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Los mercados financieros internacionales iniciaron la semana con fuertes caídas en las principales bolsas del mundo, en medio de la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y la disparada del precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril. La combinación de tensión geopolítica, incertidumbre energética y temores inflacionarios provocó una reacción inmediata de los inversores, que optaron por vender acciones y buscar activos considerados refugio.

La volatilidad se intensificó en la segunda semana de guerra en Medio Oriente, mientras el estrecho de Ormuz continúa prácticamente bloqueado y complica el flujo de petróleo desde el Golfo Pérsico hacia los principales mercados del mundo.

La suba del petróleo golpea a las bolsas globales

La escalada del precio del crudo se convirtió en el principal factor que explica el retroceso de los mercados bursátiles. Durante la madrugada, el valor del petróleo registró un salto superior al 25%, lo que encendió alarmas sobre el impacto que podría tener en la economía global.

El barril de Brent, referencia para Europa, llegó a acercarse a los 120 dólares antes de moderarse hasta los 105,5 dólares, lo que representa un aumento cercano al 13,8%. En paralelo, el crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, también rozó los 120 dólares y luego retrocedió hasta los 102,9 dólares, con una suba de 13,3%.

La disparada del petróleo se vincula directamente con el bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que circula cerca del 20% del petróleo mundial. La interrupción parcial del tránsito marítimo genera un fuerte temor a una crisis de abastecimiento.

Europa abre la semana con fuertes pérdidas

Las bolsas europeas registraron importantes caídas en las primeras operaciones de la jornada. Los principales índices del continente operaron en rojo en un contexto marcado por la incertidumbre energética y la continuidad del conflicto en Medio Oriente.

Entre los retrocesos más importantes se destacaron:

  • París: -2,72%
  • Fráncfort: -2,51%
  • Milán: -2,79%
  • Londres: -2,71%
  • Madrid: -3,22%

En ese contexto, el índice Euro Stoxx 50 se desplomó un 2,76%. En España, el Ibex 35 cayó un 2,81% y quedó por debajo de los 17.000 puntos, acumulando una pérdida cercana al 10% desde el inicio del conflicto.

Los analistas del mercado advierten que el movimiento podría dejar de ser una simple corrección técnica y transformarse en un ajuste más profundo si los principales índices superan el umbral de caída del 10% respecto de sus máximos recientes.

Asia sufre el impacto del shock energético

El impacto del aumento del petróleo se sintió con fuerza en Asia, región que abrió las operaciones tras el salto de los precios energéticos.

El índice Nikkei 225 de la bolsa de Tokio cerró con una caída de 6,59%, mientras que el índice KOSPI de Corea del Sur retrocedió 8,1%. En otros mercados de la región también se registraron bajas, aunque más moderadas.

El índice Hang Seng de Hong Kong cayó 2,45%, mientras que el Shanghai Composite retrocedió cerca de 0,99%.

La situación genera especial preocupación en economías altamente dependientes de las importaciones de energía. Japón aparece entre los países más expuestos, ya que aproximadamente el 95% del petróleo que consume proviene de Medio Oriente.

Ante este escenario, el gobierno japonés analiza liberar parte de sus reservas estratégicas, que actualmente equivalen a unos 254 días de consumo interno.

Wall Street anticipa una jornada negativa

La tendencia bajista también se reflejó en los contratos de futuros de Wall Street, que anticiparon una apertura negativa en Estados Unidos.

En las primeras operaciones del premarket, el futuro del índice Dow Jones registró una caída de 1,89%. El S&P 500 retrocedió 1,86%, mientras que el Nasdaq-100, con fuerte presencia de empresas tecnológicas, cayó 2,15%.

El índice Russell 2000, que agrupa a compañías de menor capitalización, mostró un descenso aún mayor de 3,51%.

Estos movimientos reflejan la cautela de los inversores frente a la posibilidad de que el aumento del petróleo provoque un nuevo repunte de la inflación global y eleve los costos de producción en distintos sectores.

Aumenta la volatilidad en los mercados

La incertidumbre también se reflejó en el aumento de los indicadores de volatilidad. El índice VIX, conocido como el “índice del miedo”, subió alrededor de un 12% y alcanzó los 29,43 puntos.

Este indicador mide la expectativa de variaciones en el mercado estadounidense y suele incrementarse en momentos de crisis o inestabilidad financiera.

El aumento del VIX refleja la preocupación de los inversores ante la posibilidad de que el conflicto en Medio Oriente derive en un shock energético prolongado.

El gas europeo también se dispara

La crisis energética no se limita al petróleo. El precio del gas natural en Europa también registró un fuerte aumento.

El contrato de futuros TTF holandés, referencia del mercado europeo, subió más de un 15% hasta alcanzar los 61,7 euros por megavatio hora. La suba se vincula con el temor a que el conflicto afecte las exportaciones de gas natural licuado provenientes del Golfo.

La posibilidad de interrupciones en el suministro energético agrega presión a los mercados y aumenta el riesgo de un impacto económico más amplio.

El G7 analiza liberar reservas de petróleo

Ante el escenario de tensión energética, los países del G7 convocaron a una reunión para analizar posibles medidas de emergencia.

Entre las alternativas que evalúan las principales economías industrializadas figura la liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo para incrementar la oferta y moderar los precios internacionales.

La decisión aparece como una de las principales herramientas para intentar estabilizar el mercado mientras persistan las dificultades en el estrecho de Ormuz.

Un mercado pendiente de la guerra en Medio Oriente

Los analistas coinciden en que la evolución del conflicto será el principal factor que determinará el comportamiento de los mercados en las próximas semanas.

Si el enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán se prolonga y continúa afectando el flujo de petróleo, el impacto sobre la economía global podría profundizarse.

Por el momento, los especialistas consideran que el escenario de una recesión mundial sigue siendo poco probable. Sin embargo, advierten que la combinación de petróleo caro, tensiones geopolíticas y volatilidad financiera mantendrá bajo presión a las bolsas internacionales mientras persista la incertidumbre en Medio Oriente.

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