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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este domingo a la Marina tomar el control del estratégico Estrecho de Ormuz y bloquear el paso a embarcaciones vinculadas a Irán, en una decisión que eleva la tensión internacional.

La medida llega tras el fracaso de las negociaciones desarrolladas en Islamabad, donde la delegación estadounidense encabezada por JD Vance no logró un acuerdo con representantes iraníes sobre el programa nuclear de Teherán.

A través de su red social Truth Social, Trump lanzó una fuerte advertencia: “Cualquier iraní que dispare contra nosotros o a embarcaciones pacíficas, será volado al infierno”, dejando en claro el endurecimiento de la postura de la Casa Blanca.

El duro mensaje de Trump sobre el bloqueo

En un extenso mensaje, el mandatario estadounidense detalló los alcances de la medida y justificó la decisión de avanzar con el control del estrecho:

“Así pues, ahí lo tienen: la reunión fue bien, se llegó a un acuerdo sobre la mayoría de los puntos, pero el único punto realmente importante, el armamento nuclear, no se aprobó. Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará a bloquear a todos los buques que intenten entrar o salir del Estrecho de Ormuz”.

Trump también denunció una supuesta maniobra de presión por parte de Irán: “Esto es extorsión internacional, y los líderes de los países, especialmente los de Estados Unidos, jamás se dejarán extorsionar”.

En esa línea, confirmó medidas adicionales: “He ordenado a nuestra Armada que busque e intercepte a todos los buques en aguas internacionales que hayan pagado un peaje a Irán. Nadie que pague un peaje ilegal tendrá paso seguro en alta mar”.

Además, anticipó acciones militares directas en la zona: “Comenzaremos a destruir las minas que los iraníes colocaron en el Estrecho. ¡Cualquier iraní que nos dispare, o a embarcaciones pacíficas, será destruido!”.

El presidente también lanzó duras críticas contra el régimen iraní y aseguró que Estados Unidos está preparado para escalar el conflicto si es necesario.

Fin de la tregua y escalada militar

La nueva directiva incluye la orden de interceptar buques que hayan pagado peajes al gobierno iraní para transitar por la zona, una práctica que Washington calificó como ilegal. Además, se dispuso desconocer cualquier autoridad de Teherán sobre el estrecho.

El endurecimiento de las medidas marca el fin de una tregua de dos semanas y reactiva las operaciones militares en una región por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, lo que incrementa el impacto potencial en la economía global.

Según fuentes oficiales, el despliegue forma parte de la denominada Operación Furia Épica, cuyo objetivo es debilitar los ingresos del régimen iraní mediante el control del tráfico marítimo.

Operativo naval y desminado

El jefe del Comando Central de Estados Unidos, Brad Cooper, confirmó que se intensificaron las tareas de desminado en el estrecho, con la incorporación de drones submarinos y fuerzas adicionales para garantizar la seguridad de la navegación.

El objetivo es establecer una vía marítima segura bajo supervisión internacional, eliminando minas colocadas por Irán para obstaculizar el tránsito de buques petroleros.

Riesgo de conflicto abierto

Desde Irán, la Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier intento de desplazar sus fuerzas será considerado un acto de guerra, lo que eleva el riesgo de un enfrentamiento directo.

La falta de avances diplomáticos en Pakistán y la decisión de Washington de intervenir de forma directa en el control del Estrecho de Ormuz colocan a la región en un escenario de alta tensión, con impacto inmediato en los mercados energéticos y el precio del crudo a nivel internacional.

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