Your browser doesn’t support HTML5 audio
El accidente aéreo ocurrido el domingo en Palm Beach, Florida, Estados Unidos, dejó nueve víctimas fatales y provocó importantes daños en el lugar del impacto. El avión privado, un Learjet 60, cayó en una zona residencial después de atravesar condiciones meteorológicas adversas durante el trayecto.
Las últimas comunicaciones de la tripulación con los controladores aéreos revelaron que los pilotos habían advertido sobre la presencia de hielo en la aeronave y turbulencias moderadas. Sin embargo, la situación empeoró rápidamente y, en cuestión de instantes, comenzaron a reportar una emergencia mientras el avión perdía altura a una velocidad extrema.
La grabación de las comunicaciones, difundida a través de LiveATC.net, registró los pedidos de autorización para modificar la altitud, los sucesivos avisos de emergencia y las últimas palabras de la tripulación antes del impacto.
El mensaje de los pilotos antes de estrellarse en Florida
En los minutos previos al accidente, uno de los pilotos informó a los controladores aéreos que el avión presentaba acumulación de hielo y que atravesaba turbulencias.
La primera advertencia quedó registrada en la comunicación radial: “Tenemos hielo ligero y transparente que es manejable y turbulencia moderada”, expresó uno de los integrantes de la tripulación.
Poco después, las condiciones empeoraron. Los pilotos detectaron precipitaciones en la zona y solicitaron autorización para ascender en busca de mejores condiciones meteorológicas.
Sin embargo, la aeronave comenzó a perder el control. La tripulación declaró una emergencia y comunicó que el avión estaba descendiendo a una velocidad cada vez mayor.
En la grabación se escucha a uno de los pilotos advertir: “Estamos descendiendo a 8000 —emergencia, emergencia—, estamos descendiendo a 10.000 pies por minuto”.
La situación continuó agravándose y la velocidad vertical de descenso aumentó. En otra comunicación, uno de los pilotos informó sobre una condición de exceso de velocidad y alertó: “Una situación de exceso de velocidad, descendiendo a 20.000 pies por minuto”.
La comunicación terminó con gritos y una última advertencia que reflejó la gravedad de lo que estaba ocurriendo en la cabina: “¡Nos vamos a estrellar contra el suelo!”.
El registro constituye uno de los elementos que permitirá reconstruir los últimos momentos del vuelo. Las circunstancias que provocaron la pérdida de control todavía deberán ser determinadas por los investigadores.
El avión cayó en picada y se convirtió en una bola de fuego
El Learjet 60 se estrelló alrededor de las 12:50 del domingo, hora local, en un sector residencial cercano a Cresthaven, en el condado de Palm Beach.
La caída quedó registrada en videos filmados por testigos y difundidos posteriormente en redes sociales. Las imágenes muestran cómo el avión se precipita hacia el suelo y, tras el impacto, se produce una enorme explosión que genera una bola de fuego.
El choque provocó un incendio de grandes dimensiones y dejó un cráter en el pavimento. También se reportó la destrucción total de una casa rodante ubicada en el sector afectado por las llamas.
Las autoridades confirmaron que las nueve personas que viajaban en la aeronave murieron. Hasta el momento de los primeros reportes, no se habían difundido precisiones oficiales sobre posibles personas heridas en tierra.
Como consecuencia del operativo de emergencia, las autoridades dispusieron el cierre de todos los carriles de Military Trail, en ambas direcciones, entre Cresthaven Boulevard y 10th Avenue North. También recomendaron evitar la zona y utilizar vías alternativas.
De Austin a Bahamas: cuál era el recorrido del Learjet 60
De acuerdo con la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés), el avión había partido del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, y tenía como destino el Aeropuerto de North Eleuthera, en Bahamas.
El secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, confirmó el fallecimiento de las nueve personas que estaban a bordo y calificó el episodio como una tragedia.
A través de una publicación en su cuenta de X, informó que el accidente ocurrió cerca de Cresthaven y que la totalidad de los ocupantes había perdido la vida.
Además, señaló que la FAA enviaría un equipo al lugar para colaborar con las tareas de investigación encabezadas por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés).
Qué se sabe sobre el Learjet 60 que se estrelló
El avión involucrado en el accidente es un Learjet 60, un jet ejecutivo de tamaño mediano fabricado por Bombardier Aerospace y utilizado para vuelos privados.
De acuerdo con las especificaciones técnicas difundidas por GlobalAir, el modelo tiene aproximadamente 58 pies de longitud y una configuración con capacidad para dos tripulantes y hasta ocho pasajeros.
Su autonomía máxima supera las 2.400 millas náuticas, una característica que le permite realizar trayectos de larga distancia sin necesidad de escalas, dependiendo de las condiciones del vuelo y la configuración de la aeronave.
En este caso, el avión había iniciado el recorrido en Texas y se dirigía hacia el Caribe cuando se produjo el accidente en Florida.
Por otra parte, los últimos registros de vuelo difundidos por la plataforma Flightradar indicaron que la aeronave se encontraba a unos 8.750 pies de altitud y que registró una velocidad vertical máxima superior a los 32.000 pies por minuto.
La investigación para determinar las causas del accidente
La investigación quedó a cargo de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), con la colaboración de la Administración Federal de Aviación.
Uno de los aspectos centrales será reconstruir las condiciones meteorológicas que atravesó el Learjet 60 durante el vuelo y establecer qué ocurrió desde las primeras advertencias sobre la formación de hielo hasta la pérdida de control.
Los registros de las comunicaciones con los controladores aéreos, los datos de seguimiento de la aeronave y las pericias sobre los restos del avión serán elementos relevantes para determinar la secuencia del accidente.
En particular, los investigadores deberán establecer si la acumulación de hielo, las turbulencias y el paso por una zona de tormentas tuvieron incidencia en la emergencia que terminó con la caída del avión.
Mientras avanzan las pericias, las nueve muertes confirmadas y las imágenes del impacto mantienen la atención sobre una tragedia aérea cuyas causas todavía no fueron establecidas oficialmente.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia

