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¿Cómo pudo un periodista de The New York Times hablar directamente con el presidente de Estados Unidos apenas minutos después de que anunciara un hecho histórico como la captura de Nicolás Maduro? Esa es la pregunta que busca responder el propio protagonista en la nota titulada “Por qué llamé al presidente Trump a las 4:30 a. m.”, publicada en la sección Times Insider, donde el medio explica el trabajo interno de sus periodistas y el detrás de escena de sus coberturas.

Tyler Pager, reportero acreditado en la Casa Blanca, fue el primero en conseguir declaraciones directas de Donald Trump tras el anuncio de la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, convirtiéndose en la primicia informativa sobre el operativo estadounidense en Venezuela.

En esa primera nota publicada por The New York Times, basada en una llamada telefónica directa con el presidente, Trump calificó la acción militar como “brillante” y celebró el resultado de la operación. Según relató, el operativo se llevó a cabo en Caracas alrededor de las 2:00 de la madrugada, con la participación de helicópteros, y culminó con la captura del líder venezolano y su esposa.

Consultado sobre si la operación contó con autorización del Congreso de Estados Unidos, Trump evitó brindar precisiones y se limitó a adelantar que ofrecería más detalles en una conferencia de prensa posterior.  La entrevista posicionó a Pager y a The New York Times como los primeros en acceder a la palabra presidencial tras uno de los hechos políticos y militares más relevantes de los últimos años en la región.

Horas después,  Pagerrelató en primera persona cómo logró comunicarse con ekl mandatario estadounidense en plena madrugada, tras el anuncio del operativo estadounidense en Venezuela.

A continuación, la nota original:

“Por qué llamé al presidente Trump a las 4:30 a. m.”

Por Tyler Pager
Reportando desde el hotel Residence Inn by Marriott West Palm Beach Downtown, desde donde llamé esta mañana al presidente Trump.

A las 4:21 a. m. del sábado, el presidente Donald Trump anunció en las redes sociales que Estados Unidos había capturado a Nicolás Maduro, líder de Venezuela. Diez minutos después, Tyler Pager, reportero de The New York Times asignado a la Casa Blanca, llamó a Trump. Después de tres timbradas, los dos estaban en comunicación.

Y a las 9:45 a. m., Pager estaba en Mar-a-Lago, el club privado y residencia de Trump en Florida, para pasar el control de seguridad antes de la conferencia de prensa del presidente.

El presidente Trump habla en una rueda de prensa en Mar-a-Lago, Palm Beach, Florida, el sábado.Credit…Tierney L. Cross/The New York Times

Esta mañana, Tyler compartió más información sobre la llamada y los acontecimientos. He aquí la conversación editada y condensada.

Empecemos por el principio. ¿Cuándo y cómo te enteraste del ataque estadounidense en Venezuela, y qué hiciste a continuación?

Me desperté poco después de la 1 a. m. de la madrugada del sábado, después de que nuestro colega Anatoly Kurmanaev, quien se encuentra en Venezuela, envió un mensaje a un grupo de periodistas y editores informando que Caracas había sido bombardeada. Inmediatamente empecé a enviar mensajes de texto a las fuentes para intentar averiguar qué estaba pasando. Como la operación aún estaba en marcha, los funcionarios de la Casa Blanca y del gobierno dudaban en responder. No querían hacer nada que pudiera poner en peligro la misión.

Mis colegas y yo llevamos casi un año cubriendo la campaña de presión del gobierno de Trump contra el gobierno de Maduro, e informamos que altos funcionarios estaban elaborando planes que incluían intentar capturar a Maduro. Así que cuando se informó por primera vez de las explosiones, tuvimos la fuerte sensación de que Estados Unidos estaba implicado.

Tuvimos la confirmación oficial a las 4:21 a. m., cuando el presidente publicó en Truth Social que Estados Unidos había capturado a Maduro y a su esposa y los había sacado vía aérea de Venezuela.

¿Cómo se llama por teléfono al presidente? ¿Te sorprendiste cuando contestó? ¿Contestó él directamente o lo conectaron a la llamada?

Simplemente lo llamé directamente y contestó. No me sorprendió tanto porque los hábitos telefónicos del presidente están bastante bien documentados: suele responder a las llamadas de los periodistas.

Dijo: “Hola”, y fui directo al grano. Le dije que llamaba de The New York Times y que tenía preguntas sobre el operativo.

Tienes el número del celular del presidente Trump. ¿Con qué frecuencia lo has utilizado? ¿Tienes algún límite para la frecuencia con que lo llamas?

Es la primera vez que llamo al presidente a su celular. Hay un listón muy alto para contactar directamente con él, y solo lo llamé tras consultarlo con Dick Stevenson, el jefe de la oficina de Washington.

¿Cómo decides qué preguntar?

Inmediatamente después de que Trump anunció que Estados Unidos había capturado a Maduro tuvimos muchas preguntas. Las dos más importantes: ¿pidió el presidente autorización al Congreso para llevar a cabo esta misión? ¿Cuáles serían los siguientes pasos para Venezuela?

¿Suele pedir que se llame a la oficina de prensa de la Casa Blanca?

En nuestra breve conversación, no se quejó de que lo hubiera llamado. Al mismo tiempo, no respondió realmente a mis preguntas, sino que me indicó que sintonizara su conferencia de prensa unas horas más tarde.

¿Tenías preguntas preparadas? ¿Cuánto duró la llamada?

Hice cuatro preguntas —en 50 segundos— antes de que el presidente colgara.

¿Qué te dice el hecho de que contestara al teléfono y respondiera algunas preguntas?

Trump lleva décadas hablando con periodistas, desde su época de promotor inmobiliario en Nueva York. Y sabemos que le gusta ser accesible, no solo con los periodistas, sino también con los legisladores, el personal, los amigos y los líderes extranjeros. Sin duda, es un estilo diferente al de sus predecesores.

Como punto de comparación, durante los cuatro años que cubrí la presidencia de Joe Biden nunca tuve una entrevista con él. Y eso que lo intenté. Incluso cuando trabajaba en un libro sobre las elecciones presidenciales de 2024, mis esfuerzos por entrevistarlo se vieron frustrados, hasta que logré contactarlo directamente por su celular.

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