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Los comicios comenzaron a las 8 y se extenderán hasta las 17, hora de Brasilia, el mismo horario que en la Argentina. Unos 158 millones de brasileños están convocados a las urnas para elegir al próximo presidente, renovar parte del Congreso y definir las 27 gobernaciones, incluida la del Distrito Federal.
El actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, votó en el colegio electoral de São Bernardo do Campo, en la región del ABC paulista. Lo hizo acompañado por dirigentes de su espacio político, entre ellos Marina Silva, Simone Tebet, Fernando Haddad y el vicepresidente Geraldo Alckmin.
“Estoy con mucha confianza. Agradezco a toda la sociedad”, afirmó Lula ante la prensa después de emitir su voto. También sostuvo que los brasileños concurren a las urnas pensando en “nuestros hijos” y “nuestro futuro”.
Por su parte, Flávio Bolsonaro, senador y candidato del Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, votó en Río de Janeiro. Tras sufragar, sostuvo que “Brasil necesita un cambio” y planteó su candidatura como una alternativa al actual gobierno.
“Quiero que Brasil elija a su presidente hoy”, afirmó el candidato opositor.
La elección tiene 13 fórmulas presidenciales, pero la atención está concentrada en Lula y Flávio Bolsonaro. Las encuestas previas mostraron una disputa estrecha entre ambos y no anticipan que alguno consiga superar el 50% de los votos válidos necesarios para evitar una segunda vuelta.
Lula busca su cuarto mandato y Flávio Bolsonaro promete un cambio
Lula, de 80 años, busca conseguir un cuarto mandato presidencial y anunció que será el último. El dirigente de izquierda centró buena parte de su campaña en la defensa de la soberanía brasileña y en los resultados de su gestión.
Después de votar, el presidente destacó los avances de su gobierno y afirmó: “Hemos conseguido recuperar a Brasil, controlando la inflación, realizando una verdadera revolución educativa”.
Su principal adversario es Flávio Bolsonaro, de 45 años. El senador llegó a la contienda con el respaldo político de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien fue condenado a 27 años de prisión por el intento de golpe de Estado posterior a su derrota electoral de 2022.
Flávio Bolsonaro prometió que, si llega a la Presidencia, solicitará una amnistía para su padre y para los partidarios condenados. Durante la campaña también cuestionó el sistema de votación electrónica, aunque posteriormente afirmó que respetaría los resultados de los comicios.
La elección vuelve a enfrentar a dos sectores que concentran buena parte de la polarización política brasileña. La disputa atraviesa territorios con realidades muy diferentes, desde comunidades de la Amazonia y regiones agrícolas del sur hasta las favelas de las grandes ciudades.
Qué se vota y cuándo podría definirse la elección
Además de presidente y vicepresidente, los brasileños elegirán a 513 integrantes de la Cámara de Diputados y 54 senadores, equivalentes a dos tercios de la Cámara alta. También se definirán las autoridades de los 27 estados y del Distrito Federal.
Cada elector debe realizar seis selecciones en la urna electrónica: diputado federal, diputado estadual o distrital, dos senadores, gobernador y presidente. El voto es obligatorio para los brasileños alfabetizados de entre 18 y 70 años, mientras que es optativo para los jóvenes de 16 y 17, los mayores de 70 y las personas analfabetas.
Para ganar en primera vuelta, un candidato presidencial o a gobernador debe obtener más de la mitad de los votos válidos, sin contar los sufragios blancos y nulos.
En caso de que ningún candidato alcance ese porcentaje, los dos más votados competirán en una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre. Los primeros resultados de la primera vuelta comenzarán a conocerse pocas horas después del cierre de las urnas.
El próximo gobierno asumirá un mandato de cuatro años a partir del 5 de enero de 2027.
Seguridad, democracia y el rumbo internacional de Brasil
El Ministerio de Defensa movilizó 26.500 militares para apoyar la primera vuelta electoral. El operativo alcanza a 482 municipios de 12 estados y contempla 8.827 lugares de votación, con efectivos de la Marina, el Ejército y la Fuerza Aérea.
El despliegue tiene como objetivo garantizar la seguridad, el funcionamiento de las mesas y el derecho al voto en zonas que presentan dificultades de acceso.
La elección también tendrá consecuencias sobre la política exterior de Brasil. El resultado definirá el rumbo de las relaciones con Estados Unidos, China y los países de América Latina. Una eventual continuidad de Lula mantendría a Brasil entre los principales gobiernos de izquierda de la región, mientras que un triunfo de Flávio Bolsonaro modificaría esa orientación política.
La relación con Washington constituye otro de los puntos de atención. Durante el gobierno de Lula se produjeron tensiones con Estados Unidos, mientras que Donald Trump mantiene una alianza política con Jair Bolsonaro. Flávio Bolsonaro ha planteado una relación más cercana con Washington.
En paralelo, el resultado legislativo será clave para el futuro del Supremo Tribunal Federal. El próximo presidente podrá designar hasta cuatro de los 11 integrantes de la Corte, aunque el Senado deberá aprobar esas nominaciones.
La democracia también ocupa un lugar central en la jornada. Jair Bolsonaro fue condenado por el intento de golpe de Estado y Flávio Bolsonaro prometió impulsar una amnistía para su padre y otros condenados. Lula, por su parte, defendió el sistema electoral brasileño y sostuvo que no permitirá que quienes amenacen la democracia alteren la voluntad popular.
Amazonia, economía y los otros candidatos
La protección de la Amazonia es otro de los temas que atraviesan la elección, aunque tuvo menor presencia durante la campaña. La deforestación cayó durante la administración de Lula, quien prometió erradicarla para 2030, aunque recibió críticas por respaldar la exploración petrolera cerca de la desembocadura del río Amazonas.
Flávio Bolsonaro, en tanto, evitó atribuir el calentamiento global exclusivamente a la actividad humana y prometió terminar con la deforestación para 2029. Su respaldo a la agroindustria generó cuestionamientos sobre el cumplimiento de ese objetivo.
Aunque la pelea electoral está concentrada en Lula y Flávio Bolsonaro, otros 11 candidatos presidenciales participan de la primera vuelta. Entre ellos aparecen Augusto Cury, Ronaldo Caiado, Renan Santos, Romeu Zema, Clariana Barão, Samara Martins, Rui Costa Pimenta, Edmilson Costa, Hertz Dias, Leonardo Avalanche y Wilson Grassi.
Mientras avanza la votación en todo el territorio brasileño y en los consulados del exterior, la atención está puesta ahora en el cierre de las urnas y el comienzo del escrutinio. Con Lula y Flávio Bolsonaro ya votados y millones de ciudadanos todavía convocados a participar, Brasil se encamina hacia una jornada cuyo resultado definirá el rumbo político, institucional e internacional del país para los próximos cuatro años.
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