado”, aseguró.
Trump también descartó, por el momento, que el ataque esté relacionado con conflictos internacionales, incluyendo la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Luego, a través de sus redes sociales, Trump elogió a las fuerzas del orden por actuar con rapidez.
“Una noche memorable en Washington D.C.: el Servicio Secreto y las fuerzas del orden hicieron un trabajo fantástico. Actuaron con rapidez y valentía”, escribió Trump en Truth Social, donde publicó una foto del sospechoso.
“El tirador ha sido detenido, y he recomendado que ‘DEJEMOS QUE EL ESPECTÁCULO CONTINÚE’, pero me guiaré completamente por las fuerzas del orden”, añadió
Fallas de seguridad bajo investigación
Uno de los puntos clave de la investigación gira en torno a cómo el atacante logró ingresar armado al hotel.
Según testimonios, Allen habría salido de una sala sin vigilancia cercana a la entrada, donde aparentemente ocultaba las armas en una bolsa.
El sistema de seguridad del evento incluía un control exterior básico y un chequeo más estricto antes del ingreso al salón principal, lo que podría haber sido aprovechado por el atacante.
El ataque ha generado preocupación sobre la seguridad en eventos de alto perfil en Washington D.C., especialmente considerando antecedentes como el intento de asesinato contra Ronald Reagan en el mismo hotel en 1981.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, que se encontraba sentado con el New York Post a unos 12 metros del presidente, dijo poco después: “Esperaba que la sala no hubiera sido allanada”.
“Había muchos objetivos de alto valor en la sala”, dijo Bessent. “El presidente y el vicepresidente estaban en el escenario”.
A pesar del incidente, Trump aseguró que la cena será reprogramada en los próximos 30 días y reafirmó su intención de continuar con su agenda política sin cambios.
“Quiero vivir porque quiero hacer grande a este país”, declaró el presidente.
Las autoridades continúan analizando los antecedentes y motivaciones de Cole Allen, mientras descartan por ahora la participación de terceros.
El caso sigue abierto y se espera que en los próximos días se revelen más detalles sobre el perfil psicológico del atacante y posibles fallas en los protocolos de seguridad.
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